miércoles, 31 de julio de 2013

Cierro los ojos

Cierro los ojos

 
Cierro los ojos,
las ventanas frías por el
invierno, el viento empeñado
en la desnudez de los ya
desnudos árboles, bailando
un vals de hojas muertas
entre vueltas y más vueltas, por el aire,

cierro los ojos,
me llevo por el silencio por un
instante, tu aroma es el recuerdo
que a mi costado, abrazándome, te pareces
a mi cuerpo que cae en entrega,
mientras la noche inunda a mis ojos cerrados,
incendiando mis labios como un sol, en mis manos abiertas,

cierro los ojos,
a veces una moneda rueda del libro que
siempre cae del viejo estante,
y herido como las tardes, me vuelvo el crepúsculo de la
mitad de la luna, mis ojos cerrados huyen de mi corazón
y su contienda y se detiene el viento preguntando por ti,
con su piel húmeda y su voz soñolienta,

preguntando por ti, fulgurante y espiga,

cierro los ojos,
lo que estaba dormido despierta en rocío de caracolas,
lo que supo a ausencia se ha vuelto un viaje, como una ola,
la quietud de los ecos emigra hacia el alma
y cerrando los ojos me vuelvo puerto, donde una vez te amaba,
donde pude entre el mar y el olvido retenerte temblando,
cerrando los ojos apenas besando, apenas atrevido,

cierro los ojos,
y de pronto el cielo se desviste en lluvia,
¡sé que me oyes desde lejos!,
¡sé que tus besos se parecen a mis besos cuando te llenas de mí!,
cuando cierras los ojos y yo cierro los ojos,
y en tu rostro y en tu cuerpo sientes emerger todas las cosas, las
que pudieron, las que soñamos, las que nunca nos quisimos,

las que dejamos en mitad de la calle, con tu silencio y el mío,

cierro los ojos,
eres mía, soy tuyo le voy gritando a la brisa,
corriendo libre,
a veces vela, otras perseguido.

T de S
MRGC
Namaste

Un instante cualquiera

Un instante cualquiera

 
Dijo Borges una vez ... "un instante
cualquiera, es más profundo y
diverso que el mar" ...

me gusta contemplarte desde mi
desnudez, saberme dueño de tu piel,
quedarme con pétalos de tu aliento
cuando te beso, robarme retazos de tus
ojos cuando te miro, sentirme destino de
un mágico mundo cuando tu voz se
vuelve murmullo, y comparto caricias
de luna, a los pies de tu cuna, en tu lento jardín,

me gusta ser el aprendiz, de la soledad
que descansa en tus cristales, de las ramas
en vanidades que son la agonía del sol, de los
momentos de amor cuando las manos
recuperan su memoria, de los desiertos días
en donde pierdes todo y sin embargo, insistes
repitiendo el camino, me gusta aprender del arte
del olvido y morir por amor, porque sólo muere
de amor, aquel que lo ha tenido.

Por si te preguntas quien soy, bueno mira,
soy un hombre feliz al que le importan
tantas y tantas cosas, para nada triviales,
por ejemplo, la prontitud de la vida al
amparo de la lejanía de los recuerdos,
la maravilla que nos consuela, la otra
brisa que nos acecha que es la muerte
vuelta promesa, la batalla que el amor
libra cuerpo a cuerpo con la duda, la
dicha de borrar la tristeza con una palabra
que se inclina, con una puerta que ha
quedado abierta a la espera de tu primera lluvia,
mientras cubro mi rostro con mis manos,
¡no quiero mis sentidos quiero, el gemido
de mi alma repitiendo tu nombre!,

cuando escribo soy ese hombre
que se pierde en el ocaso,
un dedo en un silencioso espejo, un verso
furtivo aventurero del alba, tú me das la calma,
tuyos mis poemas, tuyos mis secretos, de ti
los cielos en celos de amor, de ti el tiempo y
mis sueños, tejiendo dicha y dolor en un río
innumerable de universos.

Me gusta ser el poeta de amor en amores,
un ruiseñor de una tarde,
un colibrí pensando que los Dioses
han sido avaros y por qué no, miserables,
un poeta es una red que atrapa la luz que a veces la vida,
un poeta es una herida que sangra en cenizas,
entre grietas de rosas, antigua voz,
espada de algún rey,

me gusta ser la ley, de una rima que jamás sigo,
de una forma que no persigo
y de un camino, que es toda mi libertad.

El amor para mí es la verdad, lo demás,
todo lo demás es una pérdida de tiempo.

T de S
MRGC
Namaste

Red de lluvia

Red de lluvia

 
Como tu primera lluvia,
te aclaras en silencios y caes,
minuciosa de momentos, entre
cielos que te oyen caer en gotas
de amor, te vienes en aroma
de flor amanecida, los árboles se
pierden a tus pies y caes, como la
tardía voz que trae el deseo, como los
sueños que van y vienen de ti, como la lluvia,

como tu primera lluvia,
avanzas a tientas entre rostros de brisa,
te detienes en la cornisa de un espejo
y miras, contemplas, ¡qué oxidado vuelo
el de los pájaros, cuando temen!,
¡qué banal es contentar con un amor
que no consuela, incertidumbre de dolor,
cuesta arriba de las estrellas!, como
la lluvia, te sientes promesa, y no
importan las distancias, ni los mares, ni
los presagios nada importa salvo,
la lluvia que desgarras sintiéndote
cómplice de un amor,

como tu primera lluvia,
tu corazón es una certeza única de
que estás aquí, aún estás aquí, de
invencible ternura, con una cordura
a veces cuestionada pero ¡qué locura
la de las alas!, se extienden en la
tempestad, se abrazan a la pasión
desoyendo la razón de las palabras
y nada importa, ni la ausencia ni lo
que no te atreves a preguntar,
como la lluvia, te buscas, te encuentras,
te rodeas, eres irremediable con tu voz,
como los niños, como la lluvia, resbalas
en los brazos como la niebla desandara, y sin embargo,

como tu primera lluvia,
el mar a veces te vuelve inevitable,
como el sueño permanente que sueñas,
que sientes, que temes despertar,
¡que no sabes si ha sido ÉL!,
como la lluvia, dejando tu alma a destajo,
gota a gota en sus labios, como si quisieras quedarte allí,

como la lluvia, como tu primera lluvia,
atreviéndote, buscando al ladrón de ti y de mi.

T de S
MRGC
Namaste

Sentencia de amor

Sentencia de amor

 
Cielo, ruído de gotas en silencio
de una mujer y un hombre,
tocando el corazón como una
lanza de ardor polvorienta en deseos
y nubes, como golpeando cerca de un río
y llorando, de ruído a pies descalzos se
nutre tu amor, ruído a gemido de sueños,
a cielo vacilante de aguas, a piel a hojas secas,
como sangre de ramas a orillas de mi amor,

cielo, como una campanada despertando en
un desierto, así el ruído a sendero desolado,
como las manos ausentes que reparten ausencia
en soledad, ruído a verdad, esa verdad
escurridiza que acusa a las palomas de la
sombra y vendaval, ruído casual, cielo de mar
rodeado de olas y miedos, ruído a consuelo
incesante de viento, amor en manantial
encerrado en nuestro vuelo,

cielo, desde tu cima a los secretos más profundos,
el amor por el mundo es un cielo hecho trizas,
ruído que sabe a brisa, a un soplo solitario
ordenando sin dar órdenes, así el lamento que
circula como un grito, cielo y por cielo un ruído,
vuelto clamor en desgarradas calles,
paisaje derrumbado en un cielo abatido,
destino de miradas que le piden perdón a la vida,

cielo, razón herida, pasión recuperada echada
a caminar entre la generosidad del sol y el hastío
de la luna, cielo, bravura, ¿qué será de la poesía
cuando miremos el último crepúsculo?, los techos
nos protegerán de los deseos y del cúmulo de voces
que nos hablarán de luces y libertad, cielo,
realidad, jadeo de humos espesos, entre ruínas tu
tierra se volverá surco de una lágrima, una sola, una
lágrima que suplirá los besos besados por sí solos,
cielo en cada rostro, una sentencia de amor,
a los que hemos perdido la memoria.

T de S
MRGC
Namaste

Un simple poema de amor

Un simple poema de amor

 
Un amor simple de simples
besos, de simple libertad
debatiendo sus alas al viento,
de simples momentos y surcos
de vida, de pinar al sol, de
simples lamentos en simples despedidas,

un amor simple de simples caricias,
de tímidas aves de simples ruegos a
las olas del mar, de simples quizás
de sueños en flor, como un amor
imperativo de heridas, simples brisas
en simple voz, un cálido abrazo que me cobija,

un amor simple de simples días,
apegado a mí, de instante en instante,
de latir que se escucha caminando
delante, un amor simple turbando mi
aliento, de cielos de alcoba, un simple amor de
simple sombra, callado ensueño de ocaso y estrella,

un amor simple de simples promesas,
un atardecer juntos porque juntos es
mejor, un amor de a dos compartiendo
el camino, un simple amor que es destino y cuerpo
gota a gota, y entrega cuando me mira, y vigilia fiel,
cuando descanso, un amor simple de simple regazo,

un amor simple de húmedas miradas,
de recuerdos que borro justo antes del llanto y la pena,
un amor que es bandera de lo que nunca digo
pero en mi pasión retumba, un simple amor sin dudas,
de besos que se pronuncian solos,
de condenado amor por amor mismo,

un amor simple, un simple río de amor,
es mi íntimo y simple anhelo.

