sábado, 29 de junio de 2013

Después de un verso

Fue justo después de un verso
que llegaste TÚ,
de un verso que pudo en tus labios
de sueños de amores
que saben a ti, fue justo al
descubrir que la entrega del viento
era el alivio de tu libertad,
¡y miré de cerca las alas del pájaro,
que el cielo al amar mimaba con nubes!,

fue justo después de un verso que
el silencio de tu cuerpo de
fuego me humedeció,
y fui clamor en tu memoria,
y me elevé desafiándote sin tregua,
porque con cada palabra se encendía el roce de tu alma,
y anduve por la alameda de tu boca
justo cuando empezabas a querer besarme,
causas como al pasar justo antes de la moneda,
que balanceabas en el aire en un eterno quizá,

fue justo después de un verso
que la melodía de tus ojos a mis dedos dibujó,
y me miraste como se mira bajito
encantando mi rostro con tu tormenta,
susurrando al amante de tu calma,
reviviendo el paisaje en mi cabellera,
fue justo cuando desnuda me condenaste a tu piel y a tu amor
y a tus sueños, y fuiste el deseo hacia
todos mis deseos abiertos,
justo después de un verso, tarde, muy tarde en la noche,

fue justo después de un verso
en que me ví desaparecer, camino de tus manos
yo perdido y tú descalza, una lluvia sin agua me llevaba
hacia playas desiertas,
y me extendiste con tus besos,
y decretaste la gravidez de mis murallas,
justo después de un verso como raíces escondiendo llamas,
como sombras que miran sin límites ante inconclusos recuerdos,

fue justo después de un verso y desperté sin ti,
inasible y punzante,
consumido por la divinidad salvaje
de frente a los espejos,

justo después de un verso.

T de S
MRGC
Namaste

Llueve sin llover

Mi corazón no cae desde el cielo
empero, está formado por gotas
de lluvia, el viento murmura en mi
alma como nubes en calma, pero sin
nubes, se oculta el sol en mi piel y
no hay tormenta, como un manantial
de estrellas así brota mi amor,
¡mientras tanto llueve sin llover sobre mi cama!,

los relojes huyen de mí,
pero no hay distancia, una fragancia
envuelve el aire de los árboles, es tu aliento,
como desnudando las hojas, ¡no sé lo
que me dice el mar cuando me habla!,
su cantar sabe a gemido, como un río
se redime entre su oleaje y mi arena,
¡no sé por qué calla tu voz en mis poemas!,
¡mientras tanto llueve sin llover, sin apagar mi llama!,

se rompen mis cristales por el grito de las
ramas, la tempestad acosa, es el dolor del
eterno pero no hay dolor, ¡amor mío!,
¡amor amado!, si pudieran mis manos
contigo, amar contigo inventando estrellas en
cada esquina, ¡al descuido muestra mi vida
su cabellera al aire libre, sin paraguas, desvelada!,
si por mirarte y sentirte a mi lado
yo te adorara, si por ser quien soy yo pasara
y eso me valiese aprender a enamorarme,
¡mientras tanto llueve sin llover, y tú buscas
refugio en mis ventanas!,

si la lluvia se abriera en mis brazos,
si mis manos fuesen un pañuelo a mitad
del otoño, a un lado del fuego que aún
perdura en mi rostro, si los recuerdos
un encuentro de mi Tinta Sangre con tu piel, ¡si
por amarte mujer!, si por desearte tu vientre
se mostrara selva, tus ojos piedra ardiente,
si ser valiente se tratara de tu voz, y de mi voz,
si el amor, ¡ay amor!,
¡mientras llueve sin llover a paso lento!

La muchacha que me robó de amor, mira de tarde,
tendida en mi nombre estalla en mí, un suave sol
la devuelve a una especie de niñez,
un silencio en mitad de la calle me embarga,
¡tengo miedo de soñar!,
mi lecho está deshecho como si el amor alguna vez,

¡mientras tanto llueve sin llover,
llueve sin llover y tú no estás, y tú no sabes!

T de S
MRGC
Namaste

Aprendiz

Desde el principio aprenderé a
tocarte, seré como un aprendiz,
me dedicaré a tus manos con
caricias de luna, las desnudaré de
luceros sólo con fuego, miraré
el río hecho de tus secretos dejando
en él un sonido a susurro de amor, al
son que mi cuerpo siembre en tu cuerpo,

desde el principio de los tiempos,
conquistaré tus ojos, seré un aprendiz
de tu rostro ruborizando al sol,
sabiendo que me pierdo en ti, en
la vigilia de tus sueños, seré el
hombre de tus años, tú la mujer de
mi ultraje, por equipaje un sendero
y un rumor de olas, en tu ocaso mi sombra,
como un reflejo de tus deseos y de mis lágrimas,

desde el principio me detendré
en tus pechos, seré un aprendiz
de tus cabellos y lloraré de amor, pasivo y
humilde, como alguien interminable me
asumiré de ti, de tu solo aire, de tus
húmedos labios, de tu frágil mirada,
¡quién me hubiese dicho que en
el silencio de tu aliento podría verme,
podría vernos!, pretendiendo alcanzar
lo que tú, lo que sólo tú desde mi orilla,

desde el principio de los tiempos,
antes de ser nosotros, descansaré
en tu vientre, donde el día y la noche
se funden, se encuentran, se dejan,
tú, abrazada a tu descanso, con tus
caderas de nubes y sin voz, yo, con
párpados de cielo lábil, ¡puede que el
alba cuando me ames, me robe el
corazón sin más excusas!,
¡aprendiz persuadido!,
ventana de arena de tu piel hacia mí,

desde el principio, aprendiz de ti,
¡tú, que nunca serás del todo mía!,
¡yo, el hombre que en ti se despierta!,

aprendiz de una puerta que el amor, a veces golpea.

T de S
MRGC
Namaste

Si te recuerdo

Si te recuerdo, vuelvo a amarte,
con un amor navegante
destinado a ser amante,
naufragio de un mar que no
descansa, como llora el amor
cuando es errante el alba,

si te recuerdo, aquel árbol será sólo
visible a las manos, las rosas encenderán
mi cuerpo, será irascible el otoño con mi palabra,
¡se abrazará mi rostro vestido de cordura, si te
recuerdo!, de pronto la luna sabrá a soledad,
como desnuda la piel de un recién nacido,

vuelvo a amarte si te recuerdo,
como el llanto que oprime, como el
alfarero de las noches que aún juega en
mis ojos, como tu miel, aquella mañana
en que deshojaba al sol de nuestros días, amarte,
amarte como el viento a la vida, mientras
maduran los frutos y la luz de los pájaros,

si te recuerdo te amarán mis pasos,
la lluvia serán las gotas del frescor
de tu boca, ¡las flores no olvidarán lo que
tus labios en mis labios!, amarte, desearte,
gastar el corazón en el tiempo y morder el silencio
de tus furtivos deseos, amarte amando tus sueños,
donde guardo el olor de tu piel y la desnudez de tus aguas,

si te recuerdo vuelvo a amarte,
junto al arroyuelo de las tardes,
entre rocas amantes y hierbas,
como un cielo de arena, en donde tu voz embosca mi voz.

T de S
MRGC
Namaste

Se llama poesía

Ese lugar donde
un par de locos,
ese antojo enardecido que
sale del pecho como un grito
desnudando los secretos
como en gajos,
esos peldaños que por cancionero
suspira el viento sin ningún vicio,
esa trova sobre la misma sentencia,
esa querencia se llama poesía,

esa trasnoche tan siquiera la pasión,
ese corazón que hiciste al mirarme,
ese paisaje que huye del tormento
por la estrecha senda de un escritor,
ese amor, que no pudo ser dos
pero es mi nuevo presente,
ese pincel ligero que apunta morado
a las ramas del cielo,
ese sueño que las hojas agravan hipnotizadas,
esa manera de decirme TE AMO
cuando me amas, se llama poesía.

Te manifiestas bajo la calma de seda,
tu silencio dulce es la inmensidad donde descanso,
el regazo de tu cabellera profundiza mi infinito,
eres como un niño que juega en la arena,
una luna que tiembla suspendida en el aire,
de todos y de nadie tu boca de blanca piedra,
mi certidumbre en la ausencia,
tú que me quieres copa y yo en tus jardines,
un lirio es una ola, una voz inquieta el mar,
¡cómo poder naufragar para en
tu sangre caer y llamarte poesía!,

poesía, ¡hazte mañana y márchate a volar!,
que en tus distintas manos
tu mejor quebranto sea un llanto,
un rocío de un amor que no se detiene,
de esos donde falta y queda y que entender no puede,
¿cómo entender que tu palabra es vírgen bajo el tiempo?,
así como mis ojos en tus ojos y el amor que no te olvida,
tú, que me enamoras cuando me encantas,
tú, que me reclamas por los cielos que te vieran,
tú, cuál estrella cuyo nombre no sé y no imagino,
tú, ¡dime si lloras cuando me piensas!,
tú que te llamas poesía.

Ese lugar donde un par de locos,
tú que me quieres verso y yo humildemente lejano,
sin saberlo o a sabiendas por si acaso,
el abismo de mi sentimiento se llama poesía.



T de S
MRGC
Namaste

viernes, 28 de junio de 2013

Por mi amor

Estoy por el amor
porque creo el camino que
me lleva hacia ti,
¡diáfanas las piedras que sin
memoria cielan mis pasos!,
espacio reflejado en mi aliento
cuando veo las nubes entre los árboles,

¡qué quietud la de las hojas!,
como si supieran que mis versos se escriben
con el viento, como si dispusieran de cada uno
de los besos perdidos, que una vez arrojé a las
manos en palomas del tiempo,
por un grito de ida y vuelta desmedido,
un olvido largo al que a veces juega el amor,

el amor, por el amor estoy,
mi silencio es transparente entre la hierba,
mi pecho vibra cuando despierta en mí tu nombre,
el andar trae tu rostro de orilla a orilla,
y una semilla me perfora, y una escalera pendiente
me acompaña, y un cantar detenido en un pájaro
se desvanece entre las alas de una rama,

¡tus ojos yerguen y me queman!,
¿dónde estás?, ¡háblame!,
¡tus labios giran por el aire a fuerza de nadie!,
¡dime si eres tú la que a mis ojos,
la que sostiene mis lágrimas!,
mi cuerpo cruje lleno de tus palabras y yo te encuentro sin tocarte,
simplemente creando el camino del hombre que te aguarda.

