domingo, 9 de junio de 2013

Carta de amor

“Te figuras en mi habitación,
los pájaros no se aquietan es más,
¡parece que ellos también te perciben!,
el sol se alarga en las sombras
y braman los árboles, como si se abriesen
los pechos de las rocas,
¡será que tanto es lo que te extraño!,
que mi mundo es un oficio sin oficio
sin tus labios, sin tu sangre, sin tu alma y sin tu piel,
y te salvas en mi cama con los ojos cerrados,
desde el alba hasta el crepúsculo sólo tus
aguas y tu luna existen y mis pasos, mis pasos que pueden encontrarte
en una carta de amor … “.

Querido amor, esta carta que te
envío no es casual, ni siquiera
una botella que por amantes
fuese arrojada al mar, contempla
mínimamente la posibilidad
de comprender este amor,

querido amor, considera el
movimiento de mis manos en estado
de reposo, y mi rostro contemplándote,
como si pendiera de las alas de ritual
paloma, una herida conocida
que de a ratos en tu ventana,

querido amor, entre sueños y soledades
me desvanezco pensando en ti, tú,
la de los besos besados largamente, la
de dos bocas que se apartan en un beso
anhelado para siempre, mientras el viento
de instantes le roba a mi cabello, la prontitud de tus ojos,

querido amor, la madrugada que alguna vez
nos esperara hoy está abierta de par en par,
y en calma, como una botella en el mar
rompiendo el silencio, los secretos de a uno
caen a mis pies, son dos cielos de mujer,
y cuatro o cinco vidas que un día tú y yo imaginamos,

querido amor, los brazos han escapado de mi
cuerpo en pos del deseo que nos juramentamos,
¿recuerdas?, a deshoras nos buscábamos al no
poder juntarnos como hubiésemos querido, ¡ya no cantan
los mirlos en sus ramas!, ¡aún intenta el horizonte más los
paisajes se rompen, con una lágrima o dos, que nos visten y nos despiertan!,

querido amor, aquí, en esta orilla que tiembla,
donde sueñas al borde mismo de mi boca,
abriendo mi mirar, caído en ti,
pensando en ti sin mi pensamiento,
yo solo desde mí, momento a momento,
querido amor, querido amor,

¡y pensar que un día casi dejé de amarte
por amarte más!,
en donde yo estoy, aquí conmigo,
sólo tu cabes, sólo tú, querido amor,
¡tú eres como un sendero al que a veces se atreve el mar!,
¡querido amor, querido amor!

T de S
MRGC
Namaste