viernes, 7 de junio de 2013

Sin la esperanza de tu piel

¿Sabes?, se incendian las mañanas
sin la esperanza de tu piel, los pescadores
vuelven con sus redes vacías, los buques
fantasmas naufragan sin los piratas de
su ambición, tan sólo un corazón antes
de partir, y no mucho más,

¿sabes?, la espuma que deja el mar al
retirarse de la playa, se vuelve piedras en el
camino cuando no amas, y parece que hablaran,
- ¡bésame, tócame en el atardecer marino, acaríciame
con el tenue rugir de las rocas y como una gaviota, después,
deja abiertas de par en par las ventanas de mi alma! -,

¿sabes?, ocurre que tu aliento sobrevive a las palabras,
esas que nunca supe decirte, que por quererte descubrirte
en otros ojos, una vez, me olvidé de tu mirada,
me perdí en la madrugada de otros puertos,
y extravié los sueños de humo sobre humo y las huellas
de tus pasos supieron a dolor, ausencia y tristeza,

¿sabes?, tal vez valga la pena la amargura de no tenerte,
y dejar que la tarde se consuma entre decenas de pecados
y un solitario quizás, entre un montón de caracolas como si
fuese una lágrima sola que no sabe marchar, le sugiero a los
cielos olvidarme de tu nombre, ya no quiero el precipicio de cada
alba, sin la esperanza de tu piel.

T de S
MRGC
Namaste