Siempre amanece cuando mi amor mío
es un pan reciente, el amor, una larga raíz que espera
en la puerta de un suspiro,
y yo miro, dejando las miradas en la lluvia de tus mejillas,
y yo miro, a la espera de mi mismo,
a la espera de mi retorno,
a la espera de ti,

con los ojos clavados en la altura,
abandonado por un solo instante.

T de S
MRGC
Namaste

Un olvido que darte

El viento me mira tras la
ventana con un dejo de altivez,
mi timidez se conmueve imaginando
tus labios en el cristal mientras
llueve, un nosotros en la penumbra
de un vaso, un sueño que fuera
viaje y nunca, un equipaje casi
desnudo en la mar,

¿eres tú el amor de mi sierra gris
y blanca?, ¿eres tú en el Tandil que
yo vibro, remontando conmigo las
horas que nos separan?. Tu silencio viene
y va meciendo la cuna hacia el alba,
tu voz de cielo lejana se viene noche
de mar y mar, te quiero
mirar más no puedo, ¡yo he de encontrar
tu cara en el balcón de la vecina tormenta!,

¡tormenta la de mi amor!, la de aquella
vez primera, cuando juré no una sino dos,
el ir por ti hasta el fin de los mundos,
mis manos un madero, murmullo de un
sendero sin naves, sólo nuestros ríos, dos vidas
y la soledad, muy cerca del agua que pasa
en deseos, y tiembla, y sueña,

la lluvia me habla celosa,
románticamente muerta, acaricia como una
vieja pena, rasgando las puertas de ayer, los umbrales
de mi alma dicen que tú no eres tú sólo un
naranjo en flor, un ruiseñor aprendiz de amor,
un racimo de dudas, gajo por gajo,

me detengo a ver el árbol, parado estoy
de camino al pinar que llora, mi sombra se eleva fría,
¡la tormenta tan bella bajo la luna!, los
reclamos no faltan, yo voy sembrando
deseos con tu recuerdo, ¿duermes?, ¿repites
mi nombre cuando cenicienta, con el
alma tuya, con el alma mía?,
tu poeta piensa en ti, ¿y tú?, ¿asoma mi
piel en tu corazón?

"Tengo un olvido
que darte, si por amarte te quiero,
yo quiero morir en ti, yo muero para
olvidarte porque vivir sin ti, no puedo".

En el silencio me has de mirar,
mientras las horas tardan.

T de S
MRGC
Namaste

Aprender a volar

Aprender a volar,
¡quién pudiera creer que me
hallo solo en el aire!,
y despojado del silencio me
incline para verte, y temblando
desde el agua, nombrarte,
con palabras que me den de
ti una estación, con un corazón,
que fuera antes y solamente una caricia,
¡quién pudiera sentirte a ti
cuando en mí estoy!,

aprender a volar,
llegada la noche y fundirme en tu
descanso, mojando tus párpados
desnudos con mis labios,
reclamándole a tu sed tu paisaje desde
siempre, aunque mis versos sean un
óleo tardío y tu sombra me llene los
centros, aprender a volar,
porque te extraño, porque te espero,
porque en tus sueños me dirás lo que el
mar de tus vastos mares, gime,
¡quién pudiera rendirse a la complicidad de tu piel!,

aprender a volar,
como nace un deseo sobre torres de colores,
una voz que entre los barrotes a fuerza de
rebeldía se lanza a por tu cuerpo,
bebe de tus hojas dormidas,
y acaricia tu destino hacia las aves de
tu juventud, aprender a volar
mientras divagas en suspiros
y a mis vientos tú te entregas,
¡quién pudiera ser la piedra
en donde tus suaves recuerdos!,

aprender a volar
porque TE AMO,
¡quien pudiera pasear de tu mano por la orilla lejana
del cielo, y sentir el golpeo de las olas,
y romper lo pequeño de la arena!,
¡quien pudiera!, si aprender a volar fuese tu boca
y me dejara llevar por tu despertar,
si aprender a volar fuese mirar como te miraba,
con ojos lentos como de alba,
umbral en ráfagas dichoso de lo que siento,
¡quien pudiera por un momento,
en tu delgado aroma encontrarte cerca!,

cerca,
mientras hago mis cosas y mi vida y tú me piensas,
y te imagino mía, mía sin saber si estás, y tú me llamas,

aprendiendo a volar, aprendiendo a volar.

T de S
MRGC
Namaste

Extasis de silencio

En tu cuerpo vive un
pájaro, una pasión en apariencia
de alas inocente cuando calla, llama
que te convierte en cielo cuando te
envuelves de sueños, y el silencio es
una excusa que sobrevive a ti, como la
corteza de un árbol cantando en la tormenta,

una estrella bohemia descansa en tu piel,
por eso tus ojos me invitan a nacer vez tras vez
en ti, como resucitando, un bravío silencio me
arroja al mar de tus aguas, me sacude ola por ola
y me deja tumbado en tus horas, las de tus ojos,
las de tus labios, y te vuelves en mí un naufragio,
una gota de tiempo devorado de ti,

el amor de mí es un abismo
escondido en tu corazón, un escalofrío en
silencios que te desnuda momento a momento,
que te conmueve subiendo palmo a palmo
desde tus pies hasta tus manos,
corriendo por el fuego de tus ríos, derribado por
el sol que con tanta claridad, me destina muriendo en ti,

me entrego a ti cuando
te amo, como abriendo y haciendo nuevas todas las
ventanas, todas las puertas, como el silencio que
en secreto me dieron y te lo di, para que lo dejes
caer en tu alma, ¡sólo a ti te pertenezco!,
un latido, un sólo sonido sordo bajo el mar, asi las
caricias en tempestad, manantial de palabras que resuenan en ti.

Me visto de horizonte,
tomo como verdad cada piedra,
me abrazo a la paciencia que habita en todo animal dormido,
¡fui una raíz ahora soy un grito!, un grito en fragmentos
dispuesto en silencios, silencios de moradas y torres y
calles, silencios de paisajes y mesas de café y lágrimas,
silencios, regresando en lluvia a tu nido,

me reclamo de ti cuando te miro, de ti,
en silencio.

T de S
MRGC
Namaste

Nosotros

Caíste de mi esperanza,
un estruendoso ruído me previno
de ti, me acosó tu hambre en las
noches, te asomaste a mi intuición
como quien inventa la verdad, tus
manos se alzaron sobre mi vida y
me encontraste, desnudo,
envuelto en nostalgias, sediento de ti,

cuando sentí culpa, tú fuiste la razón,
un amor ávido fue el amarre, incendiado
de cada brasa que sin saberlo te amó
desde siempre, que desde siempre te ama,
tú, desnuda, simple, como cualquiera de
tus manos, yo enamorado de ti,
de tus pretextos, de tus tiempos, de aquella
vez como en tus sueños, cuando en la alcoba
frente al espejo nos hicimos el amor,

cuando el agua fue el fuego, tu cuerpo
fue mi valor, un amor de luna de cabellos
de sol, un amor de pájaros y yo, un tonto
arroyo soñoliento las más de las veces
distraído a tus caricias, a tus gemidos,
tú, trigo desnudo en entrega adentrada
en la niebla, yo, una acuarela en el cielo
que tú no descansas de mirar,

y cuando miras, te desnudas pequeña,
como una estrella de pieles y palpitar que
deshoja, y te sonrojas vibrando felina como
quien sangra por su propia herida,
esperando con tus labios en silencio,
asumiendo el riesgo de este amor,

y cuando miro, mañana se vuelve siempre
y mis primeras palabras al despertar ... TE AMO,
te amo desnuda, desolada, impaciente de coraje, desprendida,
y me desnudo ante ti, mi vida, de cada espacio sin ti,
de ser un náufrago de tu recuerdo,
de tu cabeza en mi pecho, de todos mis verbos desordenados,

el nosotros navega nuestra sangre,
aquellos primeros ojos,
aquel primer beso,
¡me he quedado prendado de ti, y tú aún te deslizas!

T de S
MRGC
Namaste

Amar como yo te amo

Es por los gajos que tiene
la luna, que mi amor por ti,
clama, como las estrellas que
en su palpitar, gimen y lloran,
de mitad en mitad, como un
pájaro que busca su verdad,
pregonando sus secretos,
de un árbol a otro,

es por los sueños que guarda
la tierra, que le pregunto al viento,
¿por qué tu amor es la suma de
mis momentos?, ¿por que los suspiros
son un deseo que no fue en ti, ni beso ni corazón?,
enamorado del aire por tus palabras voy,
desnudo tus labios, tengo celos del mar,
quisiera poder naufragar, ¡ay amor si tú pudieras!,
en los ojos míos,
en los ojos tuyos,

si mi rostro tuviera huellas serían tus
manos, ardiendo en mi pecho tus caricias
vivas, ¡si tú me amaras princesa!, enredando
tus cabellos por el eco de mi voz, tu voz,
y en mis ojos tu querer, tú, la mujer que
jamás podré borrar de mi alma, una pasión
tan pura, tú, la bravura rayando el vuelo cielo,
como el agua del silencio, ¡terrible horizonte
el del hombre, el de ser prisionero y niño!,

si muero es por ti,
sin decidirme a descubrir mi cabellera de
aves, ¡tengo párpados anaranjados!, ¡mis
brazos son círculos blancos que giran y giran
y giran, como aspas, como encuentro!,
de tus ojos carcelero, de mi luz un súbito
grito salvaje, como el paisaje que trina justo
antes del amanecer, de ti, mujer, como
un gran recuerdo que te alcanza,

es por haber odiado aquellas palabras,
las que nunca dije por temor a que no las oyeras,
las que aprendí de la incoherencia de volver
a ti vez tras vez, las que detuve en el andén del
viejo tren mientras tú partías, ¡y yo con mi mano
en alto, y un pañuelo gastado, y un quebranto
en mi voz!, ¡y yo, con un laberinto de heridas,
y tú te ibas!,

¡aquellas palabras que yo callé,
defendieron mis versos hasta hoy!,
TE AMO, ya lo sabes.

