jueves, 27 de junio de 2013

Media verdad

A plena piel sucedes,
silenciosa te extiendes sobre
mi cuerpo, me desnudas, como
una rosa en sus pétalos te destinas
en aroma y luz y caes, como una sola
gota de tiempo,

mientras tanto yo me detengo en la
orilla de tus ojos, sentado al borde de
las afueras me cuestiono sobre el amor,
el amor, ¿por qué me aferro a tu voz cuando me besas?,
¿por qué se vuelve eterna mi invisibilidad
cuando me miras?, una poesía escondo en tus cabellos
cuando te escribo, en la ardiente tempestad de tu sonrisa,

en lento naufragio de la vida
te hundes en mí, eres espiga en trigo, el grito de
un pájaro vivo, buscando, un relámpago soñándose mujer,
un árbol dormido entre párpados y aguas,
unos versos que dicen sí, abriéndose en sus alas,
al tanto que jadeas insistentemente sobre ti misma,
como presentida de mi marea,
como una hoja en blanco que de pronto, despiertas,

entre caricias aisladas y manos de estrellas, tú brillas,
por el hombre que anoche te tuvo, por la sombra
del cielo detenida en tu sexo sólo en la mitad, la media
verdad de mí, una fracción de mi montaña, la media
verdad de ti, una luna rendida en su goce, ¡nada se oye!,
¡nada!, sólo el lento tintinear de estas palabras en tu aliento,
temblando en un beso que le robo a tu boca, ¡apenas
brota el instante de la memoria en que tú, y tu interminable
ruiseñor, y yo, y mi vano Dios, de mis triviales miserias!,

sin saberlo nos hemos despedido, tú, del silencio,
de ser un rostro más que pasa como caudal,
yo, de ser la muerte de los días y el ultraje de las noches,
¡el amor es esa rama cómplice de claridad!,
¡son dos o tres libros y una camisa blanca por si se nos
ocurre salir!, el amor es caminar descalzos, ansiando descubrir
las puertas de la virginidad, es un siempre a punto
de partir, en el regreso de cada barco,

a pleno amor nos quedamos atrás, tú y yo,
tus labios y mis labios y nuestro deseado diluvio.

T de S
MRGC
Namaste