domingo, 9 de junio de 2013

La gota de tu nombre

La gota de tu nombre cae en mí,
al acecho de una rama varias
veces verde, el azar, la ceniza,
el aire interrumpido por besos
furtivos que tus manos buscan,
que mis manos encuentran,

la gota de tu flor adivina mi cuerpo,
mi callado camino entre las sábanas
se desliza hacia tu boca, un ligero
temblor ciega mi mirada, me provocas,
un río de agua ardiendo
pasa por mi claridad, eres tú,

la gota incesante y decidida de ti, me
destina, ¡el gran amor!, ¡el gran amor
terrible que me golpea con peso
de piedra!, ¡mi pequeña princesa,
mi vida!, la gota de tu voz que me
llena de ti, de tus ansias goteando sobre mi alma,

la gota de tus horas cae en mis
palabras, de pie, como un cerezo, de miel
como un secreto a veces encendido,
tu rosal desborda sin rumbo mis
labios, mis ojos cerrados, el grito de tu
lluvia se aloja en mi espalda y se refugia,

la gota de tu nombre adivina mis
pájaros, y también el sol, el mismo sol
de tus mismos cielos, de tu corazón
que recuerda y sosobra, de mi corazón
azul de tu sentimiento, ¡vivo tu vida
mientras todo te debo, mi amor, mi sueño!,

la gota de tu nombre, donde tu mujer y mi hombre se enlazan,
como una caricia que despierta y continúa,

la gota que llevas en tu cuerpo, reclinada
en mí, ¡toda tu piel como una estrella
abierta!, bella, desnuda de viento y
de latidos, tu cuerpo, mi cuerpo, mientras
el trigo de la noche crece y tú, la gota
de tus hilos como un mar que me asalta,

la gota de tu nombre, que precipita y sigue y nunca acaba,
como la gota de mi nombre, hasta ser y no ser, como mi amor por ti.

T de S
MRGC
Namaste