miércoles, 5 de junio de 2013

Breves rosas

"Antes que mi boca pueda
sugerir una palabra,
¡déjame mirarte!, las
breves rosas del día
han esparcido su esplendor
en rojo noble".

Con suspiro aliento te miro
sereno, porque son tus ojos
la barca del alma que anuncia
el alba, cuando tus manos se
figuran gotas de rocío
de un lejano cielo,

te miro, asomado a tus ojos y a tus labios,
como el silencio de tu cuerpo primero
cuando el viento llega, un pájaro
anhelando anidar en tus lágrimas,
te miro como se mira el agua,
cuando el amor no se olvida.

Desde un peregrino sendero donde duermen
las sombras, te miro, conmovido por tus brazos,
buscando la aurora en el río, porque te miro
sin preguntar, como quien viene a buscar
lo que busca, te miro como mira la bruma,
con ojos brillantes a mitad de camino,

te miro, como un tronco sin ramas, desnudo,
como un tesoro oculto que en vano espera la flor,
te miro como mira el amor,
con llanto de aire inmortal y valiente,
como la lluvia que blancura vierte,
cuando una voz es la piel y un silbo la cabellera.

Las breves rosas del día
han esparcido su esplendor, ¡déjame mirarte!,
mi sangre vibrará cual junco en tu silencio de espigas.

T de S
MRGC
Namaste