lunes, 12 de junio de 2017

Si parece

No hay grito mejor que el del silencio
cuando se titula poeta el menosprecio,
y se mira como muy fácil la poesía
con la medianía del trabajo,
si parece que para ser poeta
tan sólo se necesita ser osado.

No hay retroceso mayor que el de
igualar alegando merecimientos,
si para algunos no hacen falta
ni la forma ni la fuerza de estudios y de años,
si parece que la poesía es indulgencia
y facilidad de sentimientos,
si parece que para ser poeta
no se necesitan las voces sublimes de antaño.

No hay rico más pobre que aquel
que "crece" sin paciencia,
pseudopoeta vestido de copias
de pseudopoesía que no se supera,
pseudopoesía de baúl espacioso
de pseudopoeta sin convicción interna,
si parece que la poesía es un ensayo
y no una figura abierta
capaz de cambiar el mundo.

Todo suspiro se aleja rápido
si el que suspira es un mísero,
ningún lector se nutre de verdadera
poesía sin el arrojo del autor,
poeta que no sabe no se salva y
no puede salvar a otros
y la poesía es ilusión pérfida bien fingida,
si parece que ser poeta no es un privilegio
sino tan sólo una palabra arrinconada
para un ejercicio muscular.

El poeta está hecho de salvación y de abandono,
es conflicto y liberación interior,
el poeta es un refugio que no puede
ser destruido, es palabra viva,
y el interés de la poesía
es el de emociones reflexivas,
si no hay nada tan cercano y natural
como la palabra bien escrita,
si el poeta sabe que su obra tiene un propósito:
¡exaltar la voz! Porque quien habla
adquiere la conciencia de ser algo más que tránsito.

Esa fuerza que proviene
del simple hecho de vivir, es la poesía,
ese destino que se manifiesta en
comunión con todo, es el poeta,
porque la poesía es un hecho indiscutible
y el poeta es una necesidad,
porque el poeta sin poesía es un ser mutilado,
porque la poesía sin poeta es un nombre
sin su caracter divino.

Según Octavio Paz: "un poema es la prueba hermosa
de la grandeza de toda la obra humana".

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Poeta

jueves, 1 de junio de 2017

Súplica a la lectura

¡No seamos pobres de palabras
porque seremos pobres de pensamiento!

Perder palabras es perdernos,
sin palabras no podemos recibir
a quien nos habla y tampoco podemos
decir lo que necesitamos,
sin palabras no podemos recordar
y no podemos ser distintos,
sin palabras no podemos tener una relación
y no podemos divertirnos.

Sin palabras vamos a perder cosas
y no sabremos que las estamos perdiendo.
Yo una vez tuve un tío que se sentaba a la mesa
con su familia y un diccionario en las manos,
y les decía: hoy vamos a aprender una palabra nueva.

Sin palabras nuestra realidad empobrece
y con ella nuestra manera de vivir,
no sabremos de la increible aventura
que significa pronunciar bien y escribir mejor,
sin palabras tan sólo seremos
un envoltorio incapaz de transmitir,
y perderemos la emoción de intervenir y transformar.

Las palabras son actos y los actos son instantes,
maestros que nos piensan, que nos sienten,
nos desean y nos hacen,
¡sin palabras nunca terminaremos lo que comenzamos,
y estaremos encadenados a la nada
y a la "generosidad" de otros!
Sin palabras nuestro aparente orden estará desordenado,
sin palabras lo que haremos será mentirnos
y robarnos a nosotros mismos.

Sin palabras, definirnos será limitado,
seremos un gran vacío obedecido.

Título: Súplica a la lectura

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Poeta

110.000

Sí, 110.000 visitas al blog.
Ver que mi palabra recorre el mundo cada día me llena de orgullo.
Muchas gracias.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Poeta
 

miércoles, 31 de mayo de 2017

De ordinarios

Tengo paciencia ¿pero cuánta? Tolero ¿pero a qué punto? Lo cierto es que los ordinarios parecen ganar terreno día a día con su vulgaridad. Hace poco tiempo tuve la posibilidad de interactuar con niños y adolescentes en edad escolar, por cierto ¡qué experiencia increible! Y ante mi pedido de cuidar la palabra, de escribirla correctamente en su forma y en su acepción, alguno me supo decir que todos tenemos derecho a equivocarnos. Derecho a equivocarnos, equivocarse, sí, pero cuando el error es repetitivo y constante ya no es sino una elección ¿acaso le gustaría a alguien que yo escribiera mal su nombre? Imagino que no, ya que un nombre mal escrito sería otro nombre y la persona en cuestión no se sabría representada. Bien, lo mismo pasa con la palabra cuando somos ordinarios y vulgares.