T de S
MRGC
Namaste

Busqué y busqué

Busqué y busqué

 
Busqué y busqué por senderos de
nubes, por hallar tu alma entre
rosas de Abril, por entre calmas
de cielo azul, busqué en el albur,
de un triste llorando que dijera,
¡¿qué habrá sido de mí, por mi pena?!,
¿dónde las estrellas de la casualidad?,

busqué y busqué por ruinas de
verdad, entre escombros de silencios
busqué pétalos de amor, algún
ensueño, conocer un poco de mí expectante
de otros deseos, busqué buscando los cielos,
esa realidad que a veces se muestra, entre
verdugo y promesa, un susurro misterio de ave,

busqué y busqué por secretos bajo llave,
señores que riegan la luz, pescadores que
huyen de la vida, busqué aceptando heridas,
cual una enorme cruz de crímenes cargando,
busqué y busqué en mis manos, un nuevo
comienzo, un miedo vacío, busqué como quien
busca en el río, un manjar sangriento de vientos desolados,

busqué y busqué en las sombras del pasado,
un paso de lluvia o dos y alguna lágrima, un
verso que luzca diferente, ser un extraño entre
la gente provisto de su palabra, y no mucho
más que ello, busqué buscando lo eterno, un cariño
bordado en una gota de agua, busqué en la luna
de plata, la valía de mis brazos cuando mueren las flores,

busqué y busqué en infinitos colores,
el sabor del siempre decir, cantándole a la
esperanza, ser un poema en danza, que vaga
entre la aurora y la tormenta, busqué y busqué la
tibieza de un cumplido que no libera, de una bandera
que no es puerto sino naufragio, busqué sin darme cuenta
que en mis labios, estaban sus labios de corrido amor,

amor, soñado bien por bien soñado,
un hombre descalzo y una mujer,
por amar solamente al ser amado.

T de S
MRGC
Namaste

Duerme conmigo

Duerme conmigo

 
Duerme conmigo y no te
detengas, búscame entre los
muros de agua que a veces
mis labios, detrás de los sueños
de aire que suele mi boca, antes
de las piedras del tiempo que en
ocasiones mis brazos, róbame la
voz, apoya tu cabeza en mi regazo
y duerme conmigo,

duerme conmigo y espérame donde
tú ya sabes, donde sólo el amor cabe,
donde el cuerpo es un milagro que el
cielo nos regala a diario, conmoviéndonos,
aceptándonos, duerme conmigo, en el
eterno espacio en blanco de mirada azul
y abrázate a mi vuelo, sin alas pero con
huellas, haciendo de las promesas
palabras que nunca más,

duerme conmigo, arraigada a la cima
de las almas, engañando a los pájaros de mis
ojos, dejando las horas en la copa de algún
árbol, segura de tu piel, consumiendo la
frontera de tu sexo y de mis ansias, ¡no finjas
que no te importa!, ¡me esperabas!, descansa
tu sol en mi hombro, estrecha tu ser con mi temblor,
espérate a ti misma como si fueses tú en mí, en mi
pecho, ardiendo en mis óleos coronada de amor,

duerme conmigo, y si acaso me besas vendrás
y te irás de todos los anhelos en que se posan
tus hadas, de un carcelero errante te sentirás presa,
y me volveré ese caballero mullido de estrellas
que te rescatará, que te amará, ungido en un
nuevo ser fugaz de alma en alma, de caricias
que encienden los espacios sin sonido, y me
quebraré en el albor jóven de tu herida, y ya sin
cuerpo tu voz será mi cuerpo, nacerás en mí, duerme conmigo,

duerme conmigo, la luz del oir nos tomará,
sin más noches que tu luna, enamorados del amor,
tan sólo duerme conmigo.

T de S
MRGC
Namaste

Amor errante

Amor errante

 
"Me desnudo y me visto de
amor errante, como un corto ocaso".

Marcelo

Errante, en viaje a ninguna parte
soy la consecuencia de caminos
en soledades, de besos rodeados
de lluvia, de amaneceres,
junto a tu piel o sin ella,

errante, junco que en otoño se mece
cual humedad por tus caderas, agua
de ser solo yo y sin embargo contar
con cada piedra del río, simplemente amor
así el destino, confundido en rosas, errante sin fin,

errante, atrevido a descubrir por qué albatros
de altamar navega tu viento, saberme dueño de
tu luz, silbo de espuma y sal volando por la
tormenta, errante de sangre y arena,
el libro que me sigue son tus alas, cuando piensas en mí,

errante, fugaz distancia de mi voz cuando no te toca,
versos que semejan tus ojos, ¡tú sabes que escribo en ti!,
pasión llena de alma emergiendo en cada suspiro,
errante de sentir bravío, mariposa de ensueño
que se parece un tanto a mi errante palabra,

errante, casual melancolía y fragancia,
te arrullo y no te alcanza, me callas cuando me amas,
errante, poesía descalza ebria de noches, derramada en albas,
errante de blanca paz, poeta simiente en valles, así de errante
mi paisaje, solo en viaje de ida encarcelado de ti,

errante, porque sí, no necesito más motivo
para volar, que saber que estás en alguna y nadie,
errante el amor del amor, que de a ratos le da por amarte.

T de S
MRGC
Namaste

Te pertenezco

Te pertenezco

 
Dime si después de miles de años
de tanto esperar, de vagar por la
eternidad, de haber sido incontables
vidas, de contar heridas como escalones
de una interminable escalera, de
tropezar por castillos sin almas y perder las
alas en silencios sin espacios,
derramándome en manantial de lágrimas
por manantial de alientos, y los miedos no
hayan sido más que una verdad que enfrentar,
dime si eres tú quien en este balance
del tiempo, vuelve,

dime, un solo pensamiento no es más
que un punto en un manto blanco sin
tu mundo, sin tus pasos, dime si tu
regazo aún me ama, aún me desea,
aún me quiere, dime si llueve en
tus labios cuando repites mi nombre,
¡deseo tanto que caigas en mí dando
forma a mi sombra!, que llenes de torrentes
arroyos mis descansos de luna,
que dejes tu ángel apacible en mi sonrisa,
y que seas esa brisa, como cuando era pequeño,
hace algún tiempo ya,

dime, los niños sonríen en ti, así te
recuerdo, los hombres de noche ante
tu atenta mirada, claman, cantan,
algunos hasta escriben poemas,
por ti las estrellas y los cielos y los
momentos de anhelos con jardines de
arena, aún sueño con tu amor mientras
el amor se me va de las manos,
dime, estoy atado a dos corazones que
jamás morirán, el tuyo, porque eres un
quizás que alimenta mi esperanza,
me acerca a las llamas de tu flor, el otro,
el mío, corazón de río que se mueve sin lógica,
tan sólo ardiendo,
mientras el tiempo se me va de mi cuerpo,

dime mi amor, ¿has vuelto?, ¿tus cabellos
de lluvia me despertarán esta vez?,
¿cerrarás mis ojos con tu piel, como
cada vez que en mí respiras,
como tu cercanía cuando rompes las
cadenas y te derramas por fin?, dime,
¿estás aquí?, ¿realmente estás aquí?,
te pertenezco, soy cada palabra que
te atreves, cada silencio que juegas,
cada noche que me buscas y yo me quedo,
sin saber muy bién que hacer,

dime mujer, miro alrededor de ti pero sin ti,
¿has vuelto a mi?

T de S
MRGC
Namaste

Mi razón de vida, has de saber

Mi razón de vida, has de saber

 
Mi razón de vida, has de saber
que mi alma vendrá a buscarte
cual enrolada de tu piel, en mil
lenguas te hablará despertándote
de cada viaje, por cada paisaje
en que dejaste algo de ti, por todo
rincón en que tu nombre fue luz y estrella fugaz,

mi razón de vida, has de saber
que clavaré mis raíces en ti y te detendré en
Tandil, regaré tu aliento por las sierras,
mudaré tus ojos a mis mañanas y sin nada más
que pedirte, te amaré y estaré para ti,
porque te echo de menos,

mi razón de vida, has de saber
que grabaré mis horas de ti por el resto del mundo,
como inexperto en calma, como un candil brillando
entre la nada y tus huellas en la playa, tú, el
breve espacio de mis manos reteniendo el agua,
mis ansias de primera vez, ¡ven!,

mi razón de vida, has de saber
que aprenderé de tus silencios, ¿sabes?, jamás te busqué
y sin embargo apareciste de pie en mi ventana, como
un amor imposible cuando cae la tarde, como una flor
persiguiendo una estela fugaz, como un sueño en secreto,
como los cielos, cuando caen en ti y en mi, ¡soy tu hombre!,

mi razón de vida, has de saber
que quiero pasar contigo la noche más bella, quiero
volverme la promesa arrojada al mar en una botella,
quiero de ti la tibieza de tu lado salvaje, y el rumor de tus
alas cuando me amas de lado, dormir contigo y que seas
el sueño de mis versos sin canciones de amor ni despedidas,

mi razón de vida, has de saber
que en mis suspiros ERES, las respuestas de mi jardín,
la pequeñez del universo antes del final, una eriza de
tardes perdidas y sangre en la piel, una lágrima cuando las
lágrimas de llorar, mi razón de vida, mi roto cristal y el
viento que susurra en mis ojos, en el café de las mañanas,

te amo y lo sabes, TÚ, mi razón de vida,
yo, un guerrero que a veces descansa en ti.

