jueves, 20 de junio de 2013

Inspírame

Inspírame,
en la costa lejana de tu
pasión, mirando hacia el sur
más al sur de tu mirada,
donde nace el sol y es temerosa
la luna, donde ninguno, ni Don
Quijote ni Dulcinea puede que
despierten un día, y sin embargo,
su espanto en molinos de viento
seguirá ahí, esperando,
la próxima estocada de una razón
sin miedo a enseñar sus dudas,

inspírame,
quiero cabalgar cerca de tu corazón,
y ser un Don Pablo viajero de ásperos
caminos, aparcarme en los puertos
de cada Dios pagano, y que me falte
la voz por desnudarme en cada verso,
inspírame, ni tu alma pura calmará
mis ansias, ni las palabras que sueñas
provocarán mi vuelo, ¡que poco se ha
ido el amor, marchándose
pero olvidando, robándome las manos sin
preguntarme nada!, inspírame,
déjame rendido a tus aguas,

inspírame,
me has traído hacia ti volviéndome
niño, con el mismo amor bravío en
que una vez me pediste ¡quédate!,
a veces me visto de flores,
me maquillo con piedras, me abrazo
a las promesas que urgen en mi pecho,
cuando mi cielo se vuelve árbol y sus ramas,
esas lágrimas inquietas que
le recuerdan a mis ojos, inspírame,
mi rostro te busca en los prados,
mi aliento araña con fuerza las mañanas
sin aire, cuando me sorprendo sin ti,

inspírame,
mis labios continuarán en rumor hasta que te atrevas,

ahora caigo en la cuenta,
en mi grave rincón de mi absurdo salón,
tú aún no despiertas,
de mi demora hasta el alba,
tú eres quien ha cesado,
estás sujeta al albedrío de tus secretos ríos, de mis
soledades noches, inspírame,
las acacias no han acariciado las finas hierbas,

inspírame, y solloza suave.

T de S
MRGC
Namaste