viernes, 14 de junio de 2013

Voces en la voz

Como un artista,
besarte bajo el cielo infinito,
volverte parte de mis ojos fijos
y pensar que eres mía sabiendo
muy bién, que debo dejarte volar,
porque tu vuelo te volverá rocío
en caricias y versos en mi cama,
como un artista robarme tu alma,
y buscarte en el viento de tu cuerpo, y en tu piel,

como una obra,
donde tus manos son un acorde que
insinúas hasta el borde, que se hace
cómplice del conjunto y mira siendo
mi siembra, gritando mundo, y el
crepúsculo cayendo en un
desnudo lienzo lento,
¡como si los ríos cantaran!,
¡como si tu boca y mi boca sean un paso vagabundo!,

como un artista
que te quiere a cualquier hora del día,
que te sabe herida y por eso a veces,
las tardes de lluvia, ¡oh si soltaras tus
brazos en mi silencio!, donde mis sueños
zumban entre los árboles, cristal y destino,
como un artista pienso en nosotros dos,
combatidos a las puertas del fuego, inclinados,
entregados a un cielo que mueve el tiempo de las horas,

como una obra,
no termino nunca de hablar con las estrellas
del mar, ¡siempre tienen algo que decir!,
¡siempre algo que preguntar!, los pájaros me derriban,
¡todo lo llenas!, ¡me acostumbras a ti!,
TE QUIERO, mi amor se escapa levemente y escuho otras
voces en la voz de mi caída, TE QUIERO, como quiere la vida,
¡ya las hojas que sueltan enredadas en tu alma!,
¡y el agua delgada y silenciosa de aquella hierba, de ésta, mi obra!,

como un artista,
desde el punto exacto y culpable donde
soy y no soy, vestido de pasión, cabalgando
mi única sombra, una obra jugando en la
arena del deseo juvenil, un artista el arlequín, de una
luna afortunada y repentina, una obra fugitiva,
transparente, cubierta de rubor, un artista el amor,
ese amor dormido en las gargantas, ese amor que se agiganta
temblando en las noches húmedas,

¡ay amor de embriagadoras rosas!,
¡ay amor en un rincón del cuarto donde duermes!,

TE QUIERO, con estas terribles palabras.

T de S
MRGC
Namaste