viernes, 14 de junio de 2013

Viajero

Como un viajero,
al borde del café de esas
voces lejanas, sin preguntarme
por el destino ni por las sombras
pálidas de algunos recuerdos
que todavía habitan, como una
casa humilde en mitad
de la vida, así, con mi mano tibia
y mi techo perdido,

como un viajero,
sumando lo ganado al abrigo de mi
pecho, pensando en el silencio y
reflexionando sobre la propia
existencia, ¡qué si es bueno ser
más que un nombre!, ¡qué si es
mejor no tener miedo!, tiro de la cuerda
como un loco y despierto en mí el deseo,
si nada cuestiono, el río es como una orilla sin espera,

como un viajero,
con papeles viejos en el regazo,
con espejos fatigados y la misma ropa,
con párrafos de libros que intentan
ordenarse a pesar de los cabellos,
¡por veredas del sueño me acelero!,
¡con pequeños fantasmas yo converso!,
viajero de medianoche y mesas vacías,
como cuando empieza a llover,

viajero, antes de llegar fuiste una carta de amor,
y también el momento difícil del mismo tiempo,
conmigo o contra mí, el grito de libertad
y las dos derrotas de sabernos pájaros y desnudos,
la vanidad de imaginar un abismo que nos rodea
y desconfiar de las estrellas, tú y yo,
viajero, ¡me levantas del lecho y me dibujas!,
¡qué se haga tu voluntad!, me escucho decir,
acto siguiente miro a la luna por varios minutos,

viajero,
si de verdad me has tocado, ¿qué tanto más viviré?,
¿cuántos golpes en la frente hasta saber?,
¿por cuánto tiempo lloraré mientras sólo mi mano tenga?,
¿cuántas ofensas me prestarán y yo sostendré,
como si de mí dependiera?, dime viajero,
¡si el eco de mis acciones eres tú, entonces!,
¿quién soy?, ¿quién sostiene la lámpara de la que cuelga mi piel?,
¿quién, obstinadamente me ayuda en cada caída?,

como un viajero,
¡todo estaba escrito al comienzo del camino!

T de S
MRGC
Namaste