domingo, 9 de junio de 2013

Mi cómplice amor

Mi cómplice amor
no me ha dicho tan siquiera
a los ojos, que en la orilla
de sus labios balancea mi
deseo, que anda mi mismo
camino al tiempo de mis
cabellos, que me quiere,
que me pretende, que soy
suyo en el ardiente pecho de su voz,
en el tormento de mis ruidos
que son sus ruidos,
como el viento inestable del mar,

mi cómplice amor al amar, un
bramido en llanto confundiendo mis sentidos,
rendidos ecos esparcidos por mis palabras vivas,
vivos, mis dedos desiertos,
mi rigor impaciente celoso y ausente,
celoso de su piel, que mi fuego aviva
en sus sueños, ausente del desespero
de sus manos en las sombras,
cuando me busca y me nombra,
cuando extrema mi eternamente suyo,
por un instante mi ventura
y mi cielo delante, cuando abierto por ella, cierro los ojos,

mi cómplice amor, mi rostro,
sus manos libres a por mi alma rendida,
su siempre mía piel, su siempre mío olvido,
mía, la libertad de su cuerpo en mi cuerpo,
el imperio de su lazo en mis vientos,
la sinrazón de mi corazón en llagas,
olvido, como el abismo reflejo de sí
que a si mismo rueda,
como las estrellas en quebranto desnudando el vuelo,
como el amor en despojos, discreto, errante y silencio,
mi cómplice amor sin poder huir del amor,
como un engaño al engaño en esfuerzo peregrino,

mi cómplice amor, tú,
a quien mis ojos gozaron como quien ama
esperando en las arenas,
de quien mis labios fueron el amor con su
aliento señalado,
con quien la flor no fue indiferente,
y la mitad de su bien vida,
y la mirada de su senda en muerte,
mi cómplice amor, mis lágrimas en dulce voz, mi ceniza,
mi porfía amor que bien podría,
¿quién pudiera el amor que desespera?,
¿por quién la pasión y el contento?,

mi cómplice amor,
mi consuelo,
mi esperado día.

T de S
MRGC
Namaste