lunes, 17 de junio de 2013

Primero y último

Porque soy el primero y el último,
te extraño, cual orilla del
camino por la vida mía, bufón,
de la rebeldía que érase una vez
un sentimiento, te siento,
como un reloj cansado del oficio de marchar,

porque soy los brazos sin mis hijos, procreo,
entre poemas frescos de no a la pobreza,
inquietas, las palabras que retuercen
la mirada donde todo empieza,
tibieza, la de mis manos en romance
después de conocerte y sobrar,

porque soy el bien y el consuelo de quien me sueña,
mi amor, porque tus ojos tienen para tener rosas,
yo vuelvo, porque el sol es el trabajo de la aurora,
te tengo entre todo ello, porque concerto mi sospecha de que
mi costado es tu costado, ¡por más que me pidas
seré tu equívoco, si es que así puedo quedarme!,

porque soy el hombre rechazado siempre,
la mujer en sermón amanecida en mis brazos,
el cielo de mis niños que verán los ciegos
cuanto todo ciegue, y el tiempo breve de tus mismos pasos
cuando todo mueve, la vida y la muerte y la desventura,
de ir por ti sin preguntas, amor tan seguro y fuerte como tu boca,

porque soy el primero y el último
que te provoca, la libertad obstinada de ser la luna un día,
y colarme en tu cama amaneciendo en tus sombras,
amor de amor infinito que se inclina a ti,
que se rinde a tu presente, amor que se parece al color
de quererte, sabiéndome terríblemente enamorado de ti,

terrible, así, romance recelo e infiel,
terrible mujer, mientras en los labios retengo el aire de tus suspiros,
terrible en su delirio, romance de amar y no merecerte,
romance de tenerte siendo tú la que asciende por mi piel,
terrible, así el amor de ser el primero y el último que yace en ti,
gozándote, amante y amado, terrible enamorado y tú en mí,

el primero y el último,
en mis ojos vengo a verte pasar todos los días.

T de S
MRGC
Namaste