jueves, 6 de junio de 2013

Sin detener el agua

¡Mírate!, has amanecido a mi lado,
tu espalda desnuda convalece
ante el sol que despierta, en
torno de ti las sombras dan vueltas,
y yo te miro,
como se mira en solitario los momentos del fuego,
lleno de vidas tu cielo,
racimo de manos tus labios en mí,

has amanecido a mi lado,
eres un rumor de olas lentas que va cayendo
desde tus ojos hasta tus pies,
tu cabello marca el sendero de mi delirio,
y yo te miro,
como se mira un ave en pleno vuelo,
abrazado al silencio,
tiempo huella de tu tiempo, para que tú me encuentres,

has amanecido a mi lado,
el alba trepa por las paredes culpable y lleno de amor,
¡me acostumbraré a ti si te quedas!,
¡ámame!, todo lo ocupas, ¡siénteme!,
te digo mientras te miro, y yo te miro,
como se mira el último otoño con el corazón en calma,
como se mira el alma cuando migran los deseos como brasas,
como una hoja seca inclinada a tus brazos, a la orilla de ti,

has amanecido a mi lado,
mi ansiedad es una palabra sin ecos,
te miro aún vestido de noche,
cubierto por el desborde del amor que extasiaron nuestros cuerpos,
te miro, te siento, me puedes, aún tiemblas húmeda
dividida en sueños,
desde la ventana el sol enciende un pedazo de ti,
y de mí, y yo te miro.

Casi fuera de ti mi corazón,
que cruza vehemente tu corazón sin detenerse,
¡mírame!, tus ojos llegan a mí como la lluvia acogiendo mi voz,
mi boca es una historia que contarte a ti,
una especie de puerto en donde tú descansas,
¡yo quiero amanecer a tu lado, mi amor, a tu lado!,
quiero el tiempo de tu regazo
así como las redes, sin detener el agua.

A nadie te pareces salvo a mi amor,
yo solo sé que de pronto el viento fue todos los vientos,
y tu nombre me supo a hierba,
como el silencio que dejas que calle la melancolía,

has amanecido a mi lado,
te pareces a mis labios, me parezco a todo de ti.

T de S
MRGC
Namaste