miércoles, 5 de junio de 2013

Instinto

¿Quién eres?,
todas las noches un rayo de luna
en soplo de viento golpea mis
ventanas cual lamento y me trae
tu nombre, ¿quién eres?,
¿de quién es el fuego que en mi piel arde?,
a veces noto en mis flores un rojo vivaz
como pasional herida, y le pregunto
a mi razón ¿dónde estás?,
el silencio sabe al bien, el silencio sabe al mal
cuando la conciencia no habla,

¿quién eres?,
lleno de ansiedad imagino la vanidad
de tu cuerpo, un elocuente gemido
deja rastros en mí, y mis ojos se cierran,
dejándome conquistar por el misterio sin cesar
de tu desnudez, ¡tócame!, digo sin palabras,
¡no esperes a soñar sublime en torno a mí!,
¡tócame!, que tu instinto me despoje de las ropas,
que tus manos sean un cincel posible
en mis nacientes alas, ´

¡ámame y ya veras!

Tú, como una ilusión que se extingue, no piensas,
pero tampoco te limitas, me abordas infinita
y eres toda tu esencia cuando me miras,
¡no imaginas mi deseo de ti!,
¡la extraña tinieba que me induce cuando te siento!,
¿por qué le pido a cada abismo un nuevo cielo?,
¿es que acaso acecha agazapado mi desvelo de ti?.

Cada aurora apunta a mi rostro,
en mi alma contemplo el encuentro de estar
contigo sin ti, tu voz sin voz es a mi corazón
como una daga, un vibrar hasta el más íntimo
sutil oir, porque mi pensamiento es un acento
como el cristal a la lluvia,
porque cada noche vienes a mí, como la luna,
semejante al rumor de la melancolía.

¡Qué vago es el amor que va y que viene!,
como las nubes y su contínuo renacer en el camino,

¡un hombre en varios hombres que pueda
albergar en mí la noche entera,
para ser siempre tu mirada, nada más para ti!

T de S
MRGC
Namaste