jueves, 20 de junio de 2013

Uno

Ni hombre ni mujer, un árbol,
de brazos alargados coronados
de nubes, de pájaros que se
funden a sus nidos y son un grito,
el crepitar tembloroso de sus ramas
ni hombre ni mujer, tan sólo alas,
irracionales, místicas, desesperadas,
"el amor es la corteza en la que el
fuego se propaga", un "te amo como se
aman", ciertas cosas que no se comprenden,

ni hombre ni mujer, un ténue rocío
en el verde, de sueños que florecen
y llevan en sí, escondida, su eterna luz,
secretos en el cuerpo que el cielo
a veces desnuda, un "te amo porque
no sé amarte de otra manera", ni hombre
ni mujer, nuestras manos sobre una estrella,
como una cabellera de sol cambiando el
atuendo del agua, así el amor, un insólito
perfume salvaje, de caricias y ultraje,
de un viento que puede hacer de nuestras
bocas, dos, no más un beso,

ni hombre ni mujer, flor a flor, deseo a deseo,
¡en un verso sabrás cada uno de mis
momentos!, ¡abierto estaré despierto a cada
noche de tus labios!, ni hombre ni mujer,
naufragio, ¡te buscaré entre las hojas aún sin
recuerdo!, ¡reconoceré tu mirada sin haberte
mirado jamás!, quizá mi voz sea un mar desmedido
que te amó sin darse cuenta, una entrega de mis
últimos secretos en cada ola, unos
nuevos ojos, adivinándote apenas,

ni hombre ni mujer,
¡antes de amarte!,
¡antes de tu nombre y de saber que te esperaba!,
¡antes de estar desnuda, y simple, y mínima y
transparente!, antes,
¡antes del amor te amé!, ni hombre ni mujer,
tu sangre corría entre mis raíces, tu corazón vibraba
en la sombra que viajaba conmigo, donde quiera que fuera,
tú eras un bosque errante, yo con mis pasos construía mi alma,
¡tu cuerpo, piedras en el agua!,
¡mi cuerpo, racimos en el aire!,

ni hombre ni mujer,
como dos aves ciegas por el mundo,
ni hombre ni mujer, uno.

T de S
MRGC
Namaste