sábado, 29 de junio de 2013

Aprendiz

Desde el principio aprenderé a
tocarte, seré como un aprendiz,
me dedicaré a tus manos con
caricias de luna, las desnudaré de
luceros sólo con fuego, miraré
el río hecho de tus secretos dejando
en él un sonido a susurro de amor, al
son que mi cuerpo siembre en tu cuerpo,

desde el principio de los tiempos,
conquistaré tus ojos, seré un aprendiz
de tu rostro ruborizando al sol,
sabiendo que me pierdo en ti, en
la vigilia de tus sueños, seré el
hombre de tus años, tú la mujer de
mi ultraje, por equipaje un sendero
y un rumor de olas, en tu ocaso mi sombra,
como un reflejo de tus deseos y de mis lágrimas,

desde el principio me detendré
en tus pechos, seré un aprendiz
de tus cabellos y lloraré de amor, pasivo y
humilde, como alguien interminable me
asumiré de ti, de tu solo aire, de tus
húmedos labios, de tu frágil mirada,
¡quién me hubiese dicho que en
el silencio de tu aliento podría verme,
podría vernos!, pretendiendo alcanzar
lo que tú, lo que sólo tú desde mi orilla,

desde el principio de los tiempos,
antes de ser nosotros, descansaré
en tu vientre, donde el día y la noche
se funden, se encuentran, se dejan,
tú, abrazada a tu descanso, con tus
caderas de nubes y sin voz, yo, con
párpados de cielo lábil, ¡puede que el
alba cuando me ames, me robe el
corazón sin más excusas!,
¡aprendiz persuadido!,
ventana de arena de tu piel hacia mí,

desde el principio, aprendiz de ti,
¡tú, que nunca serás del todo mía!,
¡yo, el hombre que en ti se despierta!,

aprendiz de una puerta que el amor, a veces golpea.

T de S
MRGC
Namaste