Ordinaria es aquella persona "baja" (y no hablo de su altura física sino de su moral), ordinario es aquel que ignora la diferencia entre erotismo y pornografía, aquel avaro de la vida que en el lugar de iluminar con sabiduría todo lo tiñe de sombra y envidia, ordinario es el egocéntrico y pretencioso que cree saberlo todo, aquel regresivo que nunca ha tenido o ha querido tener en su corazón una experiencia bella, y entonces confunde el amor con el instinto y olvida que la vida no es subjetiva, es la vida. De lenguaje sucio y poco cuidado, el ordinario es fiel reflejo de lo que es, ya lo dijo José Saramago: "mal piensas, mal hablas, mal escribes".

Personas molestas que creen que todos debemos ser como ellas, y la palabra cada vez más sola, y la poesía ya casi mediocre.

Defender la palabra es mi mayor motivo, los disfraces yo los dejo para el carnaval, soy auténtico en el sentido humano y he venido aquí a escribir.

Muchas gracias.

Marcelo Roberto Galán
DNI 17.418.886
Desde Córdoba - Argentina

martes, 30 de mayo de 2017

¿Tú eres poeta?

Un poeta nunca escribe,
un deseo de comunicarse
con lo divino lo atraviesa,
un poeta no pisa la realidad,
la origina, estar presente es primitivo para él,
el mundo se columpia en sus dedos
reconociendo su labor convocante. 


Un poeta insiste en alterar la rudeza,
su propósito es escapar de la
comercialización y la corruptela,
él piensa en la expansión de la poesía
más ancha cada día, él cree en el miedo
que a veces producen los versos: el de conectarnos
con los propios sentimientos.

Un poeta no cree en los cambios,
él sabe que la esencia
nunca se encuentra comprometida,
porque la poesía así entendida es uno de los pocos
espacios en los que el ser se encuentra consigo,
poeta suspendido en el tiempo
poeta original que no se mide en números.

Un poeta es poeta en nombre de todos,
se abraza al sueño inequívoco de seguir siendo humano.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Poeta

martes, 23 de mayo de 2017

Leerme gratis

Puede seguir leyéndome gratis, cada tanto subiré algo (claro que todo dependerá exclusivamente de mi voluntad). Pero también puede ser como esos otros que compran mis libros y saben del compromiso de mi palabra, ellos dejan que la poesía los invite a quedarse. Leerme gratis es como leer con la voz muy baja, tener mis libros es darse cuenta de la profundidad cuando todo alrededor es apariencia.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Poeta

lunes, 22 de mayo de 2017

13° Encuentro hispanohablante de narrativa y poesía

Amar también es compartir,
compartir también es recuperar
la memoria de la prisa
y situarnos juntos en la historia,
rutina de las raíces hasta entendernos,
existir al abrir las puertas y aceptar
que somos el corazón propio y el ajeno. 


Estuvimos juntos por primera vez
ante otros escritores,
ante niños alumnos que nos emocionaron
¡si hasta nos pidieron autógrafos!
Todo esto en el marco del
"13° Encuentro hispanohablante de narrativa y poesía"
organizado por La Hora del Cuento en Bialet Massé,
Córdoba - Argentina.

Y ahora nos queda hacer un futuro
de este presente,
porque compartir como lo hacemos
nos enriquece y nos libera.

Gracias a todos por esta palabra que se afirma
como voluntad amiga,
gracias por este entendimiento
de mente - cuerpo y alma que me hace ser,
que me da vida.

¿Qué decirte Marcela que ya no sepas?
Te amo con la razón que el corazón
busca en la verdad,
te amo porque al decirlo yo siento
que no soy camino sino la mar.

¡Cuánta razón tuvo Antonio Machado
cuando dijo: "Moneda que está en la mano
quizá se deba guardar,
la monedita del alma
se pierde si no se da!".

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre
Poeta