T de S
MRGC
Namaste

Hablaste en gemidos

Hablaste en gemidos,
como un árbol entreabierto
fuiste un rayo que desde el cielo
quebróse tus ojos, y desnudara tu rostro
en interminables pasiones, te partiste en
dos y te sentiste dos corazones
de un sólo latido,

hablaste en gemidos,
en mi alto follaje desataste tu aire y
con tu acostumbrada libertad, me hiciste
tuyo, de tu sonrisa hasta de tu sombra,
tu voz desgranó mis labios, tus pasos
tintinearon en mi piel, mujer, ¡mujer!,
¡tus manos, y aquel atormentado baile de tu boca!,

hablaste en gemidos,
reposaste tu sangre en la mía y fuiste la
razón y el amor de dos deseos desnudos,
de dos almas en brisa, viste el sol recostarse
en racimos en mi rostro, vi la luna despojarse
florida y bienamada, ¡quisieron prohibirnos el universo!,
hablaron nuestros cuerpos, tú en gemidos, yo en tus sueños,

hablaste en gemidos,
determinaste mi viento y fui tu aliento tenaz,
tuvimos el amor que otros no se atrevieron,
la fragancia húmeda de dos enamorados,
susurros descalzos sin raíces ni espejos, crecimos
en el reflejo de un cielo a veces abajo,
a veces distante, una mujer, un hombre,
un madero, dos amantes,

hablaste en gemidos,
como una ráfaga de miedos en un rosal,
como una caricia de rocío en un trigal,
como un animal herido que se detiene a mitad
de camino, entre el valle y el agua, gemido errante,
gemido de lluvia, enredado por la distancia fui ese
amor detenido en tu balcón, ¡soy ese amor de un país remoto!,

hablaste en gemidos,
¡cuando levantes tus ojos, repetirás mi nombre!

T de S
MRGC
Namaste

Por este amor

Por este amor,
que alumbra con una tibia luz
mi palabra, que me desnuda en cada
susurro, en pedacitos de cielo,
en calma, por el fuego, que es reina de
mis noches, por estas manos, que me deshojan en
emociones, en cada despertar,

por este amor,
que me mira entre lágrimas y llega
a mí con el alba, y murmura y me
abraza, como cuando la luna descalza
no deja de cantar tu nombre, y al
mirarme hace de mí el hombre con
un cuerpo en un alma, en un espacio chiquitito,

¡y tan chiquito es el lugar que este amor,
tuvo que aprender a amar!, ¿cómo hacer
imperecedera una poesía?, ¿cómo una
flor puede contener otra flor, y esa flor
a otra flor, dentro así del corazón y dar vida?,
¡por este amor!, amor hecho de sueños y estrellas, cubierto
de senderos y aire, un paisaje de amor entre tú y yo,

y entre tú y yo no hay pensamientos, no los
necesita este amor, tan sólo momentos que
se encuentran ahí, que laten, que confunden,
que sueñan, un amor que le pertenece a todo y sin
embargo nada reúne, porque este amor es una nube,
una gota de lluvia, una brisa, una caricia en cada
sitio en que estar, una hoja frágil de cristal, pequeñita,

este amor,
de estos pasos en silencio que no saben
caminar sin ti, este amor, corteza ténue
de árbol temblorosa, una rosa sola en medio del jardín,
un querer descubrir unos ojos en la distancia, una
sombra robada al Dios de la esperanza, un secreto,
un Neruda confeso, un Lorca muerto sin balas, por amor,

este amor, de sólo tú, de sólo yo.

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 27 de junio de 2013

Quiero

Quiero un "buen día" cuando
mire el reloj y no sea tan tarde,
que sepa a caricia que acaba
en brisa, que huela a cielo
abrazando mis hombros, cobijando mi
rostro, quedándose en mis labios,

quiero un "beso", y un arco iris
que suponga lo mucho que
tú me deseas, quiero un "café" con
sabor a "silencios", a ese instante en los
ojos que podrían revelar un "capricho",
un sigilo en los párpados transparente y desnudo,

quiero un "buen provecho", cuando una
comida sencilla convoque a la mesa del
"llegaste temprano mi amor", quiero una
"sonrisa" fraterna que me arranque del mundo,
un "té" asomado en tu mano a por mi cuerpo de las tensiones,
y un "par de canciones", que me regresen al asombro de tu libertad,

quiero un "contame" casual,
una "copa de vino" abriendo los cerrojos y una "promesa"
arrasada de "sueños y vigilia",
quiero una ojeriza palabra que me diga "descansa",
una "piel" a mi lado que decante en mi piel,
y un "TE AMO" sin fin, como tanta es la vida.

T de S
MRGC
Namaste

Cuando no esperas

Mis manos sujetan amantes,
imágen de espejos alados,
desnudos de noches y risas,
caricias de besos en el aire,

mis manos de abrazos y heridas,
amantes corriendo en la sangre,
agitando cuando sueñas dormida,
mis manos merced de las brisas,

mis manos, manos de amantes,
que dentro muy dentro arden,
que caen en momentos que el paisaje es el silencio,
amantes de tantas soledades,

mis manos encuentran amantes,
tu piel es el cuerpo adecuado,
me facilitan las alas los sueños,
mis manos, otrora el deseo del temblor en el que aún vibras,

mis manos palabras de amantes,
de hambre y ceniza mis labios por ti,
que fuera me hielas como el tiempo, por ti,
amante que en vuelo, fluyes en mí naciendo y naciendo,

mis manos, llamas en la noche cuando duermes,
ternura de la luna en tus suspiros,
candidez en las estrellas cuando desafío el mar al amarte,
amante empapado de tu enlace, arrojado a ti cuando no esperas,

mis manos,
ávidas pupilas de ti cuando extendida,
prisa de mis besos cuando en mí, versas,
cuando tú me miras.

T de S
MRGC
Namaste

Héroe hecho de ti

Desde el fondo de ti me miras,
tu niño me conmueve,
pequeña barca diminuta en remos
de grandes sueños,
de tibio fuego que cabe mío en la mano mía,
¡y te amarras abierta en mí!,
desde el fondo de ti te entregas,
una lágrima por día, ¡así es que asoma el amor!,

desde el fondo de ti te llevas
mis labios a tu boca, tu salvajismo mi piel provoca
y te derramas en mis hombros,
como el agua de mar que tu amor en
tempestad ha desatado,
¡y me arrancas los brazos!,
¡y apenas mis ojos, una sonrisa en grito de manantial!,
una caricia casual, dibujada al pie de las ventanas,

desde el fondo de ti tú seras la que me quiere
y me desgarra, la que anda por mi mundo enmarañando
mi cabello, la que hace suyos mis deseos,
mi color de piel en su sombra,
como una mariposa, bailando con el sol, a veces,
enamorada de la luna, quizá,
y como una hoja de un viejo árbol te mecerás en
mis párpados, y murmurarás un TE AMO,
desde el fondo de ti, donde mi corazón te espera,

desde el fondo de ti, bella,
de río en tu dulce cuerpo,
de aroma que viene y va,
de luz que siempre espiga, ¡y te levantas en
cicatrices de piedra!, y hablas, ¡y me hablas!,
como el otoño en tus manos, desde el fondo de ti TE AMO,
con un amor que a veces no entiendo,
que suelo no confesarlo pero es mi razón,
un amor, un amor que tú ya sabes, es mi sendero,
mis dedos, mi héroe hecho de ti, de
pequeños pasos por entre la bruma,

mi propio silencio, mi ternura,
desde el fondo de ti,
hacia las palabras mías que te aguardan.

T de S
MRGC
Namaste

Media verdad

A plena piel sucedes,
silenciosa te extiendes sobre
mi cuerpo, me desnudas, como
una rosa en sus pétalos te destinas
en aroma y luz y caes, como una sola
gota de tiempo,

mientras tanto yo me detengo en la
orilla de tus ojos, sentado al borde de
las afueras me cuestiono sobre el amor,
el amor, ¿por qué me aferro a tu voz cuando me besas?,
¿por qué se vuelve eterna mi invisibilidad
cuando me miras?, una poesía escondo en tus cabellos
cuando te escribo, en la ardiente tempestad de tu sonrisa,

en lento naufragio de la vida
te hundes en mí, eres espiga en trigo, el grito de
un pájaro vivo, buscando, un relámpago soñándose mujer,
un árbol dormido entre párpados y aguas,
unos versos que dicen sí, abriéndose en sus alas,
al tanto que jadeas insistentemente sobre ti misma,
como presentida de mi marea,
como una hoja en blanco que de pronto, despiertas,

entre caricias aisladas y manos de estrellas, tú brillas,
por el hombre que anoche te tuvo, por la sombra
del cielo detenida en tu sexo sólo en la mitad, la media
verdad de mí, una fracción de mi montaña, la media
verdad de ti, una luna rendida en su goce, ¡nada se oye!,
¡nada!, sólo el lento tintinear de estas palabras en tu aliento,
temblando en un beso que le robo a tu boca, ¡apenas
brota el instante de la memoria en que tú, y tu interminable
ruiseñor, y yo, y mi vano Dios, de mis triviales miserias!,

sin saberlo nos hemos despedido, tú, del silencio,
de ser un rostro más que pasa como caudal,
yo, de ser la muerte de los días y el ultraje de las noches,
¡el amor es esa rama cómplice de claridad!,
¡son dos o tres libros y una camisa blanca por si se nos
ocurre salir!, el amor es caminar descalzos, ansiando descubrir
las puertas de la virginidad, es un siempre a punto
de partir, en el regreso de cada barco,

a pleno amor nos quedamos atrás, tú y yo,
tus labios y mis labios y nuestro deseado diluvio.

