viernes, 7 de junio de 2013

Un lado vacío

Entre tú y yo un día de estos,
te robaré un beso, o dos,
o quizá más,
aunque cientos de voces inunden este silencio,
tú sabes que entre tú y yo hay momentos
que sólo la lluvia conoce,
que con fuego graba nuestros nombres
y con tinta de viento sangra en los versos,
porque entre tú y yo hay rosas,
¡tú sabes que me gustan esas cosas!,

entre tú y yo un inventario,
de la luna que juntos miramos,
del sol que alcanzaron nuestros brazos
cuando escribí para ti, y tú me dejaste,
¡tú sabes que te besé tantas veces bajo el cielo infinito!,
tú sabes que aún nos miramos sin mirar, ¡tantas veces!,
en nuestra noche sola y absurda,
¡cómo no haberte amado si pensar en ti es todo lo que tengo!,
¡cómo no sentirte cerca, si aún quedan tantos y
tantos cuadros por colgar!,

entre tú y yo una nube que tras de ti
y de mí va, como un eterno poema cayendo en el alma,
como una hoja por su rocío,
¡yo sé que aún recordarás, las tardes enteras en Tandil
en que hablábamos sin parar, sin que importaran las
horas, no más estar!, ¡yo sé que aún temblarás,
cuando sentíamos que podíamos simplemente
morir de amor, entre tú y yo!, entre tú y yo nosotros,
los de antes, los que siempre hemos sido,

entre tú y yo un amor disfrazado de niño,
un cuerpo transparente en la voz,
una piel de ojos infinitos,
mi obstinado corazón acumula de ti los pájaros de
un compartido café,
¡cuánto pesa en mí el miedo a ser feliz,
mujer que amo y amé, mujer que evoco a diario
y la hago mi decir!,
¡que me acojan tus brazos otra vez, como ayer!,
¡que puedan tus lágrimas calmar mi sed!

Todos los errores van a un sueño,
donde aguarda una barca sin timón,
todos los deseos esperan en un puerto,
revuelto en racimos entre dos cuerpos entrelazados,
entre tú y yo un intento apenas asomando por los labios,
un desespero en anhelo, un lado vacío en el sofá.

Tú, la mitad de mi alma,
yo, el amor de tu vida, aunque no te lo creas.

T de S
MRGC
Namaste