T de S
MRGC
Namaste

Acuarelas

Acuarelas

 
Aire en el tiempo,
quizá sea una palabra,
tal vez una ruina prevista
de tanto recordar
forzando al corazón a que
todo tenga sentido, hay agua de río,
mis trayectos contigo me inventan
a cada paso una verdad,

y entonces las paredes se vuelven acuarelas,
igual que Becquer o Benedetti o Neruda
o el mismo Miró,
la boca espera y desespera,
los labios son un cordaje de silencios
para los versos,
si revolución o primera mirada,
si traje blanco sujeto por la espalda o alas a la razón,

aire en el tiempo,
y en el pecho la impaciencia de sentir como todo se
desprende,
mis verbos me desgarran,
mis fantasmas no encuentran sitio en mis ojos,
a veces quisiera la soledad de un viejo rito,
y los espejos por los que una vez huimos,
y un arco iris,
y la escondida memoria que la esperanza por tanto sueña,

¿sabes?, mi vida es una tregua,
una suspendida vanidad para poder ser,
ese aire en el tiempo y el después, para poder descubrir,
si brevemente amar aunque no sea para siempre,
si ser quien vuelve y vuelve
a los viejos sitios,
a las elegidas nubes,
a la vigilia del sol sin nada preguntar, a la luna,
como mi última ventana recién nacida,

acuarelas,
que me inventan entre el nosotros y el azar,
palabras que no me dejan pensar, de colores
como la flor de tus manos,
esos colores de la puerta de mi albedrío,
acuarelas, para encontrar tu cuerpo y hacerlo mío,
para reclamarle al amor los colores de tu mundo,

aire en en el tiempo que
quizá sean susurros,
mejor te invento con acuarelas,
como una forma de tenerte cerca.

T de S
MRGC
Namaste

Aprendiz de mis deseos

Aprendiz de mis deseos

 
Tu mirar, brisas a verdad que
reconozco con solo verte,
esperando por ti en el universo y
en cada ocaso, vocación de mis manos
cuando llueven las alas y el cielo
que alguna vez me cobijó,

¡calla!, enséñame tu mayor duda y seca
mi piel con tus labios, sin miedo a
mirarnos, a tocarnos, a sabernos de ti
y de mi, porque te quiero, porque te amo,
porque caigo por tu aire de mi aliento,
porque soy los momentos y tú, tú eres ella,

ella, por quien suplico a su boca de par
en par derramarme en su nombre, ella,
y saberme el hombre que no sabe ni qué
decir ni qué hacer, tan solo sentir en libertad
escribiendo por ella un poema infinito, tú eres
ella, la del gemido entre sueños y derroche,

dame tu noche, todas tus noches y hazme el
amor, en tu habitación o en la mía, sin
distancias sin por qués, ámame, entrégame
el corazón y la ilusión y la pasión y el amor
otra vez, pídeme que no te abandone, que no me vaya,
que acaricie tu espalda y juegue con tu cabello,

tú, aprendiz de mis deseos, jirones de mi piel,
me conmueves mujer, ¡me has enseñado tanto y
tanto me enseñas!, a ser tú y yo sin que nada más
importe, nuestros sueños, a pensarnos, a ser el fuego
que nos quema y el suspiro y cada voz y las caricias,
y los navíos de simientes que en tu vientre alguna vez,

aprendiz, desde el principio de tus ojos,
desde el aroma de tus labios,
desde el susurro de tu cuerpo cuando besas,
cuando me entregas, aprendiz,
desde el vuelo de tu recreo y
la bella prisa de tu juventud,

amarte, TÚ, herida de luna, YO, de ti,
¡dime que me amas sin palabras!

T de S
MRGC
Namaste

Zahir

Zahir

 
Como un zahir con cuerpo de
mujer, en blanco aliento con
muslos de valle, a merced del
paisaje labriego que tus salvajes
manos provocan, huyendo de las
sombras que mis pájaros graban
en las piedras, lo que nunca ha sido
visto cae por fin ante mí, porque
no te olvido, porque te echo de menos,

como un zahir con deseos de piel, con
ausencia en los ojos porque esa mirada
no es lo que importa, importan más las
rosas que la voz, importa más el pubis
de tu sed que tu cuerpo de niña, importa
más la sonrisa que mis ansias sin límites,
no importa si sé que decirte o me abrazo
al silencio, soy el hombre que te sigue,
soy el hombre que te ama,

como un zahir envuelto en amor,
recostado en el crepúsculo de tus horas,
de sol y luna en racimos en vestidos
de noche, creciendo en tu alma como
un rumor de olas, quebrándose, atreviéndose
a la aventura de desear lo que tú quieres,
cuando quieres soltarte en mi delirio y
volverte río, un poema que te acosa,
besos que te anclan, humedad ansiada del viento,

como un zahir de espigas y cielos,
meciéndose y latiendo en mis labios de sentir
enamorado, entre los árboles mis cantos, por
entre las aguas mis hojas y fuegos inclinados,
para que tú me oigas, para que mis palabras dejen de
ser tan lejanas, para treparme por tu soledad y amarte
hasta en los sueños, así la sangre de mi amor y mis
versos, así los anhelos cual navío, lo que no se ha
podido es lo que es, girando y girando en tu alma,

como un zahir, oleando como el mar,
emergiendo de la costa, como una rosa derramando
los párpados de las estrellas, aleteo en tu cuerpo
desnudo, te confundo, te dejo, te busco para poder
encontrarte, amarte temeroso de ti, como un zahir,
he venido a dormir en tu vientre, a calmar mi
errante andar, aún vestido de gris aguas
arriba de tu cuerpo, como un zahir, mientras tu
sexo cae, en pedazos de amor entre mis manos,

como un zahir, enamorado.

T de S
MRGC
Namaste

Cosas en común

Cosas en común

 
Tengo en común contigo el alba
y las estrellas, el café, los silencios,
los eternos momentos de amor en que
nos encontramos en los sentidos, yo te
amo como ama un río y tú, tú me acaricias
como un mar, que por piel de arena
se ha quitado en brisas, heridas viejas
del alma, y el sombrero,

tengo en común contigo el desvelo,
la suave caricia de una palabra que busca,
de una ternura que encuentra, la complicidad
de una dama en manos de un caballero, un
navío, una escalera, una puerta abierta al
quizás, a los dos nos gusta la verdad, de
cara a los ojos, si llegase el momento de
ser, lo más olvidado del olvido,

tengo en común contigo el rocío
de la hierba, el sentir de una pradera
descalza, que sobrevive en la tormenta,
que suspira en promesas,
que habla cuando te miro, cuando me
miras y expuesta, en común la tibieza de
acompañarnos, la media vida de ser la media
muerte del mañana, contigo comparto las alas,
nos soñamos, nos buscamos, nos tenemos,
somos la tempestad que en silencio desgrana,
la transparencia de una lágrima errante de lluvia,

tengo en común contigo ser un trueno
sobre los pinos, un agua que se desliza
traviesa por nuestra espalda,
por nuestros gemidos, dispersanos
en gotas al besar, arrasar las nubes
como arrasar el viento, desnudarnos sin
complejos, hacernos el amor sin más,
rompernos el corazón en pájaros, tocarnos
cayendo, rodando en nuestro abismo,
abismo, abismo, contigo, contigo el
solo tacto de una copa de vino,
un laberinto de piedras, fugitivo vuelo
vuelto hojas y poemas,

tengo en común contigo el allí,
el estar donde todo comienza y todo termina,
contigo tengo la vida, tengo
en común contigo el amor.

