miércoles, 5 de junio de 2013

Tiempo empedrado

Deja que pase un momento,
nada se encuentra en la vida
sin el sol y sin la luna,
que la nada y la ternura
viajen en barcos de silencio
en cada parpadeo, que
los cielos golpeen varias veces
la puerta del umbral de los deseos,
que los secretos del mar sean
posibles, tan sólo porque lo pides, deja,

deja que pase un momento,
y el clamor húmedo del horizonte se volverá
tus palabras, y tu destino será un aroma
anhelado en tu ventana,
y ni el recuerdo más oscuro semejará la semilla
del aliento de aquellos besos que te invade,
que aún te invade, deja,
el hecho de ser amada es un espejo enredado en las noches,
cuando tu siempre hombre resbala dormido por tu piel,
volviendo a tu propio sueño vez tras vez, y a ti misma,

deja que pase un momento,
el instante de amor es mucho más bello sin
demasiados pájaros,
en tus manos, el otoño que dejas caer como la lluvia,
en tu cuerpo, la mirada de una voz que crees lejos
y sin embargo, en tu alma, deja,
y mira jadear los relojes que navegan,
y siente gemir tu nombre cubierto de árbol,
y pósate de rama en rama con las alas de tu sangre,
detenida en el aire, pronto a tu rostro que es mi rostro cuando vuelves,

deja que pase un momento,
y el viento en su mitad acariciará tus labios,
con su andar misterioso que de pronto encarna,
con su azar súbito, como una desnudez esperada,
deja y espera y sé suspiro,
entregándote entera, confiando,
salida de tu sexo, amando, asomada al balcón infinito de tu boca,
cada arroyo es un ruido que me acerca a ti,
inundándote de nubes, entre nidos y silbos,
y entre tus dedos mi nombre,

deja,
voy dejando mis ropas lejos de mis hombros
y te siento,
soy como un tiempo empedrado,
escucha ... TE AMO.

T de S
MRGC
Namaste