T de S
MRGC
Namaste

Viejos sitios

Muchacha,
mi clavo ardiente, mi pasión,
¿quien pudiera recobrar el tiempo
del beso de la última vez?,
ya no me mueve el miedo de ser
quien soy cuando estoy contigo,
hoy, el detrás de la distancia
huele a fragancia de nuestras vidas,
como un pretexto por nada inútil para respirar,

un punto de sol muchacha,
y tus manos rescatadas del viento
cobijadas en mi pecho,
¡como se aplazan los momentos cuando te nombro!,
tus labios me traen y me dejan
rodando por peldaños de lágrimas y sonrisas,
así la brisa de tantas y tantas lunas de soñarnos sin
encontrarnos, ¡ay rosa de tu nombre,
todo de mí te echa de menos!

¡He cambiado miles de veces y sin embargo aquí estoy!,
maldito el amor que me quema sin tu boca,
maldito el camino de AMOR MÍO, desde antes de conocerte,
te susurro dejando caer mis hojas a tu paso,
tus pies descalzos hasta tus raíces vibran conmigo
cuando me amas,
en el afuera de las paredes,
en la siembra que crece en la piedra,
en la flor que amanece por la ventana rota cuando me sueñas,
muchacha, tú eres la carta bajo la lluvia después de la tormenta.

Alguien me robó una vez tu mes,
y no supe completar la sangre que me diste,
y combatí sin armas,
y me alejé una noche navegando sin los ojos tuyos,
y fui perdiendo el mundo acostumbrándome a la ausencia de tus manos,
¡acostumbrarse es morir!,
mientras por la calle pasa la vida sin más ni más,

muchacha, ¿sabes?,
nunca dejé de acariciar las nuevas flores,
¡si caí, y fueron tantas las veces que ya ni me acuerdo, fue por amor!,
un amor que dejó tu nombre escrito como un ténue papel
olvidado en mitad de la mesa,
la tibieza junto al fuego frente a los cristales,
el desierto más duro y tu aroma,
cuando recuerdo tu voz y un TE AMO humedeciendo tus labios,

muchacha, alguien dijo una vez ...
"uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida",
la razón de mi amor por ti.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 25 de junio de 2013

Náufrago

Como náufrago de una nave desierta,
sin velas que doblegar, sólo viento,
sin remos que castigar, no más
atado a la tabla que a veces la soledad,
cuando en vez de soñar, lamenta,
cuando el horizonte se muestra
infinitud de ventanas pero en ninguna
de ellas, tu rostro, náufrago,

como náufrago de madero sin timón,
grito TE AMO pero tú no respondes, a
mitad del tiempo escapándome del
silencio de las olas que rompen
en mi espalda, ¡y me recuerdo
aquel alba!, aquellas caricias que volaban
sumando mi desnudez, atando mis
manos blancas, cerrando los ojos a una
entrega entre arenas de tu piel y resignación,
náufrago,

como náufrago sospecho de mi corazón,
abandonado en los muelles que llueven,
sentido en la lejanía de los escombros,
de la distancia, en la turbia ansiedad del
amor cuando es infancia, cuando se ciñe
al color del deseo, ¡y todo es vuelo y aventura
y todo es valor!, como náufrago, todo de mí
se amplía en secretos y vanidad, dentro de mí
la labor de todos los parias, dentro de mí los
prisioneros de las prisiones y todos los nombres,
de los piratas los hombres que siempre van por más,

como náufrago,
¡mientras mi vista atrape mis ojos, seré libre!,
¡mientras se erice mi piel en puñales, seré el amor!,

¡como náufrago me he quedado sólo con mi alma,
para poder pensar en ti!

T de S
MRGC
Namaste

Acaso llueva sobre el sol

Cuando mi aire se vaya
me abrazaré al mar,
cuando gritar no sirva de nada,
derramaré en poesía,
mitad hombre sediento de hojas,
mitad viento de silencios y aguas,

cuando mis ojos desmedidos no
encuentren, cuando mis brazos
rendidos sean útiles de titiritero,
cuando mi ardiente luz me acuse
para siempre y tu luz, tu húmeda
luz sea mi morada, descansaré mis alas,
mitad Picasso ardiente en heridas,
mitad manantial, abanico en brisas y nubes,

cuando no pueda asomarme a mi voz,
y tu voz inocente sea de luna extraviada,
y me incline a tu boca para besarte,
y un ancho relámpago de finas manos
se aquiete en tu rostro, te sabré bella
andando en flor, donde mi corazón
conmueve y reposa,
mitad rosa que no cabe en tus ojos,
mitad camino donde tú me esperas,

cuando no haya nada más que tú,
y seas tú a quien deseo, y tu cuerpo me
responda estremeciéndose en mí,
cuando no pueda descubrir a aquel Neruda
de pequeños pasos, y el Martí dentro de ti batalle
como una fiera labrada en riendas,
mitad de mi Lorca mecerá en mi alba
nuestra canción de cuna,
mitad ternura la de Machado,
acaso llueva sobre el sol en ancho río,

cuando nuestros cuerpos estén frente a frente,
y seamos dos palabras, tú y yo,
Borges será el hacedor, del tiempo, del llorado amor,
del laberinto que escapa de las piezas de ajedrez
del viejo tablero,
mitad Cernuda cuando seamos instantes ¡y tan claros!,
mitad Octavio, más allá del amor y las palabras,

acaso llueva sobre el sol en ancho río.

T de S
MRGC
Namaste

Demórate

Demórate aquí
por beberte como si no hubieras partido,
por mirarte al lado mío y sentirte
que pasas, escapando de mis versos
y demórate en silencio, que las
palabras sean tus ojos,
que en tu rostro puedas hallarme
como nadie supo buscarme jamás,
al otro lado de ti y de mí,
al otro lado de la luna, amor,
para amarte y amarte más todavía,

demórate aquí,
sube por mis labios como herida,
busca refugio en mis besos
y demórate, como si la razón acabara
en alboroto, como si poco a poco
recordaras el momento en que todo comenzó.

Anoche dormido te soñaba,
una flor coronaba el fluir de mi sentir,
te pude descubrir ¿sabes?,
dentro de mi corazón te soñé en
ardiente sol y calor de hogar,
dentro de mí no hacía más que amarte y amar,
y en mis hombros sentí tu intimidad,
y fuiste la costumbre de tu cuerpo siempre niña,
y la vigilia de mis brazos a tu sueño,
arrojado a tu quietud,

demórate aquí,
y disponte procurando sonreirme,
¡desde siempre me gusta tu sonrisa!,
la orilla de tu vida que eres tú misma cuando amas,
y te veré por vez primera como una nueva mañana
quebrando el pedregal con tu boca,
enjugando mi respiro donde habitan tus gemidos,
demórate, y apegado a ti te escucharé latir,
y apegada a mí resbalarás hasta aquí,
donde en el lecho rompes como un cristal,
donde al amar eres exáctamente el grito de desear soñando,

demórate,
tu voz tiembla en el aire igual que ayer.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 24 de junio de 2013

Mi poesía de pescador

Mi esclava, mi herida,
el amor que el temor me ha dejado,
el ocaso que acaricia mi alma cuando
te beso en la distancia, cuando una
estrella me trae tus pasos y te siento
vibrar, en mi regazo, cuando te creo
alejada y caes vez tras vez en mis labios,
prisionera dentro de mí, mi vida,

mi mar rendida, mi porfía,
mi lejana voz perseguida por tu extraña
voz, de nubes y cielos, mi propio verso
lejano junto a tu cuerpo, a la orilla de tu sexo,
mi esclava ruína sentada en el fondo de mis piedras,
¡me ha tocado el tiempo de los sueños!,
¡me rodea un sendero en espiral!, de miel y sal,
de piel de agua que me roba la tinta de mi sangre
que aún descubro en las paredes,

mis lágrimas envejecidas,
mi muerte silenciosa confusa,
mi corazón precipitado, invisible, temblando,
derramado en manos como si llegaran campanas
desde lejos, o ansiados fantasmas, o un viejo espejo
abandonado en el suelo, melancólico, azotado
por el viento y sin razón,
¡llegas a mi dormitorio arrojando tus ropas,
me desnudas, me provocas!, eres parte entre
la sombra y mi boca, mi poesía de pescador,

mi balcón ceniciento de amor,
¡como si se pudiera llorar de deseo en una mirada sola!,
más abajo, más rota, más vencida,
marinera sin su barca por sus arenas se extravía,
de traje viejo y ojos de amor, enamorada,
así la voz de mi silencio, una lluvia que viene volando,
un peldaño quebrado y sin paraguas,
ni luna, ni sol, ni armas, ni casa, ni madera,
la voz a contramar, mi enredadera, mi esclava.

T de S
MRGC
Namaste

Enamorado de la lluvia

De su rostro dulce que se desliza
entre cabellos de lágrimas por los
cristales, de sus manos que son
recuerdos cuando humedecen, de
la infinitud de veces en que la creí
árbol, y sus gotas un manantial de flores
que miraban, que acariciaban la
corteza de la piel, como quien
esculpe la piedra, como quien
espera desnudo, confiando,

enamorado, mientras el agua cae
por mi rostro dejando sueños,
surcando senderos en tenues
caricias, como el amor cuando es brisa,
y me lleva suavemente más abajo, más
arriba, aceptando las heridas
que por ser pescador un cántaro, que
por sentir como red, los brazos de tu océano
pasaban por entre secretos y cuerpos y nuestras sombras,

enamorado, la lluvia de mi alma dormida es
un amor asombrado, es un mar que en el pecho
vibra, contenido, es una estatua de arena que
tú y yo recogimos cuando la lluvia nos cobijó,
y nos hizo el amor por días enteros, enamorado,
así el desafío que se levanta de la palabra que
es trigo y que el sol quebranta, enamorado,
soy un extraño a merced del viento,
soy una luz que tiembla abrumada de humedad,

enamorado, ¡ay lluvia!,
¡gástame el corazón!,
¡destíname a tu arena!, de las estrellas dame tu travesía,
del cielo tus vidas, de la noche tu aroma,
¡lluvia, errante lluvia empinada en mí!,
¡navega conmigo, no me dejes caer!,

enamorado,
te miro,
¡una rama de ríos sin aire se ha vuelto mi luna!

