miércoles, 12 de junio de 2013

Salvo que tú

Un vano hombre sin rostro en el espejo,
el reflejo de un silencio que te concede
la llave de su alma, y tú en calma, a veces,
un modo tentativo de errar cuando
ante ti un laberinto, entre tu nombre y su
nombre nacen sin fin varios gemidos,
¡buscas tu piel, te entregas, le llamas, vuelas!,
el tiempo es uno donde el eco de tu
aliento y tu voz y la nada,

eres la cama que abrazan tus ojos cuando
le sientes cerca, su imágen acaricia tus cabellos,
su cuerpo crece en tu cuerpo, tu
mundo deja de sentir con pies desnudos y te liberas,
muerdes tus labios, te echas encima de todo y arrojas
a un lado la soledad, ¡su amor en algunos papeles
y tus recuerdos!, ¡tu amor trepado a sus cielos!,
¡cierren las puertas, se te oye gritar,
a fin de que nada pueda escapar!

El mar rompe detrás de las ventanas,
¡tú te sientes emboscada en sus poemas!,
rehén de su dulce tinta que es en ti como un pájaro,
que tú sientes pero ausente,
que late en ti cuando amaneces,
que vibra en tus sueños para que nunca despiertes,
¡no te enamores no!, su viento menos tu viento
es un tibio rayo de luz, como si tus manos
no existieran.

Nada tu corazón por sus inocentes aguas,
tu espalda es el poniente de aquellos árboles que se
mecen a los lejos, ese vano hombre ya no está en el espejo,
se aleja de ti pero se vuelve tu luna,
desviste el paisaje y en penumbras te quita sin
pensar, te ama blancamente, te arranca la mitad de
tu timidez y te deja enamorada y mujer,

no te enamores,
no te enamores de un poeta,
volverá brasas tu razón,
tu boca estará amarrada a sus besos,
acariciarás el amor como un relámpago de ser, de tu lecho,
un rocío será su palabra,
una vertiente lenta tu vientre,
una gota precipitada tu mirada, ¡el poeta es un abismo,
salvo que tú quieras saltar!,

¡por querer amar contra las corrientes todas,
por querer soñar!

T de S
MRGC
Namaste