T de S
MRGC
Namaste

Amor de viento

Amor de viento

 
El viento de mis noches gira en ti,
en el temblar azul de tus cielos,
y te beso en versos ¡tantas y
tantas veces!, que palideces
en rubor, como el amor de
amarte cayendo en tu alma,
como la desnudez de tu piel al rocío,

el viento de mis sueños desfallece en ti,
acercando mis ojos a tu corazón,
a tu cuerpo, al deseo de tus labios,
al tenerte entre mis brazos y hacerte mía,
mía porque me causas, porque estás,
porque no es casual el amarte desde lejos y sin
embargo sentir, que mi aliento acaricia tu boca,

el viento de mi silencio calla en ti,
mariposa clara palpitante de estrellas, mujer
inquieta que bebes sin cesar de mis aguas,
de mi sangre, como dos amantes nos dejamos
heridas, calmamos nuestro hambre, nos guardamos
en dulzura y por testigo a la luna, nada me das,
nada te miro, mojando los sentidos de nuestros pájaros,

el viento de mis pasos descansa en ti,
mis flores se abren a tu sentimiento, te
envuelves en raíces desde mi ser hasta tu alma,
rendida como el último otoño al crepúsculo
caído, y emigras de mis anhelos,
como los deseos que más allá de tus ojos,
como mi rostro encendido en un pedazo de sol,

el viento de mi amor tiene tu nombre,
tu nombre, como el libro que siempre tomo
entre mis manos, tu nombre, como el regazo
en que basta tu pecho para mi razón, tu nombre,
pasión en libertad domida en mi cama, tu nombre
en alas, ilusión eterna en fuga como el mar, tu nombre
de amor al amar, acogedor, como un entrañable camino,

el viento de mi destino sabe a ti,
apenas dos gotas de amor en las manos.

T de S
MRGC
Namaste

Consecuencia

Consecuencia

 
Casi como una consecuencia
del amor, o de los arroyuelos
que corren caprichosos por mi
rostro, o de los ojos de hierba
que me atacan cuando tu mar,
así, como olas venidas desde el
hondo abismo de la tempestad,
recolectando todo mi tiempo,
desnudando mi cuerpo como
avanzando día por día, así mi
mirada se posa en ti, y te vienes
mía y yo tuyo, y las lilas tempranas te
mencionan, acompañándote desde antes,
y yo a tu lado desde siempre,

casi como una consecuencia de la piel,
para que juntos soñemos en nostros,
y nosotros sea, caminar en silencio sin
creer nada de lo que se afirma, como la
sonrisa que disputa los celos, justo
al borde de la arena, casual entrega
inclinada en cuerpos, cielos de piedra
que consuelan restos viejos de naufragios,
tus labios, la lucha y la osadía,
la brama divina que brega libertad, en mi boca
lejanos ideales de a ratos verdad, un tormento
y dos angustias por haber roto las cadenas
que impone la rutina,

casi como una consecuencia cierta y
firme de la vida, describiendo bajo
el sol su horizonte, y tú en mí ese hombre
de disipadas nubes, vagabundeando en las
mañanas, emergiendo de las noches, y yo
de ti esa mujer, descalza, abierta, tímida de
lágrimas, de mil palabras incesantes de corazón,
así la razón aleteando entre gorjeos,
mientras sigamos el uno junto al otro, del amor
podemos esperar el amor,
a pesar de nuestra decisiones,

casi como una consecuencia al márgen del cielo,
entre dos mañanas y la mitad de su luna,
desarraigando los árboles en espigas de luz,
consecuentes con el amor entre tú y yo,
hecho de todas las cosas, camino que se
aleja de todo, un amor eternamente en fuga
como la arena entre los dedos,
un amor que entre nos será un sendero,
como ellos que emigran,
como los pájaros que tú y yo teníamos
dormidos en el alma,

casi como una consecuencia al alba,
el camino se nos atreve, a la orilla de nuestros labios.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 30 de julio de 2013

Y que me abraces muy fuerte

Y que me abraces muy fuerte

 
¡Y que me abraces muy fuerte!,
tocando mi aire, terríblemente,
como un escultor acariciando el suelo
hasta donde le alcanza la voz,
en roce apresurado pero flexible, tembloroso
pero carente de miedos, para seguirte en cada instante,
y volverme la entrega confundida de pájaros,
un manantial de calles que confluyen en ti,

yo mismo crezco por las pasiones,
trepo por tus tiempos y me derramo
en el poder de tu sonrisa, como un privilegio
de la vista, te miro, como un regalo de la
brisa que me domina, descanso en tu rostro
mintiéndole a tus labios, ¡y que me robes el
cuerpo como un pescador de deseos!,
como una máscara que se viste de cielo,
como una nube que trae un viento,
y palabras de otro viento se lleva,

a veces me pierdo en las estrellas,
y me niego a toda espera y marcho tras la
luz que aguarda por mí en el infinito, y me voy,
sin agua y sin amor, sin tu boca que besar,
sin heridas que liberar como las alas de un árbol,
¡y que te vuelvas mis pies descalzos arrancándome
las ramas!, y tú y yo dos amantes rendidos
al arte de amarse, entre gemidos y silencios,
verdades y más verdades dilatadas en nuestra orilla,

¡y que me entiendas mejor!, preguntándole al sol,
liberada gozosa de auroras y de hojas secas,
y de un amor en la mirada que no huye,
y que nada aquiete el verde de tu rocío
cuando te atreves, cuando vibras en el alma
siendo presente en el alba, suspiro que huele
a rosa escondida, así de frágil ¡y que te vuelvas
mi vida!, una vida de estar, diversa, desde el
ayer hasta el olvido, una vida de río dama de
su ritmo, caballero de la noche sin temor a ser
un breve encuentro,

¡y que te vengas esa grandeza sutil en lo mínimo!,
un recuerdo, un presagio, un presente de tu voz
sin manos y en tinieblas, así mi tierra entre grises
peñascos que roba gajos de sol, así el amor que
amanece siempre en una humilde pradera,
donde la hierba llora en gotas, donde una lágrima
es una lluvia que se quiebra en el primer albor,
¡y que descanses tu piel en mi espalda,
y me desnudes palabra a palabra!,
en lento caminar de montes, y me hagas sentir ese
hombre, al que tú tanto amas,

¡y que me abraces muy fuerte!,
y te asomes feliz a mis mañanas,
tal vez la vida sea algo que hay que morder.

T de S
MRGC
Namaste

Despertando en tu ternura

Despertando en tu ternura

 
“A las gotas en lágrimas,
que mientras pienso en ti,
generosamente empañan el
cristal de mi ventana”.

Yo

De tanto por tanto mirar el cielo,
de volverme arena por repetir tu
nombre, de encontrar tus ojos
humedeciendo mi boca, por
descender de tus labios, llamándote
sin voz en el silencio de la oscuridad,
contemplando el azul que se
pierde entre las estrellas,

de tanto palidecer en pensamientos
frente a un espejo, de extraviarme
en el fondo de lo que no das, por las
velas que vienen y van en llamas de
verdad, caricias de jardines abiertos
en el agua, en el coral de soles de
aurora una sombra o dos, urdiendo
de las luces que apenas las nubes,
en capullos de rosas,

de tanto sentir los navíos pequeños
de albor, de las flores de espuma
deshojadas en pétalos de playa, de
ser un esplendor que acaba en una
estación abreviada de horas, espacios
sin señales que el mar guarda, cuando
el amor no te es infinitamente extraño,
y te acercas alejándote mientras llegas,
y tres letras en mi alma, tres, de un milagro
en eslabones que se abandona a ti,

del sutil encanto de lo divino,
de tanto ser el hombre que rompe en
palabras tu arrebato, por los pasos
cuando te nombro, por el rostro que
tantas y tantas veces muere
en el alba, sin olas ni reflejos, pero en calma,
por los deseos entonces, que el aire
y el sol apresurados en caminos, de tanto medir mi
suerte con la luna, inagotable y pura ventura, y turbar
un ensueño asombrando mi alma, de tanto
Dios por pecados en llagas, y oración
desconfiada y encuentros y desencuentros,
me enamoré de ti, de ti,

despertando en tu ternura.

T de S
MRGC
Namaste

Ella supo que era

Ella supo que era

 
Lo supo en el preciso instante
en que se quebró su copa de
vino, se entreabrió el cielo, un
deseo perturbó sus labios y sin
conocerle ella, repitió su nombre,
lo supo desde entonces, una sola
voz nació en su sonrisa, un solo
aire se desató en su cama, se sintió
enamorada, le habló a los árboles,
las flores la saludaban a su paso,
la lluvia y el sol se esparcían por su
espalda, se sabía acompañada,

lo supo en las mañanas, su aliento
estaba cargado de violetas, su piel
se estremecía en estrellas, menesteres
del hombre que la sentía, bravía de la
mujer que clamaba en ella, se incendiaba
su reposo, su sangre ya no le pertenecía,
la razón, la soledad, el desvarío, ya nada
tenía sentido salvo, esa voz, ese nombre,
una línea pura que se erigía entre ella
y sus heridas, como una doble caída de
amantes, de a ratos distante y por momentos,
¡por momentos tan vivo!, ella, la dulzura en
sueños que se eleva, él, un poema como dos
alas, sin techos, ni vidrios, ni cercados,

lo supo en las manos, la vida era un río
de inmensidad en sus ojos, se acostumbró
al mar, se asombró del canto de las gaviotas,
cada silbo de su corazón lo encontraba a él,
recostado en su pradera, ella se reconocía
en sus pasos, se decía perdida de luna
pero descubría su porvenir en la arena,
como una sirena se enamoró del ritmo
de las olas, se dolía en las noches, sus
párpados renacían al alba, era una mujer
descalza en su propia niebla, él, un
caballero que habría de secuestrarla de la
rutina, hacia donde la vida derrama con su aroma,

lo supo en la sombra, oscura como piedritas
erizó su piel con su piel su brisa, se llevó
su silencio, le dejó un amor de corona en colores,
un arcoiris desnudo clavado desde su alma hasta
bien entrado el camino, una especie de destino
que confluía en él, ya que de él su rostro, abierto
a esos besos tan secretos como eternamente simples,
y se enredaron sus cabellos, se apagó el crepúsculo,
el mundo se volvió dos, dos tierras desiertas
de una sola flor, dos líneas encadenadas a un ave,
una pertenencia al amor y dos ventanas, rumor
de quiebres y tiempo guardado, relámpagos
errantes, un vacío completo que los deshojaba,
que los habitaba, que los apresaba,

lo supo en sus alas,
naufragó en su tinta, ella era de él.

