martes, 25 de junio de 2013

Demórate

Demórate aquí
por beberte como si no hubieras partido,
por mirarte al lado mío y sentirte
que pasas, escapando de mis versos
y demórate en silencio, que las
palabras sean tus ojos,
que en tu rostro puedas hallarme
como nadie supo buscarme jamás,
al otro lado de ti y de mí,
al otro lado de la luna, amor,
para amarte y amarte más todavía,

demórate aquí,
sube por mis labios como herida,
busca refugio en mis besos
y demórate, como si la razón acabara
en alboroto, como si poco a poco
recordaras el momento en que todo comenzó.

Anoche dormido te soñaba,
una flor coronaba el fluir de mi sentir,
te pude descubrir ¿sabes?,
dentro de mi corazón te soñé en
ardiente sol y calor de hogar,
dentro de mí no hacía más que amarte y amar,
y en mis hombros sentí tu intimidad,
y fuiste la costumbre de tu cuerpo siempre niña,
y la vigilia de mis brazos a tu sueño,
arrojado a tu quietud,

demórate aquí,
y disponte procurando sonreirme,
¡desde siempre me gusta tu sonrisa!,
la orilla de tu vida que eres tú misma cuando amas,
y te veré por vez primera como una nueva mañana
quebrando el pedregal con tu boca,
enjugando mi respiro donde habitan tus gemidos,
demórate, y apegado a ti te escucharé latir,
y apegada a mí resbalarás hasta aquí,
donde en el lecho rompes como un cristal,
donde al amar eres exáctamente el grito de desear soñando,

demórate,
tu voz tiembla en el aire igual que ayer.

T de S
MRGC
Namaste