sábado, 8 de junio de 2013

Un amor

Para beber de sus labios como un manantial,
para mirar y sentir su voz,
para dejarme invadir por su río, por su arena
y sus secretos,
por ese amor sabedor de amante
yo quiero amarte sin más,
porque siempre puedo amarte todavía,

para caer herido en su firmeza,
para acariciar sus cabellos
naciendo un corazón en cada beso,
para morir en su árbol por mis errores,
por ese amor de silencio ante un amor prohibido,
yo quiero caer en tu destino, porque siempre, siempre mi tiempo
es la segunda piel que me condena,

para converger en su reflexivo sueño,
para presentir lo que piensa y allanar todas mis noches
con su rostro casi despierto, por esa sospecha
inocente de tormentos, por ese amor que de cielos,
desea todo sin nada, por esas palabras que lejos se escuchan
como el canto de un ave, yo quiero pedirte que cierres los ojos,
porque siempre puedo ser de tus amores, el primero,

para alimentarme de su alma y enamorarme
de lo imposible, para ser el aire dentro de la vida que flota
por sus recuerdos, para que su ensueño de cuna sea
mi rayo de luna y mi regazo, por ese amor en las manos que se
escurre como el agua, por el alma de punta espina yo
quiero ser tu rocío, el camino que se abre a ti cuando dispones amar,
porque siempre puedo naufragar, en el añoro de tu mirada,

para llorar en su cama porque su ausencia ya duele,
¡déjame libre el aliento, de mi sangre por su cuerpo!
¡deja libre mi tempestad, invisible de mis cenizas!,
por ese amor que calla pero en el amor confía,
por ese hombre que quisieras que aún vibra en tu pecho,
por un amor maltrecho, sobreviviente recibido en deseo,
simplemente porque te quiero, ¡déjame suelto el amor!

T de S
MRGC
Namaste