T de S
MRGC
Namaste

Mujer abrazos de pájaros

Mujer abrazos de pájaros

 
Mujer abrazos de pájaros,
no me sueltes,
quiero perderme contigo
una tarde, a la orilla de un arroyo,
y ser un cuento del que podré,
del que podría escapar, sin dejar de
apretar nunca tus manos, acariciar
tus labios al borde de las hadas,
y dibujar en el aire un amor, que no tenga fin,

mujer abrazos de pájaros,
derrama hacia el mar mis ríos y vístete de olas,
tienta al viento a dejar de ser viento
tan solo una vez, y desnúdame de miedos y
de brisas, y de caricias de hojas verdes que
no han vuelto ni lo harán, si me sueltas las
manos permíteme llorar al pie de una ventana,
descansando mis pasos y soñando,
a pesar de tantos inviernos,

mujer abrazos de pájaros,
dame tu libertad de romances, y el recuerdo
certero de tus ramas, un latido de mi sangre
te robará los espejos, no me sueltes,
no me alejes de tu cielo, las aves se alzarán
ternura, latiendo y en complicidad, y tú
verás la verdad como una extensa mañana,
mi alma y tu alma se desearán juntas,
donde el amor entero siempre se cumple,
¡volver a amar como aquella inocencia de
una mano entregada a otra mano, como una
transparente flor, no me sueltes!,

mujer abrazos de pájaros,
si te quiero no es justamente porque te lo digo,
sino porque no me cabe otra que quererte,
no me sueltes, al abrir los secretos de la noche,
no me sueltes, al decir que nadie te espera,
no me sueltes, estás hecha de mi, estoy
hecho de ti, no me sueltes,
en mis ojos tus ojos, lo que fuimos, lo que somos,
no me sueltes, soy la roca y tú eres el agua,
una lágrima en dos cuerpos,
recién nacidos a la vida,

mujer abrazos de pájaros,
no me sueltes, no te guardes nada,
desátate de amor y de saberte amada,
seré como un silencio que te habla, un bosque en
donde la luz canta en el hombro de un solitario árbol,
una cesta de frutos y sueños, un eterno pestañear del paisaje,
no me sueltes, no me sueltes,
el puño de mi corazón está golpeando por ti.

T de S
MRGC
Namaste

A la misma hora

A la misma hora

 
Mañana a la misma hora
te besaré,
me encontraré en tus ojos
y verás que no estoy tan lejos,
te hablaré de mí,
de los recuerdos de ti,
de las mil y un preguntas de mis sueños,

mañana a la misma hora
como si fuese la vez primera,
me bastaré para amarte,
para ser la brisa vuelta amante
en un solo latir,
y asomarme al sol de tus labios mañana,
mañana cuando mi alma se sienta pájaros de ti,

mañana a la misma hora
cuando estés completamente desnuda,
escribiré una fábula de amor entre un río y una sirena,
él, mirando con sus ojos de poema infinito,
ella, un breve mar vestida de luna,
mañana, cuando seamos tú y yo las orillas que parecían imposibles,
mañana te diré que si, cual quietud de caminante,

mañana a la misma hora
en que me acusen los paisajes,
seré el agua de tus manos,
la fecunda naturaleza de tus ojos,
el rostro que en telar pudieran mis hojas secas,
mi testamento de otoño que tu testamento considera,
mañana, cuando mi amor sea niño y tú, tú la princesa más bella,

mañana a la misma hora
como el centro ardiente de mi fruta fresca,
como el vuelo apenas que mi piel atraviesa,
como la rosa de tu boca y de mi hierba,
mañana en que el poeta será tuyo y para siempre,
mañana, no más que un hombre enramado a tus palabras
para mirarme en ti, mañana, enamorado,

mañana a la misma hora,
¡es largo el tiempo del aire!

T de S
MRGC
Namaste

Reflejos

Reflejos

 
Vi mi reflejo mientras pensaba
en ti, colgado de tu sentimiento
me vi de pie tras una ventana,
había estado ahí desde el principio
de los tiempos, pendiente de ti
y de tu libertad, en la sangre de
mi tinta vibran la mujer que eres
y el hombre que te sueña, eras
una mujer dentro de un hombre,
mi nombre latiendo en tus labios,
me vi en tu espejo, yaciente en ti,

vi mi reflejo mientras te amaba,
creyéndome perdido en el silencio
de tus ojos, vi sonrojar mi rostro
en tus palabras, en tus caricias,
sentí que un crucifijo me atravesaba
las manos, me vi descalzo de ti al mismo
tiempo que flotaba en tu ternura,
no tuve dudas y sin embargo,
me rendí poseído de tu certeza, eras
una estrella dentro de otra estrella,
un estruendo distante gimiendo dentro de mi,

vi mi reflejo mientras lloraba,
vi mi final en cada comienzo, comprendí
que el universo siempre corrige su curso,
acepté que el mundo no es más que un
hombre y una mujer en comunión,
me vi entregarte el corazón, desnudar
mi alma en tu alma a la vez que el
desierto tomaba su forma, vi mi sombra
en tu búsqueda, sentí mi camino,
los poemas jamás leídos se apoderaron
de mi en un suspiro y de pronto,
arrastrado por la oscuridad como un ladrón,
vi el amor, el amor que me ofreces,
mi alivio, el amor que viene conmigo
y que aún suele temblar como una hoja,
vi mis lágrimas en la piel de tus senos y
comprendí que te entregaba mi cielo,
que mi amor era todo lo que tenía para ti,

vi mi reflejo a través de ti,
¡el futuro tan definido!, imaginando el
momento en que los dos estemos en
el mismo tiempo, en que todas
las barreras desaparecieran, nadando
en el mar por debajo de la piel,
fragmentos de ti, mujer, de tus hierbas,
y yo permitiéndome ser, cada vez más algo de mi,

me vi siendo el último en marcharme,
¡es extraño la manera en que las cosas cambian!,
el amor es el lugar, la orilla, el amanecer,
la mirada, un árbol caído, es oir cantar al viento,
es sentir las semillas de brisas en el rostro,
yendo para la tierra,
bebiendo para nacer,
subiendo escalones al cielo,

me vi siendo ese sueño, del que no quiero despertar,
mis sueños reflejados en ti.

T de S
MRGC
Namaste

Luna

Luna

 
La luna descansa en su luna,
en cuna de sueños se arropa
en el cielo, engaña a sus dudas
flotando en el agua,
la luna es la esperanza,
de una noche que arrebata,
deseos en vuelo que algunos llaman destino,

la luna anhela simular en el río,
una traza en jirones azules y blancos
y verdes, azules como el tiempo,
cuando deja en el sendero un vago
rastro fugaz, blanco como el mar,
cuando desnuda sus secretos en
recuerdos del alma, verde como el alba,
sostén eterno de un aleteo que desespera,
que conmueve, que entrega, portadora
de un aliento que por aliento muere,

supo la luna una vez, ser una lluvia
de piedras en Tandil, el candil de un mundo
frágil que levemente se movía, una
herida que se contaba en siglos,
que llamaba, un amor que cobijaba techos,
y por techos silenciaba nubes, y por nubes
confundía a las aves, y por aves al aire,
atravesando soles en incontables gemidos
y lágrimas,

la luna descansa hoy, en un collar de estrellas,
desierta, sin flores, ¡pero tantas veces
cobijo, tantas veces refugio de un amor!,
azares de un hilo que parece sostenerla
a mitad de la nada, la luna descansa feliz,
desliz de una mirada donde se busca siempre,
la luna, amor inventado sin tierra ni
aniversario, un amor en vilo de escenario
de años, la luna, presidiario de un farol,
meciendo tiernamente mi cabello en las sombras,

la luna, un vago poniente de labios
en el aire, paisaje rendido a la pasión
de los brazos, suelta de color, de formas,
libre de sospecha de misterios, luna,
¡tiéndeme tus manos, tiéndeme tu cuerpo!,
juntos habremos de morir,
juntos buscaremos un valor, una
promesa, un pecho en otra luna, un sol,

luna, tras un biombo de amantes,
desde mi ansiedad yo te espero,
impregnado de ti.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 29 de julio de 2013

