sábado, 13 de julio de 2013

Alma con alma

Alma con alma

 
Alma con alma confieso
que te amo, vacilante me sumo
a las alas del viento entre
momentos sin ruído, vagando
por caprichos a la deriva,
¡y rompo los cristales!, ¡y me cuelo
por tus ventanas!, y te hago mía
como ayer, como siempre, alma
con alma no te veo la mirada, sólo
el silencio de tu piel comprende,

alma con alma es la ternura de tu
quietud infinita, y te acaricio húmeda,
y te desnudo en la antesala de la gloria,
¡tú mereces mis adentros!, ¡yo pretendo
tu cielo al amarnos por vez primera!,
y secreta te abandonas a la voluntad
de mis manos, y ¡tiemblas!, y miras sin
mirar alma con alma, un mundo sin
acabar necesitado, dos líneas torpes
dibujan un corazón en el aire,
son el sol y la luna y su alma,

alma con alma son las hojas y el otoño,
los dos solos en un encuentro de ojos
y de labios y de cuerpos, ¡el paisaje y el
aliento vienen detrás!, ¡me rindo si te
rindes!, si tú caes, hazlo lenta en mitad
de mi pecho, como un columpio me das
y me quitas, mis días gotean en tu alba
por todas partes de palabras vacilantes,
como un náufrago ante el vacío, me dices
- "te he amado por tantos y tantos sitios" - y te digo -
"mis poemas ceden sin rumbo al paso de tus caricias",

alma con alma, sobrellevo mis sueños vestido
de rosas y espinas, me precipito en sangre como
haciendo evidente las estrellas, la lluvia cae sobre
mí casi en forma obstinada, los miedos rompen los
tejados, el rocío se muestra muro y puente del cielo,
así los deseos de agua y su tímida frescura, una
humilde bravura que desnuda las razones de mis promesas,
alma con alma, tibieza, ¡todo cuanto pudo ya se ha
hecho!, no más resta la templanza
de ser, la sapiencia del que está de pie,
donde por vez primera las espigas,

alma con alma,
una vida hecha de adobe y madera,
sencillez en las paredes donde algún que otro retrato,
alma con alma atravesando tu cuerpo,
con mi cuerpo peregrino.

T de S
MRGC
Namaste