viernes, 28 de junio de 2013

Nosotros

Caíste de mi esperanza,
un estruendoso ruído me previno
de ti, me acosó tu hambre en las
noches, te asomaste a mi intuición
como quien inventa la verdad, tus
manos se alzaron sobre mi vida y
me encontraste, desnudo,
envuelto en nostalgias, sediento de ti,

cuando sentí culpa, tú fuiste la razón,
un amor ávido fue el amarre, incendiado
de cada brasa que sin saberlo te amó
desde siempre, que desde siempre te ama,
tú, desnuda, simple, como cualquiera de
tus manos, yo enamorado de ti,
de tus pretextos, de tus tiempos, de aquella
vez como en tus sueños, cuando en la alcoba
frente al espejo nos hicimos el amor,

cuando el agua fue el fuego, tu cuerpo
fue mi valor, un amor de luna de cabellos
de sol, un amor de pájaros y yo, un tonto
arroyo soñoliento las más de las veces
distraído a tus caricias, a tus gemidos,
tú, trigo desnudo en entrega adentrada
en la niebla, yo, una acuarela en el cielo
que tú no descansas de mirar,

y cuando miras, te desnudas pequeña,
como una estrella de pieles y palpitar que
deshoja, y te sonrojas vibrando felina como
quien sangra por su propia herida,
esperando con tus labios en silencio,
asumiendo el riesgo de este amor,

y cuando miro, mañana se vuelve siempre
y mis primeras palabras al despertar ... TE AMO,
te amo desnuda, desolada, impaciente de coraje, desprendida,
y me desnudo ante ti, mi vida, de cada espacio sin ti,
de ser un náufrago de tu recuerdo,
de tu cabeza en mi pecho, de todos mis verbos desordenados,

el nosotros navega nuestra sangre,
aquellos primeros ojos,
aquel primer beso,
¡me he quedado prendado de ti, y tú aún te deslizas!

T de S
MRGC
Namaste