Luz de la noche

Luz de la noche

 
Reflejado en el suelo,
nada más, nada menos,
como agua mansa nocturna
de su sombra,
con sed en los labios y mis
manos por el aire ... vibro en ti,

la luz de la noche está abierta en flores,
gajos de sol,
aromas de luna,
silencio tan oscuro que parece dormido,
y un sueño que semeja
inventarse a la orilla de mi pecho,
y el azul quieto de un solo pájaro,
y un espejo único como alas de mi alma,

la esencia es así,
da respuestas sin haber preguntas,
su voz es la nada, una nada que se escucha sigilosa,
mientras se pasa el tiempo en suspiros que pasan,
y el amor es mañana,
un aire a soledad a prueba de imposibles,

en la cima de mi cuerpo todo es inmediato
resuelto en lejanía,
soy la profundidad y la distancia,
la plenitud que vaga y el
transcurso de mirar hacia atrás,
aquí persiste mi niñez cual sendero,
estoy desnudo a un punto de luz vuelto reposo,
y en mi rostro yace la ventura de quererte,

puedo oir las voces libres de los siempre amadores,
horizontes de párpados,
un dulce contínuo aliento hasta los valles,
un asombro superior al deseo,
y a lo lejos un sosiego de madurez,

me tienes,
soy un lienzo latiente cobijando mi piel,
mientras un raudal de palabras golpea mis mejillas.

T de S
MRGC
Namaste

Y descubrir

Y descubrir

 
Quiero caer entre silencios,
entre palabras,
y despertar en sueños
para poder ver, ...

y descubrir que un árbol tiene por
tronco a un manantial de deseos,
que sus raíces son cicatrices de todos
aquellos que se atrevieron al amor,
que por ramas, brazos apuntando al sol,
que por hojas, suspiros de los que esperan,
que sus rocíos son lágrimas
de quienes no pudieron hablar,

y descubrir que el cielo es el mientras tanto
de un hombre y una mujer,
un acopio de momentos curvos que hacen al mundo
un imperfecto y herido valle, que a veces sangra
por los paisajes, que otras su corazón encuentra
el camino de regreso y entonces lo eterno,
y el destino, y el aire que sujeta mi mano a tu mano,
el cielo como un andar descalzo,
entre sentirse sereno y lo imposible de ser,

y descubrir que el querer es no tomar distancia,
es la consecuencia de la fragancia de los abrazos,
es un viejo mago que no ha cambiado sus trucos
y sigue sacando gordos conejos de su galera,
es la suerte del arte que se revela,
es una semilla que quizá nunca llegue
pero entiende que debe recorrer el sendero,
porque querer es un barro y un poema,
un barro que irrumpiera de pronto en tus manos,
un poema que quisieran las aves recoger,

y descubrir que mirar
es la primera vez que extiendes,
que después te acostumbras
y ya no llueve la sorpresa,
por eso debemos mirar siempre
por vez primera y después partir,

mirar cuando era como vos y me enseñaste,
cuando la libertad supo a más que una palabra,
porque mirar es echar de menos,
es jugar en serio a las escondidas,
es la vida para que no la olvides,
es una nube cuyo graffiti, ya nadie pinta en las paredes,

y descubrir que una caricia siempre es el prólogo
de una caricia que no ha llegado,
es una piel sin amparo,
es el amor del tiempo,
es el pretexto del invierno para desearte,

quiero caer entre silencios,
entre palabras,
y sentir como te adentras en mí,

y descubrirte, y descubrir.

T de S
MRGC
Namaste

¿Quién eres tú?

¿Quién eres tú?

 
¿Quién eres tú?,
acaso una isla en un palacio
en una alta torre, pronombre
del sol y de la luna, desnuda de trajes
y de vientos, y de sueños que disfrazas
cuando te sientes pura, cuando te
quieres libre, llamada sin preguntas,
a merced de las olas encima de las piedras,

¿quién eres tú?,
de prisa una sonrisa, por locura un
cielo casual entre el sendero y el miedo,
parada detrás de la luz, ciega de mirar y
de esperar y de intentar, desprendida en
deseos, ebria en silencios y esencias, acaso
la nada ha tenido clemencia y bajo tus pies ligeros,
llenó de ruinas tu ella, trepada a ti misma,
muriendo en el aire de tu ser,

¿quién eres tú?,
el azul de la sombra, los secretos del mar,
la espuma y la brisa que se repiten sin
descanso, tus pies descalzos, mis huellas,
alma pronta a pedir, desvarío imposible de
callar, el hoy vuelto ayer, lo oculto caído en
olvido, lo conocido cuan retrocede en vértigo
hasta el alba a fuerza de besar, inventando el
mundo con las manos, y tú y yo, una entrega
sin retorno al palpitar primero,

¿quién eres tú?,
hora tras hora te sentí inocente, te
perseguí culpable, fuiste dos cuerpos en
las rocas, la conciencia de una nube, el
aroma de una flor, acaso el dolor pudo más
que la distancia, y sospechaste de mi por
no echar a correr, por no dejar mudos e
ingrávidos los motivos, por no mirar sin
mirar sin tener que esperar y nada pedir,

¿quién eres tú?,
plural de vidas y ríos,
silbos jubilosos caricia por caricia, suspiro
entre gemidos y volcán, ¿quién eres tú?,
que cuentas sin parar sin que yo lo sepa,
que oras a las estrellas como un tropel de
esbelta lluvia, que extravías amantes por el
mundo y desnudas universos, donde mueren los versos,
un poema o dos o varios y tú, ¿quién eres tú?

T de S
MRGC
Namaste

Pero me acuerdo de ti

Pero me acuerdo de ti

 
... y del amor,
que nublaba mis labios en un
instante, y me cubría sin dejar
apagarse el anuncio de tu sexo
en mi alma, el fluir de tus aguas,
estos versos de tus caderas y la
cadencia de tu rebeldía, entre suspiros
y sonrisas a un tiempo de mis manos,

y del amor,
y de los pasos en palabras que
arrojabas en azar por cada beso, y
de los silencios que temblando, descansabas
en mis hombros, y de tu rostro y el mío,
agitando la piel, murmurando en gemidos,
imposible paisaje fundido en colores,
memoria y deseo, locura exaltada,

y del amor,
remedando el aire de impulsos de
llorar, cincel que modela en el oásis
de tu aliento, cuando caías en mi
envuelta en vigor, en blanca aurora,
en nubes de sol, ardiendo en derredor
de todo mi cuerpo que eriza, ráfaga en
mis olas, derramada en mis sábanas,

y del amor,
adonde el vértigo de la razón te
despojó de las ropas, contemplando
el vuelo de aquellas cosas que
aprendieron nuestros nombres, tú, la
mujer de flores abiertas y labios a robar,
yo, gotas en lágrimas, profundo
sueño de tu corazón y del amor,

y del amor,
y de las fugaces horas que resbalaban
entre tu boca y mi boca, y del rocío de tus
senos, de sentirte mucho cuando mis
caricias me encuentran, y del aire que va
a tu aire, y de mis secretos a por tu mar, allí, donde
el susurro de la vida, allí, donde la puerta abierta por ti,
y del amor, ¡todo cuanto me he atrevido, sabe a ti!

T de S
MRGC
Namaste

Abrázame, te necesito

Abrázame, te necesito

 
A veces cuando te siento,
te vuelves parte de mi tormenta,
me sucede cuando me desnudo en poemas
y siento tu voz muy cerca de mi,
desgarrando mi piel,
pulsando mis versos,
¡no estás remota sino aquí!,
yo escribo mientras tú vibras,

a veces cuando te siento,
no es fácil ser yo y sin embargo,
sueño que te cuelgas en mi, compartiendo
mi mundo, como si te preguntaras
qué es este amor tan intenso que no
te deja alejarte de mi, como si me
pertenecieras, y yo a ti, como si aceptaras todo lo
que soy, lo que he sido, lo que
intento y lo que jamás podré,

a veces cuando te siento,
te me atraviezas entre los párpados,
me robas el aliento de palabra en
palabra y me dejas loco, loco por vivir,
loco por hablar, loco por ir a buscarte,
con ganas de todo al mismo tiempo, de tus
ojos, de tu boca, de tus manos en mi cuerpo,
de tu sexo en mi sexo, ganas de ti,
ardiendo, explorando, latiendo, esperando,

a veces cuando te siento,
siempre queda algo por lograr,
una frontera más allá de ti, un intervalo
casi oscuro, un mundo donde más que besarte,
una entrega en la simpleza de acostarnos juntos,
una rosa, más que ninguna otra cosa,
un amor y un pedido,
“abrázame, te necesito”,

a veces cuando te siento,
caigo en que nada tiene de malo decirte
que te extraño, que te echo de menos, que sin
ti el cielo se vuelve gris, que se me rompe
el corazón de tanto y tanto y tanto
repetir tu nombre, a veces soy ese hombre
que encuentra en ti, todo, la espiga, el rebelde
cabello, el aroma de tus deseos, y el
te quiero de tu mirada,

a veces prescindo del mañana y el placer de
pensarte, es todo mi signo de libertad,

a veces no me hace falta más que esta verdad,
que me ames no es poco.

