miércoles, 5 de junio de 2013

Laberinto de lluvia

Te seguiré hablando como quien
se viste de verde, así que
vé tú delante, camina detrás
de las gaviotas,
que tus manos roben rosas a su paso,
que tus manos tapen de hojas a la brisa,
no vayas muy deprisa,
ten en cuenta que las mariposas son un sueño
cuando el cielo vibra en el alma,
entre vanos secretos de ternura,

te seguiré hablando, como la
nostalgia de la luna,
¡despierta al amor y contempla las lágrimas!,
¡siente en el corazón el temblor de cada
una de las estrellas!,
¡para mí tú eres la más bella!,
la que en mi senda se pierde cuando me piensa,
la que se hunde en mi sombra
preguntando por el poeta, y sus cosas dormidas,
te seguiré hablando enamorado de ti, y abierto,

te seguiré hablando como hablan mis silencios,
¡soñándote fuerte fuera de mi sangre!,
¡pronunciando tu nombre con el rocío en los ramajes!,
más lejano que nunca,
más cerca que la lluvia en los cristales.
El fruto de los besos de mis labios se posa en tu mirada,
así mi alma,
mi alma que imaginas vaga y sin embargo,
duerme contigo cuando descansas,
mi alma que quisieras hilar como tu aliento,
con los rojos deseos plenos de la noche,

te seguiré hablando,
resbalando en tus aromas, mirándote,
empezando por tu boca, sufriendo de pasión y, esperándote,
oyendo el viento de tu voz, escribiendo para ti.

Para ti,
que sientes el alba de mi amor cuando despiertas,
que sabes del ensueño de las nubes con tus ojos,
¡para ti que me amas!,

¡qué amor sin salida, amor, qué amor!

T de S
MRGC
Namaste