jueves, 20 de junio de 2013

El agua de la noche

El agua de la noche es tu
cuerpo, indeciso, secreto,
esbelto, la burbuja de tus
miedos que desnuda mis manos,
tú, blanca mujer de sueños blandos,
yo, sobreviviente labriego de una
piel en vasto pecho,
de un verso sin límites
cuando a ratos te miro, y tú cayendo
eterna, de dolor infinito,

el agua de la noche tiene un alba,
y pájaros a sus extremos, y una
ventana poniente al crepúsculo de
tu mirada, agua invitada al llanto
de un hombre y una mujer
buscando, de labios que son ternura y
lo posible, y mientras tanto los vientos
de soledades a mitad del paisaje, el
agua es siempre la herida que rueda
tarde, el mañana que no me basta,
que no te basta el olvido,

el agua de la noche, ¡el ser más culpable
que yo conociera!, con un amor rendido,
con un poema cual vertedero tras la llave
de tu corazón, ¡esta noche falta a la mesa
tus ojos y mi razón!, el agua es todo el
desierto, inesperada, con un olor a tierra
mojada y tu suspiro y un gemido, tal vez,
y tu voz febril y una deseada pasión,
el agua, casi fuera del cielo dos mitades
de la luna, tú, los sueños que por sueños vas,
yo, pensar en ti ésta, y todas las noches,

el agua de la noche, una niña llegada
de lejos por los espejos del agua clara,
una mujer enamorada quejumbre en
tempestad, una verdad que es remolino,
el agua que es el destino que todo lo
cruza sin detenerse, un árbol al otro lado
de la orilla, la brisa del hombre que
te siente, que te extraña, ¡si tú supieras
que con mi voz desnuda, con mis espigas!,
¡si tú creyeras en las hojas oscuras de mis heridas!,
el agua, con tus labios abiertos al rocío,

el agua dice que si, que tú puedes quererme,
el agua de la noche se vierte,
¡y yo desperté y vi que tú, tú descansabas en mi alma!

T de S
MRGC
Namaste