T de S
MRGC
Namaste

Un breve instante

Un breve instante

 
Te tengo en un breve instante,
en que tu piel se derrama en
mis manos, y mi regazo
cobija tu pelo, y mis dedos
y tus pechos detenidos en
un sueño, buscándome,
encontrándome, esperándote,

te tengo en un breve aire de dos
cuerpos en deseo, perdiéndose
entre cielos que no pueden elegir,
entre besos jamás dados, en el
abismo de unos labios a los que
les duele sentir sin ti, cayendo en
instantes de alma cual hojas de otoño,

te tengo sin conocerte,
en un breve instante de luna reflejada
en el amor, “bésame”, me pides,
“tócame”, como si no hubiese mañana,
“déjame abrazada y loca” a la pasión
que en mi provocas, “desnúdame con
tu boca” y “quédate conmigo hoy”,

te tengo, mía, en un instante de
mi tiempo, naufraga mi barco en
tu silencio de estrellas, en un
espejo de aves y ocasos y promesas, descubro
tus ojos en mis ojos, capaces de ir a lo
más profundo de mi, llevándose mi corazón
y mi razón, a un amor desierto de temores,

te tengo en mi valor, en cada instante de mi
debilidad, me tienes en la mirada perdida que no
escoges, en la vida que no te dice nada pero todo
te enseña, te tengo breve, instante de ser
siempre para ti, porque tuyo el nosotros que no
te deja más que el amor, porque mío el aceptar, que
dos almas no se encuentran de casualidad, tú y yo,

te tengo, 5 minutos contigo bastan
para desear toda una vida a tu lado,
eres ese instante que a veces se desprende de mi cuerpo,
TE AMO, como se ama un suspiro.

T de S
MRGC
Namaste

Sentido

Sentido

 
Mi cuerpo es el viento,
siente como vaga entre
sueños y deseos,
como escucha en tus brazos
mientras me piensas,
y tu boca a la que el amor encuentra,
y tus ojos donde descansa el amor mío,

el viento es mi alma y mi alma,
el son de tu silencio,
es insistente como mi desvelo
me lleva libre hacia ti,
entre trozos de cielo en alguna nube
tal vez rezagada,
y en mis ventanas la neblina de tu prado en piel,
una sierra de ti, mujer, agitando las ondas de la voz,

ruedo dispuesto a encontrarte porque tú ya sabes,
en el camino,
en mis días de lágrimas,
en el ánima que hace un nido mientras espero de ti,
mientras te espero,
y el resplandor del sol es diligente,
y mi vieja amiga la luna es risueña a mi mesa,

me siento a caminar por los rincones,
como tantas noches,
lejos de ti y de mí,
a mitad de dos umbrales que debaten
si entrar o quedarse,
dos sombras de un mismo lado,
como ser un extraño de mí mismo, ¡qué raro!,
un afán de ti me devora y por momentos nada sé,
y el viento muy cerca de mi ocaso,

es cierto, los muros se desmoronan,
los suspiros de las rosas parecen balcones,
¡como si todo fuese polvo y a la vez ensueño!,
hay árboles iguales al agua,
hay madrugadas durmiendo bajo las gaviotas,
hay consuelos que se arrastran,
hay miradas muy dentro de los ojos,

en un trozo de papel mi mano garabatea una escalera,
por un instante siento que para llegar hasta allí,
te necesito,
y entonces todo tiene sentido.

T de S
MRGC
Namaste

sábado, 27 de julio de 2013

El escrito que tenemos

El escrito que tenemos

 
Hay quien juzga por ser quien es,
al que se atreve, y llueve en palabras
que no cree, para no ver,
hay quien piensa que la oscuridad
es el reflejo, y sueña sueños de
lamentos, de lo que nunca pudo ser,

hay quien pretender ser ejemplo,
fácil es juzgar al que hace, sin detenerse
en sus heridas, sin hipotecar al alma suya
ante la bravura de los que gritan,

vivir de pie, esa es la consigna,
en las buenas y en las malas la mirada franca,
la mano tendida, las desgracias sólo moldean
al que quiere, al que lo intenta,
los golpes son una consecuencia de avanzar,

hay quien dice que amar es la memoria que
se escribe en los cuentos, un sustento de
emociones que dibujan un paisaje,
un celebre de estar vivo y decir algún TE AMO,
según corresponda la ocasión,

¡óigame Usted, cállese de una vez,
sálgase del camino si no pretende más que hablar!,

hay quien está por estar,
sumando y restando siempre en cuerpo ajeno,
sin cielo que lo contenga,
sin estrellas que lo guíen,
y se ríe de la conciencia, ...

alzar la voz, aunque sean muchos los equívocos,
caminar sin rumbo y jugar,
enamorarse de una mirada,
que te agrade quien te cruza o quien está cerca,
atesorar una sonrisa y detenernos corriendo el riesgo,
que cada verso sea una respuesta,
que la paciencia un instante del emprendido corazón,

que la razón sea el último viaje,
que cada retoño de luz un vientre,
que el agua arda cuando atraviese,
que alas de ángel acaricien el valle
con no más manto que el amor,

¿qué pides poeta?, lo que quiero es pintar el
escrito que tenemos, nada más.

T de S
MRGC
Namaste

Ámame

Ámame

 
Ámame, aunque sientas que
huyo por mis gajos, por más que me
veas morir entre el silencio y la
oscuridad, ámame, aunque no
escuches de mi la verdad, yo te
amaré aunque no te lo diga, desde
el siempre de los tiempos, hasta lo
que reste del final,

ámame, vive universalmente en
mi, ámame como si pudieras
besarme y fundirme en tus besos,
ámame, no me creas lejos de ti ni
por un momento, aunque los cielos
no te dejen sentirme, siénteme y
ámame sin descanso, robándome
los brazos, humedeciendo mi
boca, porque tú y yo somos uno y nadie más,

ámame, no me creas casual en tu
vida, desnuda mi piel de heridas y
tan sólo ámame, me verás dibujando
la nada dibujándolo todo, porque todo
es nada sin ti, como una mirada en la
arena sin mar, ámame, búscame en
las sombras de la noche, no me ignores,
no me apartes de tu lado, ámame,
tócame como la brisa a tu piel en dudas,
como los pies descalzos al madero, quédate,
serás en mi, mi sendero si te atreves a soñar,

ámame, acaricia mi cabello, recorre
con tus manos mi espalda y abrázame
en silencio, ámame, los días son fugaces,
el alba está muy lejos, ámame, no te
miento cuando digo TE NECESITO, cuando
pido que ames, ÁMAME, eres tú mi razón de amor,

ámame, teje en mi una ilusión, no me dejes partir,
cuídame, fuera de mi estoy esperando por ti,
ruedo por las escaleras escapando de todo,
un paso más allá, en el umbral de tus labios
queriendo entrar, ámame, conecta a mi alma
con mi corazón, no más ... ámame.

T de S
MRGC
Namaste

Si me vas a hablar de amor

Si me vas a hablar de amor

 
Si me vas a hablar de amor,
tiembla en mi, en cada
miedo de mi cuerpo, como
el árbol cuando el viento
inmóvil lo acaricia en secretos,
acerca tus ojos de cielo a
mi piel, y abrázame,

si me vas a hablar de amor,
tarda aún más tus besos en llegar,
vuélvete indecisa, como destinada a mi
pero indefinida de aire, cierra tus
ojos y vístete de luz apenas tus sueños
en mis labios, desata mi pecho y rompe
en el trino de los pájaros de mi sexo,

si me vas a hablar de amor, convénceme,
deja de llamarte como te llamas y
simplemente desnúdate escogiendo cada mar,
un candil donde quebrarte, una sierra de
donde asirte y sin más, cae, cae sobre éstos,
mis deseos primeros que te esperan, entrégate
a mis pedidos, a mi carne, a mi vida,

si me vas a hablar de amor, solo si pudieras
cuando me dices TE QUIERO, separa uno por uno tus
caprichos y desgárrate en dos, mi alma y tus ansias
de ser, de mi alma haz una rosa inseparable de ti,
en una tarde dulce esparcida en tus senos, de tus
ansias de ser, un momento después en que tus brazos se
vuelven ramas, así, descalza, como la lámina de un lago,

si me vas a hablar de amor, rompe tu
silencio con mis palabras, lo que sentí,
lo que siempre supe nunca existió antes
de ti, así que si me vas a hablar de amor,
que tu sangre esté privada de pensamientos
y déjate fluir, tú me quieres amar y
mientras tanto yo, yo aún espero por ti,

si me vas a hablar de amor,
tan sólo, si me vas a hablar de amor.

