jueves, 6 de junio de 2013

Lo que no dices

No me importa que me digas adiós
sin decirnos adiós,
ni que te rindas a mi voz que te nombra y
que aún te siente,
no me importa la gente que opina y
expresa su sentir, poniendo en ti y en mí
sus propias desdichas,
no me importan las heridas que cuentan
las grietas del amor,
sólo me importas tú,
que me vences y paras mis alientos,
que me robas con un amor libre
que batalla al viento,
¡ay amor si lo pudieras escuchar,
sabrías lo que no dicen tus palabras!,

lo que no dicen
tus labios de aves,
cuando sueltas en mi pecho tu temblor,
hasta mi gemir lo que no dice tu latir,
cuando tu cuerpo es una gota
que se va de mi rostro, que recorre mis manos,
que se vuelve nosotros cuando te miro y me miras,

no me importa que en el azahar de tu luna
yo deje mis lágrimas,
ni que a los pies de tus ventanas seamos como esa
simple siempre abierta flor,
no me importa el amor si mi amor no te besa,
si no resbala por tu extensión hasta tus cielos,
si tu nombre no es el nombre mío
cuando te llamo dichoso, princesa,
cuando adolezco de ti si mi hablar no te encuentra,

lo que no dices me quema,
se quiebra en mis silencios y se vuelve alma,
como mil sueños errantes y perdidos lo que no dices,
se muestra río, y sentencia con la mirada,
y es un enigma sincero que arrebata los sentidos,
y es un beso misterioso que has dejado,
pendiendo de las hojas que para ti se han de mecer,

no me importa, mujer,
que te duermas pintada de olas,
que garabatees en tus nubes mi piel, sin dejar de tenerme
cuando me tienes, no me importa que rompas la suerte
y me cuentes tus deseos, en verdad no importa,
mira, ¡yo te contaré los míos! ...

yo deseo una caricia con tal de que me ames,
si tú me besas, yo deseo un beso más,
si me dejas de mirar yo deseo tus alas en mis labios,
si estar contigo será cotidiano como tu boca,
yo deseo entonces, saber amarte,
ser quien te provoca,
y quedarme en tus ojos apretados cuando duermes,
y no aprender jamás a olvidarte,

no me importa desearte como si no te tuviera,
¡pienso en ti!,
buscándote en los versos que aún no he escrito,
sintiendo como el niño del hombre que tú amas,

"lo que no dices es un canto que siempre suena cerca de mí".

T de S
MRGC
Namaste