miércoles, 12 de junio de 2013

Donde debo pertenecer

Si pudiera ser mayor que estos
sueños, y aparecer dentro de ti
con un corazón pequeño, pero
dispuesto a pertenecer hoy como ayer,
ligero, y a pesar de mí me encuentre
mirándome, mirándote, escondido,
asustado, a punto de ser ese
viento mecido de un cuerpo, cuando
a otro cuerpo ama,

si pudiera hacer de una flor sin hojas,
mi alma, y llover en las manos, y
volverme ruído en la arena, y ser los labios
cuando besan de un niño que poco sabe,
y rendirme al amor que por atreverse al
amor el amor ha hallado, ¡quiero estar contigo!,
¡quiero amar contigo!, ¡quiero tocarte!,
¡quiero jamás acostumbrarme a ti,
para cada día salir a buscarte!,

si pudiera, ¡ay amor si pudiera!, me lo
digo todo el tiempo mientras mi cielo se
inventa en estrellas, me ofrezco a tus ojos,
te miro, ¡me derramo en ti porque en ti
yo escribo!, entre las horas, para siempre,
en la verdad en penumbras de mi cuarto,
¡ay amor, ay amor tú a mi lado descansando de amar!,
y mi boca en declive a tu costado,
como imán de caricias preguntando por qué,

si pudiera apretar tus manos y descansar
tu cabeza en mi pecho, y volver nuestro
lecho un día para guardar hoy, mañana
y quizá, y desnudarme ante ti igual,
como un desnudo casual entre el alba
y tu piel, ¡ay mujer!, estás detenida en mis ramas
esperando a ser rocío de mis hierbas, si pudiera,
si pudiera, ¡en mí un infantil deseo de pureza!,
en las sábanas un desorden evidente, indiferente,

si pudiera,
si pudiera me deshojaría con el otoño,
mi rostro tendría un propósito, ¡asombrarse de
cada amanecer!, me permitiría palidecer como
una lluvia sin paraguas, perdería a menudo la calma
y viajaría sin tanto equipaje, si pudiera me volvería
el paisaje y esos versos que aún busco, ¡no entiendo
al amor sin el mundo!, ¡jugar y volar me lleva a ti,
donde debo pertenecer, el amor de mi vida!

T de S
MRGC
Namaste