T de S
MRGC
Namaste

Sin ropas que vestir

Sin ropas que vestir

 
Fuera de mí, ámame, sálvate,
estoy perdido en tus labios,
no es mi mirada lo que dejé
allá atrás, no, es sólo el lento
caminar de un amor de personas
extrañas que hablan de quien fuí,
¡no hay necesidad ni siquiera de llorar!,

fuera de mí, ¿acaso no me reconoces?,
lentamente me desvanezco entre el
viento y aquellas promesas, barriendo
los detalles, muy muy lejos de las calles
donde todo morirá, un paso más acá
unas manos más allá, ¡si tú quiseras
encontrarme queriendo hallar mi alma!,

fuera de mí, en el umbral de ti a la
vuelta del mundo, sin necesidad de rumbo
ni de lazos, ni de brazos ni de huellas, tan sólo
fuera de los miedos hasta incluso del amor,
como acercándome al final que es en sí la eternidad,
¡no me voy ni te vas! , fuera de mí la verdad, que gira
en vidas y sueños y cielos, sin ropas que vestir,

fuera de mí, de cada mentira que dí creyendo
que daba mi vida, por cada debilidad que a veces
me domina, por toda brisa que es el precio de volver,
que me hiere cual flagelo de mi razón, sin medida
el corazón y la pasión que de a ratos he perdido,
fuera de mí el destino y una ley animal,
que no sé si alguna vez volverá en mí a despertar,

fuera de mí, hoy quiero amanecer de amor,
arrebatado en estrellas, desnudo de lunas,
como un quererte sin saber por qué te quiero,

fuera de mí, aquí estoy.

T de S
MRGC
Namaste

Recuérdame

Recuérdame

 
Recuérdame esta noche,
cuando no me mires,
cuando no sientas de mi voz
decirte TE AMO,
cuando mis manos no fluyan
en el caudal de tu silencio,
cuando caminar de madrugada
signifique todo el tiempo, recuérdame,
tú, como pétalos del cielo me has sentido
desde siempre, ahora lo sabes,

recuérdame,
entre el deseo y el destino no hay distancia,
las estrellas serán siempre nuestras cuando
estando, estemos,
cuando ser tuyo y tú mía sea el infinito de los días,
y las caricias,
y los momentos,
y los besos sin ataduras,
y los TE QUIERO sin necesidad, recuérdame,
soy cuando tú me miras,
cuando sólo me miras y me haces desear
querer perderme en tus brazos,

recuérdame,
entraré por tus ventanas lentamente,
inundaré tu piel con suspiros,
y seré la brisa,
y ese mar,
y esta luna,
y nuestro hogar,
y el sabor de tu boca a fin que sepas que TE ESPERO,
recuérdame, en ese instante tan claro erguida de mí,

recuérdame,
mientras los árboles olvidan sus hojas que despiertan,
mientras la lámpara de la habitación es la ténue llama de una vela,
cuando todo sepa lejano y tus secretos abiertos,
cuando el amor semeje a los sueños,
y los sueños esa batalla incontenible de la vida,
y la vida esas palabras que son follaje y campos y páginas y libros,
recuérdame,
seré en tu cuerpo tu pequeña cicatriz,
tu mirar al cielo como la sombra del agua,
tu eterna fragancia, desnudos tú y yo en nuestra cama,

recuérdame,
soy tuyo como de nadie,
elijo serlo.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 26 de julio de 2013

Reloj de mi corazón

Reloj de mi corazón

 
Por el reloj de mi corazón
cada atardecer arde mi piel,
se desnudan mis ojos como
aquel árbol que nos cobijara
en lánguido argumento,
como los días que pasan como hojas
de libros que jamás habremos de leer,

así mi alma te piensa,
mientras la ciudad de murallas viejas
contempla mi silencio desde su sombra,
y yo corriendo tras el gris de mis párpados
en sol exiguo,
y tú dispersa envuelta en niebla,
por el reloj de mi corazón tu viento sube jadeante,
eres ella, en la torre más alta.

A la orilla del amor aguardo,
mi cabello cano,
mi cuerpo de fugaz niño,
mi mano expresiva y volando de papel,
que juega en el aire,
y el reloj de mi corazón en los labios
tocando mi pecho lentamente,
secreto, armado y dormido,
encendiendo su avidez como un fuego
que cede a las palabras,

¡oh poesía si tan sólo soñaras!,
¡si del otro lado de la puerta fueses una noche inmortal!,

el reloj de mi corazón tiene tiempos de brisa,
como si una mano indecisa sacudiera sus cristales,
y los paisajes más aprisa por un corazón incierto,
y el reloj agazapado de unos cielos que te buscan,
los míos,
por las ramas trémulas desvanecidas de alas,
entre los pajaros que derraman sus notas de ternura,
y tú, tú en la torre más alta,

y el reloj de mi corazón húmedo de rocío.

T de S
MRGC
Namaste

Para siempre

Para siempre

 
“¿Sabes?,
estuviste anoche en mis
sueños y en gemidos decías …
mi amor, a veces siento que te he
amado en innumerables formas,
incontables veces, vida tras vida,
edad tras edad, para siempre”.



Para siempre, como si los
árboles me llamaran hacia
adentro, confundiendo a sus
ramas con mis brazos y a mis
manos, con un egoísmo propio
del amor, y el agua vuelta el
dolor de un seno materno que se
abre, y así, se venga mi alma un
ave, sin palabras, entre tierras
profundas y cielos lejanos,

para siempre, devolviendo la
tarde a los espejos, a los rostros
el reflejo de un viento que marcha
hacia atrás. Para siempre no es un
casual mortal que comparte su pena,
¡no!, para siempre es una estrella,
es la tentación de un instante, es
voltear la cabeza y darnos cuenta
que siempre estuvimos, que el destino
nos hizo un hombre y una mujer
pero nos amamos desde antes,
somos el uno en el otro el retorno,
de nuestro ser mismo,
de nuestra esencia, de nuestra alma,

para siempre, tu mano franca abierta
al cielo, dibujando senderos allí donde
nunca ha llovido, para siempre, a ti
y a mi escapando entre lágrimas de
cristal y pecados, como mirar asombrados
el despertar de cada día, la osadía
de volar sin tener alas, para siempre,
¡oh mujer enamorada, hombre de
inevitables huellas en la arena!,
¡oh amor!, para siempre,
sin darnos cuenta siquiera de tu otoño,
de mi primavera, para siempre,
como una luz que guarda los secretos
de este deseo, rompiendo
en un latir, o tantos, para siempre,

para siempre, por eso podemos andar
despacio por las calles mientras todo
el mundo corre, porque el universo
es el tiempo en nosotros, somos
para siempre, y para siempre es vernos
en un susurro, ¡¿para qué gritar?!,
para siempre es jadear en la intimidad
por tan sólo repetir nuestro nombre,
para siempre, como pasar la noche
como si estuviéramos esperándola,
tú, descalza, donde los ángeles
duermen, yo, tranquilo, un tanto distraído de
tu increíble belleza, para siempre,
sangre de mi sangre,
tinta de mis poemas,
para siempre.

T de S
MRGC
Namaste

Todo me lleva a ti

Todo me lleva a ti

 
Eres mi mujer hecha palabras,
la inocente lejanía que me inspira
por entre los mares, mi amante,
mi sed húmeda de hombre que
te mira, de una suave huída de
mi mismo hacia ti, mujer, mis labios,
mis pensamientos en deseos, mi
susurro lento y tenue más allá de la piel,
más acá del temblor, mujer, amor,
que me tocas, que te entregas,
que me vuelves de ti tu poeta,
abierta, encantada y suficiente para mi,

eres mi mujer, la que quise descubrir,
a pesar de la esquiva verdad de los
caminos, de rodar entre la lluvia y el
amanecer y las ropas vuelta raíces,
así, de piedras hecho mi río, de
cuentas simples mi tierra, si por quererte
es que te quiero, si por soñarte te vienes
las alas de mis aves en vuelo, si por
desearte me muero, mujer, hecha de
todas mis debilidades, vibras en mí,
mujer, tú eres mis versos,

eres mi mujer, la que me quita la
razón con su belleza, desde el fondo
de ti amarrado a tu ser, por ti veo
palidecer tus manos en las manos mías,
a ti te entrego la vida y las lágrimas
que un día olvidé en tus labios,
mujer, peldaño a peldaño me robas,
me subyugas, me conmueves, mis
párpados llueven tu nombre entre
gemidos a los pies de tu ventana, mujer,
tuyo, mía, una herida de cristal en
desnudas ramas de otoño, mujer,
retoño estremecido en un cuerpo de leña,

eres mi mujer, valiente de estrellas,
todo me lleva a ti, tus silencios, tu aroma,
la sombra de tu mirar cuando en mi
tus ojos descansan, todo, el saberte
enamorada me vuelve un pequeño
barco que navega, que por ti brega
poco a poco en cada puerto,
destinado a tu cielo, repetido en tu
fuego de amor, mujer, estoy dormido
en la ola de tus caderas,
¡despiértame, de tus mariposas de
ensueño y mis poemas de melancolía, mujer!,

eres mi mujer, hojas secas arriba en las aguas de mi alma.

T de S
MRGC
Namaste