jueves, 13 de junio de 2013

Intimidad

Nos he soñado juntos,
juntos nos amamos,
hicimos de nuestros cuerpos
una creencia de lo eterno por
encima de todo, fuímos honrados con
nosotros mismos en cada caricia,
no tuvimos juicio ni valor ni deseo
de cambiar, estuvimos desnudos siendo
quien somos, de igual a igual,
el ideal de nuestra alma,

una ráfaga de besos nos abrió
al paraíso, una carrera loca, dulce,
deliciosa, absorbente, belicosa,
desde el fuego hasta nosotros,
fuímos intimidad consciente descubierta
a lo desconocido, sucumbimos juntos
en un abismo tan intenso como vacío,
un duelo de confianzas, una soledad herida,
a los pies de nuestra cama nuestras
máscaras, estuvimos desnudos,
un derrumbe de algún modo consabido,

toda nuestra intuición asomó,
nos quitamos los miedos, nuestras
vidas posibles y nos entregamos al amor,
ese amor que nos envuelve y que muy
despacio nos advierte que no hay culpables,
que los espejos son implacables
cuando empezamos a recordar,
estuvimos desnudos en lo oscuro,
generando una luz sólo reconocida por
nuestras manos, nos he soñado juntos,
nuestro cielo fue una acuarela en la pared,

por querernos hemos querido esperarnos
o desesperarnos, nos movimos en nuestro aire,
fuímos el silencio inocente de nuestros labios,
las palabras perdieron sentido,
¡nada más hablar y nuestra voz se volvió gemido!,
volvimos la piel papel, una hoja en blanco nuestro
delirio ¡y nos abrazamos en versos, y nuestros sexos
una sola comunión!, ¡el amor, ah si el amor!,
un duende a veces cansado, a veces impaciente,
el sitio de los primeros ojos,
esa inconfundible mirada mientras llueve,

nos he soñado juntos,
juntos nos amamos,
¡tengo la extraña sensación de habernos nacido,
en el encuentro de nuestra vida y nuestra muerte!,
¡y amanecimos!,
yo retenía tu voz y tú, y tú ... ¡nos he soñado juntos!

T de S
MRGC
Namaste