T de S
MRGC
Namaste

Al despertar

Un poema más es un poema menos,
y a mi lado estás,
los fantasmas saben que cercano
a la medianoche yo camino
sin hacer ruído, vago, vuelo entre
palabras, nada me provoca y me hundo en mí,

mis manos crecen,
la luz de la puerta se agita como si
hablara sin motivo, los dedos se arrastran
entre las teclas de este teclado, trato de
serenarme, ¡me siento elevado y distante
de mi cuerpo!, y entonces lloro, y mis
lágrimas caen impunemente
por mi rostro, ¡siento al cielo más cercano!,
lentamente parezco más yo,

¿quién soy yo?, Dios mío, ¿quién soy?,
se abre mi pecho al dolor como a un
abrazo necesario, ¡no siento los labios!,
mi cama se ha vuelto una cuna
de hierro y hasta el reloj de pared parece
fatigado, llorar, soñar, desear, dejarse ir
como un niño silencioso entre los párpados
de la noche, mi cuerpo no cesa de temblar,
cuando todo se sumerge, cuando todo parece una
réplica del silencio,

¡dejo huir un suspiro!,
un latido en el aire como jaula de pájaros,
¡nadie dirá jamás que uno simplemente se
duerme!, cerrar los ojos no es todo, sólo
es el comienzo de abrir la puerta a los
sueños, de morirse despacio,
pero tan lento y despacio que el sendero
se vuelve ventanas y vidrios rotos,
ríos y arena en despojos,
¡quise gritar para que alguien me oyera!,
la voz no sirve de nada en estas circunstancias.

Debí soñar mucho tiempo así,
mi sentimiento se tornó súbitamente claro,
me levanté en penumbras tratando de
disimular la espesa oscuridad y mis
miedos, eran mis primeros momentos
al despertar, el ensueño negándose a
todo y a mi lado estás, no estaba
seguro de aquello pero te anunciaste
brúscamente ante mis ojos, eras tú,
me comprendí de ti, enamorado,

entonces me vi, pero no ya a mi mismo,
era nosotros ante el espejo, ¡creo que te besé y
me quedé abrazado a tu espalda!

T de S
MRGC
Namaste

Semillas a la brisa

Observo mi reflejo en la vieja
ventana, había estado ahí desde
el principio, cuando la libertad
estaba sentada allí, en lo alto, me veo
descalzo, desnudo, tan seguro de todo
y sin embargo, ni hombre ni mujer,

pienso en el ayer, y en aquel Edén
cuando todo era amor, ¡ni clavos
ni maderos!, hoy no estoy flotando
por más que lo parezca, tal vez sólo
sea una muestra de lo que pudo, de
lo que nunca debió dejar,

en la búsqueda soy, siento mi camino
agitarse como abriéndose a las palabras
jamás pronunciadas, mi oscuridad se
arrastra como un ladrón, se han vuelto
escurridizas las lágrimas de mi esperanza,
tan sólo quiero imaginar el momento,

el momento de arrojarme al mar, y no temer
por los secretos moviéndose debajo mío,
por lo pequeño que me vuelvo cuando lo
divino me mira, por permitirme ser las
heridas que caminan a través de la maleza,
¡quisiera volverme una estrella a cuanto más profundo voy!,

observo mis recuerdos, ellos vienen a mí
noche tras noche, ¡no hay forma de lidiar con este
sentimiento!, demasiado lejos es demasiado fuerte, la
soledad o la gente, ¡sé lo que eres, no digas nada!, a mi
lado descansan las alas, a cuanto más encuentro más ciego,
¡lo que busco no lo hallaré con los ojos!,

he cambiado mi rostro,
he dejado de creer que sería el último en marchar o el primero,
he soñado, con el lugar donde nací, con la orilla de un lago,
con tus brazos en donde quiero morir, descansar mi cabeza,
apoyarme en nosotros, ¡mi reflejo aún está ahí!,
mis ojos me mantienen la mirada,

abajo, muy abajo,
los pájaros cantan en los árboles y su canto,
arroja semillas a la brisa.

T de S
MRGC
Namaste

Destello

Me preguntas si te quiero,
por las rosas que en el tiempo
se han perdido sin caricias
ni consuelo, sin la brisa del
aliento que los besos TÚ
me preguntas si te quiero,
pregunta más bien por las huellas
que tus ojos han dejado en mi alma,
por el destino que tu nombre me depara
cuando en el silencio te escondes,
no preguntes si te quiero,
me vuelvo inmemorio en el recuerdo de tu voz,

me preguntas por mis manos,
si han arrugado el lecho como el viento,
si han sufrido el destierro de la última vez hasta hoy,
como un final sin lluvia que sale y entra de
tu cuerpo a mi cuerpo,
y sale y entra y sale
me preguntas si te deseo,
mientras sueño a no soñarte para volverme tu amante,
que te busca en penumbras,
que abraza tu piel desnuda,
amante que deja amarse con ternura,
con miradas cómplices, vuelto un rumor del ocaso
y una poesía de cada aurora,

me preguntas por mi piel,
¡pero mira!, hablan por mí los papeles entre rimas y versos,
y gritan ¡vaya si gritan los TE QUIERO!,
¡claro que TE QUIERO!,
si me muero cuando te miro desde el fondo de los espejos,
niña, ¡mi niña!, ¡mi chiquita!, ¡mi princesa!,
¡si supieras cuántas lágrimas de amor
hicieron interminables mis ríos!,
la vida me hizo dueño de una luz que no pude tener,
no preguntes por mi afán de ti,
soy un insensato de tus deseos infinitos,
como un manuscrito que habla de ti pero ciertamente no te nombra,
como una sombra que se parece a dos,
TÚ, que me dices vámonos lejos de todo pero juntos,
TÚ, que pareces haber sido imaginada,

me preguntas por mis alas,
por las nubes que resbalan y arremolinan mi sentir,
por la caída que nunca sangra y
por el abismo interminable de la libertad,
porque quererte es en mí la verdad,
el decanto de la arena por más arena y más vida,
no preguntes si te quiero, ¡no hace falta!,
aún está el aroma en nuestra cama,
hasta casa, nos trae de vuelta vez tras vez,

me preguntas si te quiero,
un destello de felicidad no es excusa,
¡no voy a negarte que te quiero!

T de S
MRGC
Namaste

jueves, 20 de junio de 2013

Yo amo

Yo amo para extrañarte,
porque tu ausencia es la luz de mi voz,
yo amo porque el amor no es mi cuerpo,
ni mis labios, ni mi silencio, si no cautivas
mis momentos, si tu esencia,
no es las palabras que extraño
cuando más te extraño a ti,

yo amo para atravesar,
el más azul de todos los cielos,
para perderme en la distancia de verte gozar,
sin mis manos, sin mi sexo, yo amo por
regresar a tu sonrisa cada noche,
por ser un mendigo que sólo su sangre te ofrece,
por escapar de la cárcel de mi ciego soy, sin tu mirada,

yo amo para abrazarte,
anhelando tu entrega para siempre,
para ocuparme de ti, para cuidarte,
para librarte de las torturas, de las cadenas,
para creer en las promesas yo amo como un gorrión,
que a los pies de tu ventana canta, yo amo
porque nada, nada me basta si no estás aquí,

yo amo por ser uno, por escucharte en la
lluvia, por reflejarme en las gotas de agua que
desnudan tu alma, cuando caminas, yo amo por ser
tu herida, y el sol y la luna y todo en ti, por vivir
miles de días a tu lado o sólo uno,
las copas ya nos bebieron, ¡cuánto tiempo ha pasado
desde que el amor!,

yo amo por incontable,
incontables los besos que no te he dado,
incontables los versos que mis versos no han hablado,
mientras tú descansas tu cabeza en mi pecho,
incontables los vuelos jamás perseguidos, los
cabellos no enmarañados, los pies descalzos
a la orilla de ningún río,

yo amo por ser tu destino, ni tan alto ni tan suelto,
con un baño de realidad, de cuando en cuando.

T de S
MRGC
Namaste

Decisión

Decisión, la de sentirte,
frente a mi intimidad me encuentro
con la costumbre ya aceptada
de mi cuerpo, con la interminable
sucesión de palabras, de silencios,
de deseos cuando pienso en ti,
¡y me cuelgo a favor de mis brazos!,

decisión, la de mirarte,
la de implicarme en los sueños y
traerte de la memoria, dándole a la
orilla de tus labios el aliento que los
años no han permitido que olvidara,
arrojado a la quietud de tu última mirada,
¡y me cuelgo en el amor que hay en mí!,

decisión, que media en los quiebres de mi piel,
buscando la lentitud de algún respiro
en el gemido presuroso de mi pecho,
mi cielo hacia adelante, mis manos hacia atrás,
y te trepas a mi altura, entre las hierbas
de mi cálida luna ¡y me cuelgo,
cruzando el solitario escudo de tus caderas!,

decisión, en harapos de estrellas,
escuchándote latir turbado de tu temblor, hacemos
el amor, o el amor nos hace y con él, el verso en tronco
nuevo que siempre dará hojas, tú seguirás mi voz
como mariposa al fuego, yo seré un río de besos,
buscando los labios que demanda la pasión, ¡y me cuelgo en
tu corazón de mi corazón, como un capullo que el viento deshoja!,

decisión, de venturosa mar,
donde el azar de ser quien soy, me vuelve
un labrador en espera,

decisión,
mientras dos amantes se encuentran, tú y yo.

