miércoles, 31 de julio de 2013

Aprendiz de mis deseos

Aprendiz de mis deseos

 
Tu mirar, brisas a verdad que
reconozco con solo verte,
esperando por ti en el universo y
en cada ocaso, vocación de mis manos
cuando llueven las alas y el cielo
que alguna vez me cobijó,

¡calla!, enséñame tu mayor duda y seca
mi piel con tus labios, sin miedo a
mirarnos, a tocarnos, a sabernos de ti
y de mi, porque te quiero, porque te amo,
porque caigo por tu aire de mi aliento,
porque soy los momentos y tú, tú eres ella,

ella, por quien suplico a su boca de par
en par derramarme en su nombre, ella,
y saberme el hombre que no sabe ni qué
decir ni qué hacer, tan solo sentir en libertad
escribiendo por ella un poema infinito, tú eres
ella, la del gemido entre sueños y derroche,

dame tu noche, todas tus noches y hazme el
amor, en tu habitación o en la mía, sin
distancias sin por qués, ámame, entrégame
el corazón y la ilusión y la pasión y el amor
otra vez, pídeme que no te abandone, que no me vaya,
que acaricie tu espalda y juegue con tu cabello,

tú, aprendiz de mis deseos, jirones de mi piel,
me conmueves mujer, ¡me has enseñado tanto y
tanto me enseñas!, a ser tú y yo sin que nada más
importe, nuestros sueños, a pensarnos, a ser el fuego
que nos quema y el suspiro y cada voz y las caricias,
y los navíos de simientes que en tu vientre alguna vez,

aprendiz, desde el principio de tus ojos,
desde el aroma de tus labios,
desde el susurro de tu cuerpo cuando besas,
cuando me entregas, aprendiz,
desde el vuelo de tu recreo y
la bella prisa de tu juventud,

amarte, TÚ, herida de luna, YO, de ti,
¡dime que me amas sin palabras!

T de S
MRGC
Namaste