sábado, 29 de junio de 2013

Se llama poesía

Ese lugar donde
un par de locos,
ese antojo enardecido que
sale del pecho como un grito
desnudando los secretos
como en gajos,
esos peldaños que por cancionero
suspira el viento sin ningún vicio,
esa trova sobre la misma sentencia,
esa querencia se llama poesía,

esa trasnoche tan siquiera la pasión,
ese corazón que hiciste al mirarme,
ese paisaje que huye del tormento
por la estrecha senda de un escritor,
ese amor, que no pudo ser dos
pero es mi nuevo presente,
ese pincel ligero que apunta morado
a las ramas del cielo,
ese sueño que las hojas agravan hipnotizadas,
esa manera de decirme TE AMO
cuando me amas, se llama poesía.

Te manifiestas bajo la calma de seda,
tu silencio dulce es la inmensidad donde descanso,
el regazo de tu cabellera profundiza mi infinito,
eres como un niño que juega en la arena,
una luna que tiembla suspendida en el aire,
de todos y de nadie tu boca de blanca piedra,
mi certidumbre en la ausencia,
tú que me quieres copa y yo en tus jardines,
un lirio es una ola, una voz inquieta el mar,
¡cómo poder naufragar para en
tu sangre caer y llamarte poesía!,

poesía, ¡hazte mañana y márchate a volar!,
que en tus distintas manos
tu mejor quebranto sea un llanto,
un rocío de un amor que no se detiene,
de esos donde falta y queda y que entender no puede,
¿cómo entender que tu palabra es vírgen bajo el tiempo?,
así como mis ojos en tus ojos y el amor que no te olvida,
tú, que me enamoras cuando me encantas,
tú, que me reclamas por los cielos que te vieran,
tú, cuál estrella cuyo nombre no sé y no imagino,
tú, ¡dime si lloras cuando me piensas!,
tú que te llamas poesía.

Ese lugar donde un par de locos,
tú que me quieres verso y yo humildemente lejano,
sin saberlo o a sabiendas por si acaso,
el abismo de mi sentimiento se llama poesía.



T de S
MRGC
Namaste