T de S
MRGC
Namaste

El agua de la noche

El agua de la noche es tu
cuerpo, indeciso, secreto,
esbelto, la burbuja de tus
miedos que desnuda mis manos,
tú, blanca mujer de sueños blandos,
yo, sobreviviente labriego de una
piel en vasto pecho,
de un verso sin límites
cuando a ratos te miro, y tú cayendo
eterna, de dolor infinito,

el agua de la noche tiene un alba,
y pájaros a sus extremos, y una
ventana poniente al crepúsculo de
tu mirada, agua invitada al llanto
de un hombre y una mujer
buscando, de labios que son ternura y
lo posible, y mientras tanto los vientos
de soledades a mitad del paisaje, el
agua es siempre la herida que rueda
tarde, el mañana que no me basta,
que no te basta el olvido,

el agua de la noche, ¡el ser más culpable
que yo conociera!, con un amor rendido,
con un poema cual vertedero tras la llave
de tu corazón, ¡esta noche falta a la mesa
tus ojos y mi razón!, el agua es todo el
desierto, inesperada, con un olor a tierra
mojada y tu suspiro y un gemido, tal vez,
y tu voz febril y una deseada pasión,
el agua, casi fuera del cielo dos mitades
de la luna, tú, los sueños que por sueños vas,
yo, pensar en ti ésta, y todas las noches,

el agua de la noche, una niña llegada
de lejos por los espejos del agua clara,
una mujer enamorada quejumbre en
tempestad, una verdad que es remolino,
el agua que es el destino que todo lo
cruza sin detenerse, un árbol al otro lado
de la orilla, la brisa del hombre que
te siente, que te extraña, ¡si tú supieras
que con mi voz desnuda, con mis espigas!,
¡si tú creyeras en las hojas oscuras de mis heridas!,
el agua, con tus labios abiertos al rocío,

el agua dice que si, que tú puedes quererme,
el agua de la noche se vierte,
¡y yo desperté y vi que tú, tú descansabas en mi alma!

T de S
MRGC
Namaste

Uno

Ni hombre ni mujer, un árbol,
de brazos alargados coronados
de nubes, de pájaros que se
funden a sus nidos y son un grito,
el crepitar tembloroso de sus ramas
ni hombre ni mujer, tan sólo alas,
irracionales, místicas, desesperadas,
"el amor es la corteza en la que el
fuego se propaga", un "te amo como se
aman", ciertas cosas que no se comprenden,

ni hombre ni mujer, un ténue rocío
en el verde, de sueños que florecen
y llevan en sí, escondida, su eterna luz,
secretos en el cuerpo que el cielo
a veces desnuda, un "te amo porque
no sé amarte de otra manera", ni hombre
ni mujer, nuestras manos sobre una estrella,
como una cabellera de sol cambiando el
atuendo del agua, así el amor, un insólito
perfume salvaje, de caricias y ultraje,
de un viento que puede hacer de nuestras
bocas, dos, no más un beso,

ni hombre ni mujer, flor a flor, deseo a deseo,
¡en un verso sabrás cada uno de mis
momentos!, ¡abierto estaré despierto a cada
noche de tus labios!, ni hombre ni mujer,
naufragio, ¡te buscaré entre las hojas aún sin
recuerdo!, ¡reconoceré tu mirada sin haberte
mirado jamás!, quizá mi voz sea un mar desmedido
que te amó sin darse cuenta, una entrega de mis
últimos secretos en cada ola, unos
nuevos ojos, adivinándote apenas,

ni hombre ni mujer,
¡antes de amarte!,
¡antes de tu nombre y de saber que te esperaba!,
¡antes de estar desnuda, y simple, y mínima y
transparente!, antes,
¡antes del amor te amé!, ni hombre ni mujer,
tu sangre corría entre mis raíces, tu corazón vibraba
en la sombra que viajaba conmigo, donde quiera que fuera,
tú eras un bosque errante, yo con mis pasos construía mi alma,
¡tu cuerpo, piedras en el agua!,
¡mi cuerpo, racimos en el aire!,

ni hombre ni mujer,
como dos aves ciegas por el mundo,
ni hombre ni mujer, uno.

T de S
MRGC
Namaste

Amarte

Amarte, dejaré libre el misterio
de mis manos por tu cuerpo,
te alcanzaré descubriendo tus
secretos más profundos, pintaré
de azul oscuro tus labios, tus latidos,
hasta de tu cielo más lejano colgaré
un poema, ¡no iré a la cama, no aún princesa,
no hay prisa!, amarte será la consigna
hasta convertir tu piel en mi nombre,

amarte, ¡tengo tanto que aprender de ti!,
de tu cabello, cuando lo dejas suelto y me
acaricias, de tus sonrisas, cuando sin nada
que decir me provocas la mirada, de tu desnuda
espalda que parece marcar el camino, que
sólo las velas cuando te alejas, que quizá
un gemido, cuando mis dedos, amarte,
descubriéndote como Picasso, elevándote como
Neruda, sintiéndote como Machado,

amarte, serena, silenciosa, paciente,
recorriendo lentamente tu boca,
descansando en tus párpados mi aliento,
¡mis versos saben a ti, cuando te miro!,
¡mi sexo huye de mí, cuando te extraño!,
mi alma tiene dos momentos para amarte y amarte más,
amarte en la palabra, en el fuego que consume
las alas, cuando no es necesario acercarme para
saberte mía, solo mía, para aceptarme tuyo, enteramente tuyo,

amarte, hablándote del dolor,
soñarte, rompiendo tu encierro como un fruto
que se expone al sol, sediento, tu corazón
vagando por mis campos, tus lentos pasos de
alcoba susurrándome al oído que por mí mueres,
que me amas, que somos uno del otro el destino,
amarte, según te vuelves sensible y yo te miro,
sin decírtelo, te miro,

"para alguien que siente a su lado, morir no
es todavía, morir es melancolía, por amarte,
por amarte más",

amarte, como ama la incoherencia fatal de mi alma.

T de S
MRGC
Namaste

Inspírame

Inspírame,
en la costa lejana de tu
pasión, mirando hacia el sur
más al sur de tu mirada,
donde nace el sol y es temerosa
la luna, donde ninguno, ni Don
Quijote ni Dulcinea puede que
despierten un día, y sin embargo,
su espanto en molinos de viento
seguirá ahí, esperando,
la próxima estocada de una razón
sin miedo a enseñar sus dudas,

inspírame,
quiero cabalgar cerca de tu corazón,
y ser un Don Pablo viajero de ásperos
caminos, aparcarme en los puertos
de cada Dios pagano, y que me falte
la voz por desnudarme en cada verso,
inspírame, ni tu alma pura calmará
mis ansias, ni las palabras que sueñas
provocarán mi vuelo, ¡que poco se ha
ido el amor, marchándose
pero olvidando, robándome las manos sin
preguntarme nada!, inspírame,
déjame rendido a tus aguas,

inspírame,
me has traído hacia ti volviéndome
niño, con el mismo amor bravío en
que una vez me pediste ¡quédate!,
a veces me visto de flores,
me maquillo con piedras, me abrazo
a las promesas que urgen en mi pecho,
cuando mi cielo se vuelve árbol y sus ramas,
esas lágrimas inquietas que
le recuerdan a mis ojos, inspírame,
mi rostro te busca en los prados,
mi aliento araña con fuerza las mañanas
sin aire, cuando me sorprendo sin ti,

inspírame,
mis labios continuarán en rumor hasta que te atrevas,

ahora caigo en la cuenta,
en mi grave rincón de mi absurdo salón,
tú aún no despiertas,
de mi demora hasta el alba,
tú eres quien ha cesado,
estás sujeta al albedrío de tus secretos ríos, de mis
soledades noches, inspírame,
las acacias no han acariciado las finas hierbas,

inspírame, y solloza suave.

T de S
MRGC
Namaste

Mi mundo en ti

Mi mundo cabe aquí, en tus ojos,
detenido en el tiempo,
en un reloj sin prisa,
en un pequeño día pasajero,
descolgado de pronto,
corriendo entre el sol y la luna,

mi mundo me pide que salte,
quizá a tus labios, sin miedo a tu cuerpo,
que reciba a tus pájaros
ni tan alto, ni tan lejos, que vacíe mi copa
en tu espalda y te haga el amor, como aman
las hadas, muriendo en cada misterio,

mi mundo cabe aquí, en tus sueños,
tal vez sea un poco loco,
tal vez mis ojos vean de barro y necesiten
ser moldeados por tus manos, y seas de
pronto ese color del deseo que tú guardarás para siempre,
¡pasa una noche lenta conmigo, y el amor nos hará!,

mi mundo cabe aquí, ya verás,
seremos tormenta y ternura,
transformaremos en racimos nuestros besos,
caminando contigo, de ti enredado sobre estrellas oscuras,
para más tarde convertirnos en entrega,
una voz en manantial y tu poesía tímida, dispuesta,

mi mundo cabe aquí, de puertas abiertas,
un sendero gastado pero contínuo de pétalos,
de versos, de odas, mientras espero por ti el tiempo
me vuelve tierra y agua, no hay olvido PRINCESA, no hay
mañana, mi mundo cabe hoy porque hoy es el amor,
mi silencio es un caballero que te seduce, enamorado,

mi mundo cabe aquí, estoy descalzo,
me precipito confuso a tu piel ... TE AMO.

T de S
MRGC
Namaste

Culpables

Te amo,
con un amor que se desenreda en
el viento errante, que camina distante
persiguiendo tu piel, que se cuelga
del sol, a veces luna, a veces tormenta,
a veces ternura, te amo, mi alma suena
una vez y otra vez por tu cuerpo lejano,
te amo y te siento, mis manos son un
puerto, tu boca mi horizonte,

te amo,
mientras te voy amando voy siendo
aquel hombre que tú esperas, el que
encuentras cuando despiertas, con el que
sueñas, cuando las sábanas son demasiado frías
y la cama un mar inconquistable, te amo,
mi niña frágil, mi simpleza en la mirada, mi
tímida y alegre mujer como una sonrisa en el agua, te amo,
eres la fuerza de mi voz cuando te busco,
la embriaguez de mi llama, cuando te extraño,

te amo,
con un amor desnudo, cálido, profundo,
un amor que nada contra el crepúsculo y se abre
a ti, cayendo en tus labios, creciendo en tu
vientre, regresando a tus pechos, te amo,
¡la brisa en mis noches gira cuando no estás aquí!,
¡y tú con los brazos extendidos!
¡ y tú con tus ojos fijos que me miran!,
¡eres todo lo que he perdido!,
¡eres más de lo que ansío encontrar!, te amo
en torno a ti, hacia donde tú quieres,

te amo,
¿sabes?, en los cristales llueve, la gente pasa a prisa
como queriendo guarecerse de ese cielo que cae
impiadoso desde lo alto, ¡nadie imagina que yo te
amo, que te deseo!, ¡entre las gotas que marcan
el camino de las hadas!, mis versos,
¡entre el silencio que acosa a las nubes!, el delirio
de los pájaros donde mis besos anclan,
donde un solo pañuelo blanco late solo, enamorado,

te amo,
¡y tú me miras lejana!,
¡y mis palabras, culpables de este sentimiento!

