jueves, 20 de junio de 2013

Escrita en el viento

Solía haber una torre sola
en el valle, un desnudo paisaje
de alondras la coronaba, el agua
la acariciaba en todos sus secretos,
ella no sabía del cielo,
yo solía tu voz encontrar allí,

solía haber una torre sola en el mar,
un contínuo golpear de las olas la
despertaba, la sal, que era la nieve
de sus recuerdos, la miraba, le rasgaba
el cuerpo, la conmovía, el amor del sol y la
luna le daba vida, yo solía tu voz encontrar allí,

solía haber una torre sola en la luz,
sin poder ser vista, como el deseo de una
rosa en el alto gris, se sentía nube, parecía energía,
aromaba dolor, su placer era mis ojos,
¡es imposible negar que te amo!, ¡aún siento en los
labios el calor de tus besos!, yo solía tu voz encontrar allí,

solía haber una torre en mitad de la nada,
las hadas vivían en ella, como un Dios creciente en
silencios, los momentos eran pétalos, los jadeos el
lenguaje común, jadeaban las piedras de soledades, los
árboles sin corteza ya, las ganas de amar de los pájaros
sin nido cercano, yo solía tu voz encontrar allí,

pero un día tu voz partió, o yo permití que huyera,
¡te habías vuelto mi adicción, te buscaba vez tras vez!,
me enamoró de ti la mujer que me ha besado sin labios,
que me ha tocado, cayendo y yéndose al mismo tiempo,
¡hay tanto como hombre que pudiera gritar, y no puedo!,
¡a veces siento que muero!, yo solía tu voz encontrar allí,

¡estás escrita en el viento,
yo solía tu voz al amar, encontrar allí!

T de S
MRGC
Namaste