jueves, 25 de julio de 2013

Angel

Angel

 
¡Tan profundo!, ¡tan distante!,
¡de tanto silencio por tanto amarte!.

T de S

Si debo caer, llévame contigo,
si debo perderme en el interior
de una voz, a la que a veces temo,
que sea tu río quien me rescate,
si debo sentir que naufrago en
cada miedo, que me cuesta llegar
a la orilla, ¡es demasiada el agua,
ruge muy fuerte la brisa!, que sean
tus manos las que me hagan tocar
fondo, calmar mis pies, y sentir que no
necesito más que estés aquí, que tu mirada,

ángel, si debo partir lejos, que tu reflejo
sea mi sombra, que me amarre tu
corazón y que mi razón penda
como una nube del cielo, si debo
ser deseo, átame lo más alto y fuerte
que puedas, ¡si es posible de una estrella!,
quiero que el sol me desnude
y que la luna cure mis heridas, ángel,
¡léeme!, ese libro de amor que habla
del tiempo, y de una caja llena de flores
y de jóvenes y ¡qué se yo!,

ángel, si debo esperar, que sea a
través de ti, quiero encontrarme
en ti mismo incluso, en medio
de la tormenta, conquistar las dudas
y el sociego y descubrir una pequeña,
muy pequeña migaja del camino de
cada día, ángel, te llamo, ¡necesítame!,
a veces siento que he perdido mi tiempo,
mi viento cálido, mi soplo de arena
sobre la tierra, a veces creo que he
hecho demasiadas promesas en vano
¿y sabes qué?, ¡me duelen las manos!,
¡estoy tan cansado de todo este viaje!,
ángel, ¡ay ángel!, quiero ser libre,
muy libre de vuelta al sendero de tu cielo azul,

ángel, si me dices que si, escribiré
en una sucia pared que la lucha ha
comenzado, con tintura de un toque
de aliento y sonrisa haré de éste el lugar,
nuestro lugar, la cuna del mundo en donde
transformar un ruído en una palabra,
un árbol en una mirada, lo erróneo
en la esperanza y correr, y atravesar
el fuego y de rodillas sorprenderme de ti, contigo,

ángel, si debo morir,
¡cuídame cuando duermo!,
¡cuídame cuando respiro!,
¡cuídame cuando despierto!,
ángel, ¡hay demasiadas vidas en juego!

T de S
MRGC
Namaste