T de S
MRGC
Namaste

Dulce engaño

Un borrador de mí mismo,
así mis letras, un arlequín con
silencio en los labios, un deseo
en las manos y un corazón entregado
vertientemente al alba, así voy,
con una mochila cargada de lágrimas
y una palabra, que es frente y ardor,
un escritor de mis materias pendientes,
arrojando mis versos al mar,

un borrador de mí mismo,
nada casual, ¡acabaré conmigo un día,
cayendo mi vida en cada poema!,
llenaré de pájaros mi pelo, atado al cielo
lloveré una lluvia incesante de estrellas,
como mi infancia, ¡mi ya lejana infancia cuando
mis pies descalzos conquistaban la arena!,
¡mi barba blanca de hoy me recuerda,
que están cerca los fantasmas del camino!,

un borrador de mí mismo,
envuelto en un poeta, me separa la barrera
de los dolores el amor de una mujer,
una jóven mujer llegada, asomada desde
el tiempo, ¡acaso un tímido gemido!, ¡acaso
un alrededor de lo infinito, que no ha muerto!,
a menudo golpeo mi rima llenándola
de agujeros, ¡yo vivo aquí,
a la intemperie, hasta tu llanto!,

un borrador de mí mismo,
mis campanas en quebranto, ¡silencio!,
escucha el amor que te entrego,
escucha la luz a pesar de las heridas,
para que nuestro paisaje siga siendo nuestro mundo,
para que tú el día, y yo la noche de tus caricias, ¡silencio!,
me desnudo para ti, caen mis manos,

un borrador de mí mismo,
¡deseo tu ruiseñor y nada más!,
¡deseo el viento que mece la hoja y tu mirada!,
¡deseo tu valle reposando en mi cama,
y que te abras muy lenta!,
¡deseo tu alma, como una cresta que se oye
más allá de la lluvia!,

un borrador de mi mismo,
¡un dulce engaño de ti!

T de S
MRGC
Namaste

Escrita en el viento

Solía haber una torre sola
en el valle, un desnudo paisaje
de alondras la coronaba, el agua
la acariciaba en todos sus secretos,
ella no sabía del cielo,
yo solía tu voz encontrar allí,

solía haber una torre sola en el mar,
un contínuo golpear de las olas la
despertaba, la sal, que era la nieve
de sus recuerdos, la miraba, le rasgaba
el cuerpo, la conmovía, el amor del sol y la
luna le daba vida, yo solía tu voz encontrar allí,

solía haber una torre sola en la luz,
sin poder ser vista, como el deseo de una
rosa en el alto gris, se sentía nube, parecía energía,
aromaba dolor, su placer era mis ojos,
¡es imposible negar que te amo!, ¡aún siento en los
labios el calor de tus besos!, yo solía tu voz encontrar allí,

solía haber una torre en mitad de la nada,
las hadas vivían en ella, como un Dios creciente en
silencios, los momentos eran pétalos, los jadeos el
lenguaje común, jadeaban las piedras de soledades, los
árboles sin corteza ya, las ganas de amar de los pájaros
sin nido cercano, yo solía tu voz encontrar allí,

pero un día tu voz partió, o yo permití que huyera,
¡te habías vuelto mi adicción, te buscaba vez tras vez!,
me enamoró de ti la mujer que me ha besado sin labios,
que me ha tocado, cayendo y yéndose al mismo tiempo,
¡hay tanto como hombre que pudiera gritar, y no puedo!,
¡a veces siento que muero!, yo solía tu voz encontrar allí,

¡estás escrita en el viento,
yo solía tu voz al amar, encontrar allí!

T de S
MRGC
Namaste

Romance de ti

La rosa de tus labios me persigue
en besos que se posan en mi boca,
la calidez de tus manos me reposa
mientras sobrevive un pájaro en
mi ventana,
¡tú lloras por un sueño!,
¡yo, viajero de tu pasión te
siento en el corazón
donde te quedas!, mientras afuera
habla el viento,
como consuelo de una voz después de tantas palabras,

he nacido desde que te conocí,
mis momentos sucumbieron a tus cosas sencillas,
un papel sobre la mesa con un TE AMO escrito
como sin querer, una caricia de una copa de vino,
un destino a la altura del cielo de un
BUEN DÍA MI AMOR,
una flor cuando todos miran
y no es necesaria una palabra,

sin conocerte te buscaba,
lo hacía entre las nubes para poder hallar tu alma,
las manos de mi cariño fueron de agua
sin tus manos, sin tu piel,
por quererte abrazar fui la esperanza de ti a toda hora,
lo alto después de acordado el amor
cuando cualquier tiempo servía para esperarte,

y te esperé, ¿cómo no habría?,
si tu solo nombre en mí vibra,
si eres un romance donde está mi vida,
la calma que dormía muy cerca en mi pensamiento,
y hoy estás aquí,
la rosa de tus labios me persigue,
cual romance fugitivo eres la causa,
la medianoche esperada descansando en tu regazo,
la esencia que me toca de mil maneras y paciente,
y solamente mi voz a ti debida,
tú eres lo que siento, lo más que yo podría,

por aquella razón, hoy sé que te merezco,
merezco enriquecerme de ti, cuando te ofreces,
tu belleza que par no tiene,
tus pasos que hacia mí te han traído,

nuestras manos han venido, el amor nos ha probado.

T de S
MRGC
Namaste

martes, 18 de junio de 2013

Gotas de luz

Ahora los espejos
me dan la hora de tu
recuerdo, junto a la cama
donde tantas veces el amor
nos hizo, los espejos adelantan,
en torno a las ventanas que
más de una vez nublaron las
indiscretas miradas de los demás,
los espejos atrasan,

espejos,
que llueven fríos como náufragos,
que se sientan en escombros antes pájaros,
que como el mar o como el tiempo,
traen los versos que te regalara en la
quietud de tus ojos o en los míos,
que como un último retoño desnudo
huyen de su condena, espejos y esencia,
tus sueños vibrando en mi corazón,

espejos,
¿quién pudiera ser libre para vaciar de caminos al sol?,
¿quién, descalzo por la acera mojada y en silencio?,
¿quién, con los labios profundos cuando la noche teme?,
espejos, ¡se desespera mi palabra sin ecos!,
gira mi alma y gira como una seca hoja por
el otoño, ¡y los espejos ante el ocaso ardiendo,
como un estanque en calma, sintiendo,
lejos de la bruma!, lágrimas de árbol entre el hastío y la sangre,

espejos,
siempre en las tardes me hieres, como si me
viniese todo el amor de golpe y tu nombre cayera
rodando a mis pies, a veces una moneda callada
y sencilla es la ausencia, a veces escucho otras
voces en mi voz sin aliento, espejos, viento que me arrastra,
amor infinito deslizo en escalofrío,
complicidad del destino que me obliga a nacer y ser,
un espejo, excelso de tu escritura,
otro espejo, de tus manos la ternura y el ayer,

espejos,
¿qué pasó?,
¿quién eres?,
tus raíces son dos distancias,
la que llora porque pasas,
la que mira, transparente y término al alba,

espejos, gotas de luz que me asaltan, y tú.

T de S
MRGC
Namaste

lunes, 17 de junio de 2013

Primero y último

Porque soy el primero y el último,
te extraño, cual orilla del
camino por la vida mía, bufón,
de la rebeldía que érase una vez
un sentimiento, te siento,
como un reloj cansado del oficio de marchar,

porque soy los brazos sin mis hijos, procreo,
entre poemas frescos de no a la pobreza,
inquietas, las palabras que retuercen
la mirada donde todo empieza,
tibieza, la de mis manos en romance
después de conocerte y sobrar,

porque soy el bien y el consuelo de quien me sueña,
mi amor, porque tus ojos tienen para tener rosas,
yo vuelvo, porque el sol es el trabajo de la aurora,
te tengo entre todo ello, porque concerto mi sospecha de que
mi costado es tu costado, ¡por más que me pidas
seré tu equívoco, si es que así puedo quedarme!,

porque soy el hombre rechazado siempre,
la mujer en sermón amanecida en mis brazos,
el cielo de mis niños que verán los ciegos
cuanto todo ciegue, y el tiempo breve de tus mismos pasos
cuando todo mueve, la vida y la muerte y la desventura,
de ir por ti sin preguntas, amor tan seguro y fuerte como tu boca,

porque soy el primero y el último
que te provoca, la libertad obstinada de ser la luna un día,
y colarme en tu cama amaneciendo en tus sombras,
amor de amor infinito que se inclina a ti,
que se rinde a tu presente, amor que se parece al color
de quererte, sabiéndome terríblemente enamorado de ti,

terrible, así, romance recelo e infiel,
terrible mujer, mientras en los labios retengo el aire de tus suspiros,
terrible en su delirio, romance de amar y no merecerte,
romance de tenerte siendo tú la que asciende por mi piel,
terrible, así el amor de ser el primero y el último que yace en ti,
gozándote, amante y amado, terrible enamorado y tú en mí,

el primero y el último,
en mis ojos vengo a verte pasar todos los días.

T de S
MRGC
Namaste

La mar en ti

La mar en tus ojos,
fue una piedra sin memoria
que respiró apenas,
como ella que te despertó del viento,
y las olas fueron el silencio
de lágrimas en tu cuerpo,
¡y te llenó de pájaros!,
¡y te sació del tiempo!,
y vivió sin haber muerto como la mar,
que quebróse en una rama dormida en tus aires,

paisaje siempre paisaje que te
desnuda en el recuerdo, y
la mar, peldaño de algún suspiro,
bastión de agua de río
en larga despedida,
de mirada suspendida desde tu piel hasta mi cuerpo,
mar de algún lamento que vaga de lámpara en lámpara,
quisiera en tu rostro de espejos prolongar yo, mis errores,
mar obstinado en amores,
hoy llamo a tus labios desde lo profundo de mí,

tus labios, de mar sin nombre
y constante que desandas caminos pensando en mi ser,
mi ser que de noche cavila, de sueños repetidos
como un laberinto de sombras sin sombras,
amor que a la mar convoca latiendo en la
sangre de tus reflejos, de andar perplejo
y danzante, de luz revuela y de lluvia,
como un seis de Enero de nubes y mi calzado
frío en la ventana, ¡ay mar si tú me encontraras,
derribando las puertas de mis naves desiertas!

Me visto de rocío removiendo el alba,
soy todas las gentes que abarcas cuando me buscas,
el vagabundo mojado al que el viento lleva,
la mujer que se esparce por el corazón que clama,
la dama que jamás ni prisionera ni vacía,
el hombre que carga sus heridas,
labrado como las huellas,
libre como las alas, porque la mar de tus ojos
es en mí el alba, que nace y forja, que es demencia y calma,
amor que a la mar ama, como el último rincón y el primero.

La mar que hay en ti se resume en los árboles,
tu raíz me persigue,
florece tu aliento en mi sangre, paisaje del mar en tus ojos,
rostro que ahogas en mi boca, amor que al amar convoca
a los besos por llegar, a los sueños que palpitan,
a la vida que vibra en mi vida y en mi edad y en tus cabellos,
porque brotas y dueles donde agonizo,
porque eres savia de cauce encendido, amor, amor como las golondrinas,
la mar que hay en ti me destina, porque tu mar enamorada jamás se termina.

El lienzo de tus ojos encuentra mis ojos y los pierde,
como la mar, de madero aún verde que no ha despertado.

T de S
MRGC
Namaste

domingo, 16 de junio de 2013

Fugitivo

Me pierdo en tus pupilas
y tú me miras,
el espacio es infinito
cuando tu aliento es más que un soplo,
he llegado a un claro del bosque
en el alto de mis deseos,
e improviso una palabra
que no te he dicho nunca,

las nubes parecen humo de rosas anaranjadas,
el viento sin preguntas
trae a mi memoria las horas más extrañas e
imprevistas compartidas,
¡la vida en júbilo por un mensaje!,
¡el paisaje de una caricia cuando en recocijo detienes tus ansias!,
me vuelvo un extraño que me sigo sin hacer ruído,
allí donde mis heridos me llevan de cerca a tus orillas.

Yo también vivo una vida que no siempre responde a la voz,
yo también sigo mi marcha y me detengo
cuando el dolor es inevitable,
como aquel tiempo que amaba mi azul
cuando tú arrullabas mis sueños,
o el otrora silencio apaciguando mi sosiego, mi luna y mi sol
inundando de calma todos mis cielos,
pasando la noche junto a mí, rememorándote tierna,

porque a veces me rindo envidiando la contienda,
y muchos besos me guardan los labios que no han concluído,
¡ahora que el sonido acaricia mis hombros!,
¡ahora que es largo y sinuoso el camino que en mí despiertas!,
¡déjame amarte en correspondencia con mi alma!,
y ser la clara y húmeda solitaria, escondida palabra
que toma tu rostro y te nombra,
ahora que mora mi libertad en el goce nuestro.

Me encuentro en el mudo ensueño que yace a tu lado,
inquieto busco tus manos como una consecuencia de la lluvia,
en mis ventanas los rápidos vientos son siempre renovados,
y deambulo entero por tu piel,
y me deslizo raudamente por tu cuerpo,
porque soy también el insomne que te busca a mitad de un remolino,
para darme vuelta y liberarte,
como un filo degado y frío ante los tumbos despertados.

Los gritos hablan ahora semejantes al rumor de una vírgen,
tu cabello profuso y firme es un andar suave entre mis dedos,
¡aún te siento, aún despierto!,
fugitivo que regresa ileso, ¿ileso?, del amor.

T de S
MRGC
Namaste

viernes, 14 de junio de 2013

Al sur del cielo

Búscame al sur del cielo,
en algún sitio mi voz sobrevive,
nada queda después del amor
si no estás conmigo, nada de
entre los escombros,
ilumina mi silencio,
búscame amor al sur de tu cielo,

búscame al sur del cielo,
atraviesa cientos de muros de ser
necesario, mi rostro viene después de ti,
es una hoja en blanco mecida por las aguas,
encuentra mis ojos, son como dos gotas
que se levantan al alba,
búscame amor al sur de tu cielo,
me verás en tus sueños, caído en tus manos,

búscame al sur del cielo,
entre poemas, bajo la arena,
entre rosales y hierba buena,
¡me tienes en tus brazos, soy un libro ahora
mismo, el destino que late bajo tu piel!,
búscame mujer, dulce es tu miel que espera
por amor hasta mi arribo, búscame amor al sur de tu cielo,
me tuviste por siempre, me tienes,
gozaste tu luz rondando en mí,

búscame al sur del cielo,
Dios es una sombra lenta
que despacio se acerca sin nada preguntar, en
vigilia del sol y del mar, descansando en la cuna de la luna,
búscame, como una estrella que aún no tiene
nombre, como el hombre que necesita de ti
tus miradas, búscame amor al sur de tu cielo,
no me imagino sin ti,
sin tus labios, búscame,

búscame al sur del cielo,
recupera tu cuerpo y hazme tuyo,
deja el libre albedrío detrás,

búscame amor al sur de tu cielo,
o mejor te invento,
renacer es creer en ti, búscame.

T de S
MRGC
Namaste

Amando

La sangre brotará
cuando tú y yo estemos juntos,
será como el sol cuando seduce
a la luna en cada ocaso,
o tal vez como el regazo, cuando la
lluvia descanse en los cristales y
el amor vibre, cercano o distante,

la sangre brotará,
¡siéntela!, será la espalda que
desnudas a mis caricias,
¡sé que podría darle forma a tus labios
con una palabra!, ¡oh mi amor!,
¡como si fueran piedras las que cargas!,
¡como si la pasión se quemara en
nuestras noches de silencio!,

la sangré brotará,
así de disperso será el cielo,
la corteza mostrará sus raíces,
su piso de tierra asumido en madera,
escucharé tu voz desde el fondo
de tus manos, para que te mire
y no pueda olvidarte, para quedar
implacable con el corazón entero, unido de ti,

la sangre brotará,
será una vieja canción con lágrimas,
estaremos al borde de la ternura dudando
entre la entrega o no, nos daremos gota a gota
a estrellas de sufrimiento y por un momento, por un sólo
momento seremos tú y yo, ¡como nace el amor,
floreciendo en tormentos, amando!,

la sangre brotará,
tu delgada niña caerá sonriente sobre
mi lado más herido, un largo tiempo
extenderá tu camino y el mío,
¡y simplemente nos reconoceremos!, tú, esa mariposa que
volotea por mis ojos, cuando me amas, yo, aquella rama
que se quiebra en dos, cuando una hoja la mece,

la sangre brotará,
¡hasta de mi alma caen tus rosas!,
como las palabras que nunca te diré.

T de S
MRGC
Namaste

Inventemos el amor

“Se formó la sociedad de los
cazadores de sombras, justo aquí,
abajo de mí entre los despojos,
como una gota acostumbrada
antes de la mar, me han inscripto
con el número 6 en el legajo”.

Mis pasos, y sus mortales ganas
de decirte TE QUIERO.

Marcelo

Ojalá no te acabe nunca de aprender,
que te consumas en mí una a una tus
estrellas, que laves mi piel contra tu
pecho en penumbras, que goces de
ternura y como reina de pueblo grande,
seas aquellas noches de impaciencia
en que nos contábamos nuestros cielos,
agitando los brazos como aspas, sin más
promesas que nuestros labios,
sin otro aliento que nuestra voz,

ojalá podamos escapar a tiempo de
la rutina, y la vida sea una lágrima
consentida, entre tú y yo, ojalá, ojalá el
amor sea cuanto verso podamos escribir,
un latir constante, una historia importante,
un querer ser en un instante porque nos
encontramos uno al otro en los ojos,
ojalá, ojalá el por qué seguir sea
cuanto motivo merece el riesgo,
¡que tú vayas aquí y yo, yo dentro de ti,
muy en mí, siempre así,

ojalá un trozo de verdad sean tus
manos, ojalá mis manos sean una
dulce nostalgia que te ronda,
como un dulce delirio adolescente,
y podamos viajar en un barco sin
motor ni velas, tan sólo mecidos por
la mar, vivir sin nada pero teniéndonos
y empezar de nuevo,
¿quieres mi amor?,
¿quieres dejar todo por cuanto sea y empezar
una nueva siembra conmigo?,

el tiempo es un implacable, tú lo
sabes y yo lo sé, ojalá podamos
marchar y disponer con todo por
hacer, sin nada en los brazos a fin
de poder volar, borrar paisajes y
fronteras y confundirnos en caricias,
ojalá, ¡mira, podemos hacerle trampas
a la luna y hacernos los dormidos!,
¡sabemos poco princesa muy poco, entre pecados
y olvido!, ¡seamos ladrones de sueños tú y yo!,
¡inventemos, todavía se puede inventar el amor!

inventemos corazones de papeles arrugados
por tanto y tanto tiempo, inventemos una
palabra acurrucada en tu boca y en mi boca,
así el deseo, inventemos un color para
las tardes de Domingo y un amor que
darle a nuestros hijos, inventemos la
promesa con que volver a nuestro lado
una vez y otra vez, inventemos
hombre y mujer de cuerpo y alma,
inventemos el alba pero que nadie lo sepa,
¡tú sabes como es la gente!,

ojalá despiertes a mi lado,
mañana es una buena idea.

T de S
MRGC
Namaste